{"id":310238,"date":"2019-02-14T22:01:46","date_gmt":"2019-02-14T21:01:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/nueva-zelanda-cuando-las-culturas-se-encuentran\/"},"modified":"2024-05-15T20:48:48","modified_gmt":"2024-05-15T18:48:48","slug":"nueva-zelanda-cuando-las-culturas-se-encuentran","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/nueva-zelanda-cuando-las-culturas-se-encuentran\/","title":{"rendered":"Nueva Zelanda: cuando las culturas se encuentran"},"content":{"rendered":"<p><em>Esther es Maori y Tom tiene or\u00edgenes irlandeses y escoceses. Una historia, la de ellos dos, que desmiente el principio de la incomunicabilidad entre culturas muy diferentes.<\/em>  Hijo de madre irlandesa y de padre escoc\u00e9s, Tom ten\u00eda 26 a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a Nueva Zelanda, un archipi\u00e9lago adonde antes hab\u00eda arribado el pueblo Maori, y hab\u00edan seguido luego numerosas migraciones, que hicieron de ella un pa\u00eds multicultural. Lleg\u00f3 all\u00ed con uno de los vuelos low-cost que los gobiernos brit\u00e1nico y neozeland\u00e9s ofrec\u00edan a j\u00f3venes dispuestos a quedarse por lo menos dos a\u00f1os en tierras de ultramar. Esther, en cambio, es Maori y es la mayor de 13 hermanos. Los dos se conocieron en una discoteca y fue un amor a primera vista. \u201cNunca not\u00e9 que ven\u00edamos de dos culturas distintas\u201d, afirma Tom, \u201cY no le hice caso al hecho que \u00e9l fuese blanco\u201d, replica ella. \u201cCuando la vi simplemente me enamor\u00e9\u201d, concluye \u00e9l.  Las complicaciones llegaron despu\u00e9s, cuando anunciaron a sus respectivas familias que quer\u00edan casarse. La madre de \u00e9l le habr\u00eda de recordar que no hubiera podido llevarla a Inglaterra, porque no era blanca y tampoco la abuela de Esther estaba convencida para nada acerca de su relaci\u00f3n con Tom. Hab\u00eda elegido un hombre para ella, como ya lo hab\u00eda hecho para su hija, la madre de Esther: las tradiciones en la comunidad Maori son fuertes y dif\u00edciles de transgredir. Sin embargo, tras el shock inicial, los padres de Tom aprendieron a querer a la nuera Maori y \u00e9l tambi\u00e9n fue bien recibido por la numerosa familia de Esther. De com\u00fan acuerdo, los hijos fueron bautizados y educados en la Iglesia Cat\u00f3lica a la que pertenec\u00eda Esther y a la que Tom sent\u00eda el deseo de acercarse.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-184876\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/IMG_20190205_145129-90x51.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\">El primer contacto con los Focolares se dio en 1982 a trav\u00e9s del padre Durning, el catequista de Tom, un sacerdote escoc\u00e9s, misionero en la comunidad Maori. Los invitaron a transcurrir un fin de semana con las focolarinas, y entonces Esther y Tom fueron con sus hijos y con un poco de ansiedad. \u201cMe esforzaba por leer la Biblia \u2013 recuerda Tom \u2013, pero no le sacaba mucho provecho. Me impresion\u00f3 una frase que una de las focolarinas dijo: \u201cTrata de vislumbrar la presencia de Jes\u00fas en todo aquel que pasa a tu lado\u201d. Le respond\u00ed que si ella hubiese conocido mi trabajo, en el ferrocarril, habr\u00eda estado de acuerdo conmigo de que eso no era posible. Era un ambiente dif\u00edcil, pero ella insisti\u00f3. Entonces lo intent\u00e9 y mi fe cobr\u00f3 nuevas fuerzas y encontr\u00e9 lo que buscaba: la posibilidad de que fuera una fe hecha vida\u201d.  En su primera Mari\u00e1polis (1) Esther y Tom se encontraron escuchando a gente que compart\u00eda sus experiencias y vivencias personales \u201cle\u00eddas\u201d a la luz del Evangelio y quedaron impactados por ello. \u201cLa nuestra, sin embargo, no era una experiencia simple de contar \u2013 explica Esther \u2013 porque Tom hab\u00eda empezado a beber, una costumbre que hab\u00eda adquirido en su trabajo\u201d. \u201cUna noche, mientras estaba por tomar una cerveza \u2013 sigue Tom \u2013 Esther me pregunt\u00f3 qu\u00e9 estaba por hacer. Entend\u00ed que no pod\u00eda seguir as\u00ed; ten\u00eda una esposa y cuatro hijos. El alcoholismo estaba destruyendo mi familia, por lo tanto decid\u00ed dejar de beber\u201d.  Pero la vida de una familia como la de ellos nunca era mon\u00f3tona y suced\u00eda que, cuando superaban un desaf\u00edo, uno nuevo se presentaba. Fue entonces cuando, a ra\u00edz de un accidente, Tom tuvo que dejar de trabajar y decidieron intercambiarse los roles: \u201cEsther iba a trabajar y yo me quedaba en casa cuidando a los ni\u00f1os\u201d, cuenta Tom. \u201cTuve que aprender a hacer muchas cosas y tambi\u00e9n el dif\u00edcil arte de amar en mi casa. Para los amigos nuestra opci\u00f3n era completamente a contracorriente y no podemos decir que no ha habido obst\u00e1culos, pero a pesar de los altibajos, siempre nos encontramos unidos. Incluso cuando tenemos puntos de vista distintos, o cuando me fijo en una idea, me acuerdo que Chiara Lubich nos ense\u00f1\u00f3 a ser los primeros en amar, a pedir perd\u00f3n y a no perder el coraje de amar\u201d. \u201cDesde hace 46 a\u00f1os la espiritualidad de la unidad se ha vuelto nuestro estilo de vida cotidiano\u201d \u2013 concluye Esther. \u201cEntend\u00ed que Dios nos dio una vida bella, nos mostr\u00f3 una meta alta y nos don\u00f3 la fidelidad para alcanzarla; a nosotros nos toca ahora seguir adelante\u201d. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Gustavo E. Clari\u00e1<\/em><\/p>\n<p> (1) La cita hist\u00f3rica de los Focolares: un encuentro de varios d\u00edas para todos, ni\u00f1os, j\u00f3venes, familias, para conocer y experimentar la espiritualidad de la unidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esther es una Maori y Tom tiene or\u00edgenes irlandeses y escoceses. Una historia, la de ellos dos, que desmiente el principio de la incomunicabilidad entre culturas muy diferentes.<\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310238"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310238\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}