{"id":309648,"date":"2018-05-27T23:11:10","date_gmt":"2018-05-27T21:11:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-junio\/"},"modified":"2024-05-15T20:47:05","modified_gmt":"2024-05-15T18:47:05","slug":"palabra-de-vida-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-junio\/","title":{"rendered":"Palabra de vida &#8211; Junio"},"content":{"rendered":"<p>El Evangelio de Mateo inicia el relato de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas con el sorprendente anuncio de las bienaventuranzas. En ellas, Jes\u00fas proclama \u00abbienaventurados\u00bb, es decir, plenamente felices y realizados, a todos los que a los ojos del mundo son considerados perdedores o desventurados: los humildes, los afligidos, los mansos, los que tienen hambre y sed de la justicia, los limpios de coraz\u00f3n, los que trabajan por la paz. A ellos Dios les hace grandes promesas: ser\u00e1n saciados y consolados por \u00c9l mismo, ser\u00e1n herederos de la tierra y de su Reino. Es, pues, una revoluci\u00f3n cultural en toda regla, que trastoca nuestra visi\u00f3n, a menudo cerrada y miope, para la cual estas categor\u00edas son una parte marginal e insignificante de la lucha por el poder y el \u00e9xito.  <em><strong>\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb.<\/strong><\/em>  Seg\u00fan la visi\u00f3n b\u00edblica, la paz es fruto de la salvaci\u00f3n que Dios realiza; o sea, es ante todo un don de Dios. Es una caracter\u00edstica de Dios mismo, que ama a la humanidad y a toda la creaci\u00f3n con coraz\u00f3n de Padre y tiene sobre todos un proyecto de concordia y armon\u00eda. Por eso, quien se prodiga por la paz demuestra cierta \u00absemejanza\u00bb con \u00c9l, como un hijo.  Escribe <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich<\/a>: \u00abPuede ser portador de paz quien la posee en s\u00ed mismo. Es necesario ser portador de paz ante todo en nuestro comportamiento de cada instante, viviendo de acuerdo con Dios y su voluntad. [\u2026] \u201c\u2026ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u201d: recibir un nombre significa convertirse en lo que ese nombre expresa. Pablo llamaba a Dios \u201cel Dios de la paz\u201d y saludaba a los cristianos dici\u00e9ndoles: \u201cEl Dios de la paz est\u00e9 con todos vosotros\u201d. Los que trabajan por la paz manifiestan su parentesco con Dios, act\u00faan como hijos de Dios, dan testimonio de Dios, quien [\u2026] ha imprimido en la sociedad humana el orden, que da como fruto la paz\u00bb .  Vivir en paz no es simplemente la ausencia de conflicto; tampoco es una vida sosegada, contemporizando con los valores para buscar la aceptaci\u00f3n de los dem\u00e1s siempre y como sea; m\u00e1s bien es un estilo de vida exquisitamente evang\u00e9lico que requiere la valent\u00eda de hacer opciones a contracorriente. \u00abTrabajar por la paz\u00bb es sobre todo crear ocasiones de reconciliaci\u00f3n en la vida de uno mismo y de los dem\u00e1s, en todos los niveles: ante todo con Dios, y luego con quienes tenemos cerca, en la familia, en el trabajo, en clase, en la parroquia y en las asociaciones, en las relaciones sociales e internacionales. O sea, es un modo decisivo de amar al pr\u00f3jimo, una gran obra de misericordia que sanea todas las relaciones.  Eso es precisamente lo que Jorge, un adolescente de Venezuela, decidi\u00f3 hacer en el colegio: \u00abUn d\u00eda, al final de las clases, vi que mis compa\u00f1eros se estaban organizando para una manifestaci\u00f3n de protesta durante la cual ten\u00edan la intenci\u00f3n de usar la violencia, incendiando coches y tirando piedras. Inmediatamente pens\u00e9 que ese comportamiento no cuadraba con mi estilo de vida. As\u00ed que les propuse escribir una carta a la direcci\u00f3n del colegio: as\u00ed podr\u00edamos pedir de otro modo lo mismo que ellos pensaban conseguir con la violencia. Entre unos cuantos la redactamos y se la entregamos al director\u00bb.  <em><strong>\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb.<\/strong><\/em>  En este tiempo se revela especialmente urgente promover el di\u00e1logo y el encuentro entre personas y grupos diversos por historia, tradiciones culturales o puntos de vista, y as\u00ed mostrar aprecio y acoger la variedad y riqueza que supone. Como dijo recientemente el papa Francisco: \u00abLa paz se construye en el coro de las diferencias [\u2026] Y a partir de esas diferencias uno aprende del otro, como hermanos\u2026 Uno es nuestro Padre, nosotros somos hermanos. Quer\u00e1monos como hermanos. Y si discutimos entre nosotros, que sea como hermanos que enseguida se reconcilian, que siempre vuelven a ser hermanos\u00bb . Tambi\u00e9n podremos esforzarnos por conocer los brotes de paz y fraternidad que ya hacen nuestras ciudades m\u00e1s abiertas y humanas. Preocup\u00e9monos de ellos y hagamos que crezcan; as\u00ed contribuiremos a curar las fracturas y los conflictos que las invaden.  <em>Letizia Magri<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb (Mt 5, 9).<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[3199],"class_list":["post-309648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309648"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309648\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}