{"id":309804,"date":"2018-07-27T23:10:07","date_gmt":"2018-07-27T21:10:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-madre-de-casa\/"},"modified":"2024-05-15T20:47:33","modified_gmt":"2024-05-15T18:47:33","slug":"maria-madre-de-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-madre-de-casa\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda, Madre de casa"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abLa mujer de Nazareth, una mujer de su casa,<\/strong> es un enorme desaf\u00edo para nosotros: nos impulsa a ser conscientes de una espiritualidad basada en el atractivo extraordinario en encontrar<strong> una m\u00edstica de lo cotidiano<\/strong>. Por suposiciones te\u00f3ricas y por una realidad palpable en la simplicidad de lo cotidiano\u2026. Dios camina en \u00e9l\u00bb (Ermes Ronchi: Las preguntas simples del Evangelio, p. 176)  \u00ab\u2026Nosotros tenemos real necesidad de la casa. La casa es important\u00edsima. [\u2026] \u00c9sta debe ser cuidada como Mar\u00eda Sant\u00edsima habr\u00eda cuidado su casa, que hospedaba nada menos que a Jes\u00fas. Por lo tanto, hab\u00eda que hacer cada cosa en armon\u00eda con El que era el Verbo de Dios, es la belleza de Dios, es la irradiaci\u00f3n, es la gloria, gloria quiere decir irradiaci\u00f3n de Dios. Imag\u00ednense a Dios como un sol que se oculta en el ocaso y los rayos que suben son el Verbo, y por lo tanto el Verbo de Dios hecho carne es Jes\u00fas. Por lo tanto \u00c9l es justamente la gloria, por lo tanto, el m\u00e1ximo de la belleza, del esplendor. Y por lo tanto Mar\u00eda [\u2026], esa casita [\u2026] ella sab\u00eda mantenerla bien, de forma que alojara bien a Jes\u00fas [\u2026]. <strong>Nuestra vocaci\u00f3n, que es una vocaci\u00f3n mariana, es la de la casa. No se comprende a Mar\u00eda si no es como ama de casa, adem\u00e1s de ser sede de la Sabidur\u00eda, y por lo tanto Alguien que sabe mantener bien una casa\u00bb<\/strong> (<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Chiara Lubich<\/a>, Loppiano, 30 de mayo de 1996, inauguraci\u00f3n de la casita Gen)  <strong>\u00abLa mam\u00e1 se maneja m\u00e1s con la intuici\u00f3n del coraz\u00f3n que con la especulaci\u00f3n del intelecto, m\u00e1s con la poes\u00eda que con la filosof\u00eda, porque es demasiado real y concreta, cercana del coraz\u00f3n humano<\/strong>. As\u00ed es Mar\u00eda, la Madre de las madres, y la suma de todos los afectos, de toda la bondad, de toda la misericordia de las madres del mundo, no puede igualarla. Mar\u00eda es pac\u00edfica como la naturaleza, pura, serena, tersa, templada, bella [\u2026]. Y es fuerte, vigorosa, ordenada, constante, inflexible, rica de esperanza. Mar\u00eda es demasiado simple y demasiado cercana a nosotros para ser \u201ccontemplada\u201d. [\u2026]. Trae lo divino a la tierra suavemente como un plano celeste inclinado que desde la altura vertiginosa de los Cielos desciende a la infinita peque\u00f1ez de las criaturas\u00bb (Chiara Lubich, Designios de luz, pp. 84,85)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Concluyendo el a\u00f1o dedicado en el Movimiento de los Focolares, a profundizar la figura de la Virgen de Nazaret, breves reflexiones sobre Mar\u00eda y el cuidado de la casa, como lugar en el cual se custodia y se hace crecer la presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}