{"id":310226,"date":"2019-02-08T22:02:17","date_gmt":"2019-02-08T21:02:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/un-hombre-evangelico\/"},"modified":"2024-05-15T20:48:45","modified_gmt":"2024-05-15T18:48:45","slug":"un-hombre-evangelico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/un-hombre-evangelico\/","title":{"rendered":"Un hombre evang\u00e9lico"},"content":{"rendered":"<p><em>Manso pero decidido, con la convicci\u00f3n de que el Evangelio es una de las p\u00e1ginas m\u00e1s revolucionarias de la historia, capaz de cambiar el mundo. Por esto vivi\u00f3 Marco Aquini. Nos ha dejado hace un mes, el 4 de enero pasado<\/em>  El encuentro con Marco dejaba una marca: era alguien de una muy poco com\u00fan genuinidad que con su mirada profunda se dirig\u00eda directamente a tu coraz\u00f3n, y con pocas palabras, sin dar vueltas, respond\u00eda con gestos concretos a tus necesidades, te daba un consejo pero sin imponerte nada, por el contrario te suscitaba la respuesta desde tu interior.  Hab\u00eda nacido en 1958 y fue uno de los primeros j\u00f3venes de su regi\u00f3n, el Friuli (norte de Italia) que adhirieron a los Focolares; una tierra en donde la gente es de una solo pieza, seria, trabajadora, disciplinada. Conoci\u00f3 pronto la crudeza que a veces la vida tiene reservada, como cuando perdi\u00f3 a su padre en un grave accidente. Pero el encuentro con la espiritualidad de los Focolares le dio un vuelco a su historia. Durante un encuentro con los Gen (los j\u00f3venes de los Focolares) en1978, advirti\u00f3 el llamado a donarse a Dios como focolarino y sigui\u00f3 la invitaci\u00f3n de Chiara Lubich a firmar un compromiso de fidelidad hasta la muerte. Se trataba del \u201cPacto del hasta el final\u201d, que qued\u00f3 como algo hist\u00f3rico; en esa ocasi\u00f3n le escribi\u00f3 a Chiara: \u201cAntes de conocer el Ideal* estaba encerrado en mi mundo dorado. Vivi\u00e9ndolo estoy saliendo de m\u00ed mismo. Vuelvo con la convicci\u00f3n de que cuento con la fuerza potencial de cambiar el mundo en donde vivo\u201d.  Ofrece con pasi\u00f3n su contribuci\u00f3n, primero en Alemania, luego nuevamente en Italia, en el centro del Movimiento de los Focolares, especialmente en la fundaci\u00f3n de dos organismos al servicio de los \u00faltimos y de la paz: AMU, \u201cAsociaci\u00f3n por un Mundo Unido\u201d, y \u201cNew Humanity\u201d, la ONG del Movimiento acreditada ante la ONU. Durante a\u00f1os actu\u00f3 tambi\u00e9n en calidad de consejero central para el aspecto de la \u201cComuni\u00f3n de los bienes, Econom\u00eda y Trabajo\u201d; fue corresponsable del movimiento J\u00f3venes por un Mundo Unido. Desde el a\u00f1o 2000 estuvo al lado de Chiara y de Eli Folonari en la conducci\u00f3n de la Conexi\u00f3n CH, la video-conferencia que desde 1980 re\u00fane peri\u00f3dicamente a la familia de los Focolares en el mundo.  Pero la vida le ten\u00eda preparada otra inesperada experiencia, la muerte inexplicable de su hermana Chiara, ya fr\u00e1gil en su salud. Sufri\u00f3 mucho junto a su madre, mientras prosegu\u00eda la b\u00fasqueda hasta que se encontr\u00f3 el cuerpo. En esa tragedia, Marco logr\u00f3 reconocer el amor de Dios que le dio la fuerza de sostener a su familia. Con su madre Franca, Marco colabor\u00f3 luego en el nacimiento de una casa de acogida con el nombre de su hermana, para la reinserci\u00f3n social de los discapacitados f\u00edsicos y ps\u00edquicos y, aun a la distancia, mantuvo siempre la relaci\u00f3n con la asociaci\u00f3n.  Se dedic\u00f3 tambi\u00e9n a la ense\u00f1anza acad\u00e9mica en la Pontificia Universidad Santo Tom\u00e1s de Aquino de Roma y siempre en el \u00e1mbito de la econom\u00eda dentro de los Focolares asumi\u00f3 el cargo de miembro del actual Consejo de administraci\u00f3n de la revista Citt\u00e0 Nuova. Su amor por los \u00faltimos lo comprometi\u00f3 tambi\u00e9n en su ofrecimiento de asistir en forma competente a un grupo de escucha de la Caritas. En noviembre de 2018 comparti\u00f3 con muchos amigos el descubrimiento de una grave enfermedad y afront\u00f3 esa nueva etapa con una renovada elecci\u00f3n de Dios, que le dio profunda alegr\u00eda, a pesar de los fuertes dolores f\u00edsicos. Mar\u00eda Voce, en el telegrama enviado a la comunidad de los Focolares en el mundo, pone en luz su vocaci\u00f3n de focolarino, su estilo sobrio, claro y directo que se refleja en la palabra del Evangelio que Chiara Lubich le propusiera para vivir: \u201cQue vuestro lenguaje sea: \u00abS\u00ed, s\u00ed\u00bb, \u00abNo, no\u00bb\u201d (Mt 5,37), y la manera extraordinaria como vivi\u00f3 su enfermedad.  El \u00faltimo tramo de vida de Marco dej\u00f3 a todos sin palabras, en la aparente imposibilidad de seguirle los pasos en el r\u00e1pido agravarse de su salud, que en dos meses solamente lo llev\u00f3, la ma\u00f1ana del 4 de enero, a alcanzar la meta del Cielo. En su funeral hab\u00eda gente de todo tipo, todos vinculados a \u00e9l de alguna manera y, juntos, escalando ya no sus amadas monta\u00f1as, sino las cimas de la vida, acompa\u00f1ados por su ejemplo aut\u00e9ntico y luminoso. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Patrizia Mazzola<\/em><\/p>\n<p> *La espiritualidad de los Focolares<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manso pero decidido, con la convicci\u00f3n de que el Evangelio es una de las p\u00e1ginas m\u00e1s revolucionarias de la historia, capaz de cambiar el mundo. Por esto vivi\u00f3 Marco Aquini. 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