{"id":309972,"date":"2018-09-28T23:10:26","date_gmt":"2018-09-28T21:10:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/amar-a-jesus-en-el-otro\/"},"modified":"2024-05-15T20:48:00","modified_gmt":"2024-05-15T18:48:00","slug":"amar-a-jesus-en-el-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/amar-a-jesus-en-el-otro\/","title":{"rendered":"Amar a Jes\u00fas en el otro"},"content":{"rendered":"<p><strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-171627\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/KlausHemmerle.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"252\" \/>\u00abLo que hayan hecho al m\u00e1s peque\u00f1o de mis hermanos, me lo han hecho a m\u00ed\u00bb<\/strong> (Mt 25,40): esta Palabra expresa de una manera definitiva qui\u00e9n es el hombre y cu\u00e1l es su realidad. Esta interpretaci\u00f3n del hombre es ciertamente un esc\u00e1ndalo, no menor que el que Jes\u00fas suscitaba declar\u00e1ndose Hijo de Dios. En el nombre de la libertad de cada uno, de su identidad y peculiaridad, el hombre piensa poder cuestionar el hecho que se lo identifique con Jesucristo. El hombre quiere ser amado por s\u00ed mismo, por lo que es, no quiere ser degradado a una suerte de m\u00e1scara de Jes\u00fas. Teme que ese mayor amor que \u00e9l recibe por amor a Jes\u00fas sea algo que no lo tiene en cuenta, que le roba el amor que \u00e9l quiere para s\u00ed mismo, y del cual tiene necesidad.  Pero el que para amar a Jes\u00fas en el otro descuida al otro como persona, descuida tambi\u00e9n a Jes\u00fas. Y el que considera que reconocer la presencia de Jes\u00fas en el hombre significa disminuir su realidad, en realidad no ha entendido para nada la presencia de Jes\u00fas en el pr\u00f3jimo. Dado que Jes\u00fas se identific\u00f3 con el hombre, Dios mismo, que es Amor, se identific\u00f3 con \u00e9l. Pero el amor no es un afirmarse a s\u00ed mismo que consume al otro y lo anula, es algo que se dona, y en esa donaci\u00f3n ofrece al otro la libertad de poder ser \u00e9l mismo.  Jes\u00fas no me deja solo. \u00c9l est\u00e1 de mi lado, me acepta as\u00ed como soy, y lo que me concierne, lo concierne tambi\u00e9n a \u00e9l. Yo sigo siendo yo mismo, m\u00e1s a\u00fan, paso a ser plenamente yo mismo, justamente porque no me quedo solo. El misterio de Cristo es el misterio de todo hombre. \u00bfQu\u00e9 significa para la persona con quien me encuentro y qu\u00e9 significa para m\u00ed y para mi vida? Con referencia al otro, significa que no estoy tratando con alguien que simplemente es un eslab\u00f3n de una cadena, una arandela de un engranaje o un simple n\u00famero en la gran cantidad de personas existentes. Cada vez que me encuentro con un rostro humano, me encuentro con Dios en su realidad incondicionada, me encuentro con esa voz que por encima de cualquier rostro humano pronuncia una vez m\u00e1s lo que dijo de Jes\u00fas en el monte de la Transfiguraci\u00f3n: \u201c\u00c9ste es mi hijo predilecto!\u201d (Mc 9,7). Sin excepciones.  El hombre no puede robarse a s\u00ed mismo su \u00faltima dignidad. Por m\u00e1s que sea un criminal o un malhechor, yo nunca podr\u00e9 considerarlo un caso perdido. En cada uno me encuentro con Cristo, no porque es bueno o porque se lo merezca, y ni siquiera porque accedi\u00f3 a la luz divina en su vida, sino porque Dios lo adopt\u00f3 de una manera irrevocable como hijo. Por cierto el hombre est\u00e1 sumergido en la vida divina por la gracia de Dios que dej\u00f3 entrar en \u00e9l, por la elecci\u00f3n de creer personalmente, que se dio mediante el bautismo en el nombre de Jes\u00fas. Pertenecer a Jes\u00fas no es algo \u201cautom\u00e1tico\u201d. Cuando una persona nace, Cristo ya asumi\u00f3 en \u00e9l su vivir y su morir, su culpa y su extraviarse: todo fue asumido por la vida y la muerte de Cristo, que dio su vida por cada uno. Por ello, en cada pr\u00f3jimo nos encontramos con Jes\u00fas.  Y nos encontramos con \u00e9l en un modo particular en los \u00faltimos, en quien parece estar m\u00e1s lejos de \u00e9l, en las personas en las que su rostro parece haberse oscurecido. \u00bfC\u00f3mo es posible? En la cruz, viviendo el abandono de Dios, haci\u00e9ndose incluso pecado (2 Cor 5,21), Jes\u00fas se identific\u00f3 con lo que est\u00e1 m\u00e1s lejos de Dios, que parece contraponerse m\u00e1s a \u00e9l. S\u00f3lo descubriendo a Cristo en el pr\u00f3jimo y donando a cada uno ese amor humano que se dirige de una manera indivisa a \u00e9l y al mismo Cristo, todo pr\u00f3jimo podr\u00e1 descubrir su propia identidad con Jes\u00fas, su cercania a \u00e9l, el estar plenamente asumido por \u00e9l.  (Extra\u00eddo de:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/?s=Klaus+Hemmerle%2C\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Klaus Hemmerle<\/a>,\u201cOffene Weltformel\u201d, <em>Neue Stadt,<\/em> p\u00e1g. 31-33)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La expresi\u00f3n puede prestarse a una mala interpretaci\u00f3n. Una reflexi\u00f3n de  Klaus Hemmerle (1929 &#8211; 1994),  que fuera obispo de Aquisgr\u00e1n, la explica. Amar a Jes\u00fas en el hermano no significa por cierto \u201cinstrumentalizar\u201d al pr\u00f3jimo, sino poner en luz su m\u00e1s profunda dignidad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-309972","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309972","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=309972"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/309972\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=309972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=309972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=309972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}