{"id":309878,"date":"2018-08-24T23:10:29","date_gmt":"2018-08-24T21:10:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-y-la-iglesia\/"},"modified":"2024-05-15T20:47:45","modified_gmt":"2024-05-15T18:47:45","slug":"maria-y-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-y-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda y la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-170138\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Madre_della_Chiesa-a.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"193\" \/>\u00ab<strong>Efectivamente, la Virgen Mar\u00eda [\u2026] es reconocida y venerada como verdadera Madre de Dios y del Redentor<\/strong>. Redimida de modo eminente, en previsi\u00f3n de los m\u00e9ritos de su Hijo, y unida a \u00c9l con un v\u00ednculo estrecho e indisoluble, est\u00e1 enriquecida con la suma prerrogativa y dignidad de ser la Madre de Dios Hijo, y por eso hija predilecta del Padre y sagrario del Esp\u00edritu Santo; con el don de una gracia tan extraordinaria aventaja con creces a todas las otras criaturas, celestiales y terrenas \u00bb. (<strong>Lumen Gentium, 53<\/strong>)  \u00ab <strong>Ella sobresale entre los humildes y pobres del Se\u00f1or<\/strong>, que confiadamente esperan y reciben de El la salvaci\u00f3n.\u00bb. (<strong>Lumen Gentium, 55<\/strong>)  \u00ab <strong>As\u00ed avanz\u00f3 tambi\u00e9n la Sant\u00edsima Virgen en la peregrinaci\u00f3n de la fe, y mantuvo fielmente su uni\u00f3n con el Hijo hasta la cruz<\/strong>, junto a la cual, no sin designio divino, se mantuvo erguida (cf. Jn 19, 25), sufriendo profundamente con su Unig\u00e9nito y asoci\u00e1ndose con entra\u00f1as de madre a su sacrificio&#8230;\u00bb (<strong>Lumen Gentium, 58<\/strong>)  \u00ab<strong>El amor y la veneraci\u00f3n de la Madre de Dios es el alma de la piedad ortodoxa, su coraz\u00f3n que da calor y vivifica a todo el cuerpo<\/strong>. El cristianismo ortodoxo es la vida en Cristo y en comuni\u00f3n con su madre pur\u00edsima [\u2026] el amor a Cristo que no se puede separar del amor de la Madre de Dios [\u2026] El que no venera a Mar\u00eda no conoce tampoco a Cristo, y una fe en Cristo que no incluye la veneraci\u00f3n de la Madre de Dios, es otra fe. Otro cristianismo diferente del de la iglesia\u00bb. (<strong>S. Bulgakov: La Ortodoxia, p. 356<\/strong>)  \u00ab<strong>En Mar\u00eda est\u00e1 presente el s\u00ed de la humanidad entera, y este s\u00ed incondicional es una copa que se ofrece, que acoge y que transmite<\/strong>. Y as\u00ed ella, que vivi\u00f3 la hora de Dios, que pronunci\u00f3 repetidas veces el s\u00ed de la aceptaci\u00f3n, que llev\u00f3 en ella al verbo, ahora es Madre de la misericordia, salud de los enfermos y refugio de los pecadores, reina de los ap\u00f3stoles y de la paz, madre de todos nosotros e imagen viva de la Iglesia\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/fr\/news\/2014\/02\/11\/1994-2014-ricordando-klaus-hemmerle-2\/\">(Klaus Hemmerle<\/a>,<strong> Scelto per gli uomini, p. 156<\/strong>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda tuvo un rol particular acompa\u00f1ando a Jes\u00fas en todo su camino, desde el \u201cs\u00ed\u201d en la Anunciaci\u00f3n, al \u201cs\u00ed\u201d a los pies de la cruz. De tal manera lleg\u00f3 a ser Madre de toda la Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309878","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309878\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}