{"id":310262,"date":"2019-03-04T22:02:35","date_gmt":"2019-03-04T21:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/suiza-montet-segun-los-jovenes\/"},"modified":"2024-05-15T20:48:52","modified_gmt":"2024-05-15T18:48:52","slug":"suiza-montet-segun-los-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/suiza-montet-segun-los-jovenes\/","title":{"rendered":"Suiza, Montet seg\u00fan los j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"<p><em>La ciudadela suiza hospeda dos escuelas para j\u00f3venes: los focolarinos en formaci\u00f3n y los que quieren profundizar la espiritualidad de la unidad. Para ellos el di\u00e1logo, el intercambio y el enriquecimiento rec\u00edproco entre generaciones y culturas, es lo distintivo de Montet.<\/em>  \u201cUna comunidad que trabaja concretamente con alma y cuerpo para mostrar a la humanidad que la diversidad no es un fracaso, sino una gracia de Dios con la que el hombre cuenta para unir al mundo\u201d. As\u00ed es como Michael, un muchacho de Mal\u00ed, describe la ciudadela de los Focolares de la localidad de Montet, en Suiza. En ese lugar, junto a otros j\u00f3venes de 13 pa\u00edses distintos, transcurri\u00f3 un a\u00f1o de formaci\u00f3n humana, espiritual y profesional. Un per\u00edodo de estudio, trabajo y vida comunitaria, vivido a la luz de las ense\u00f1anzas del Evangelio y del Carisma de la Unidad de Chiara Lubich, para experimentar que es posible construir relaciones de fraternidad incluso entre personas diferentes por edad, cultura, sensibilidad y tradiciones.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-185637 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Montet-panorama-.png\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"174\">De hecho, circundada por tres lagos, Bienne, Morat y Neuch\u00e2tel, entre colinas verdes y panoramas que inspiran paz y silencio, la Ciudadela internacional de los Focolares, desde 1981, se caracteriza por la presencia de alrededor de cien habitantes de 35 pa\u00edses distintos. La mitad de ellos son j\u00f3venes que viven all\u00ed durante un a\u00f1o, la otra mitad son adultos que garantizan su continuidad. En ese ambiente de entrecruzan los caminos de personas provenientes de los cinco continentes, de culturas y religiones diferentes, cristianos de varias denominaciones de todas las generaciones.  En estos lugares, en la d\u00e9cada de 1960, Chiara Lubich tuvo la primera intuici\u00f3n de lo que ser\u00edan luego las ciudadelas de los Focolares &#8211; hoy 25 en todo el mundo \u2013 pensadas como lugares-testimonio de la fraternidad universal. Dec\u00eda Chiara: \u201cFue en Einsiedeln donde entend\u00ed, viendo desde lo alto de una colina la bas\u00edlica y su entorno, que deb\u00eda surgir en el Movimiento una ciudad, que no estar\u00eda formada por una abad\u00eda y por hoteles, sino por casas, lugares de trabajo, escuelas, como una ciudad com\u00fan\u201d.  En la ciudadela se alojan dos escuelas de formaci\u00f3n para j\u00f3venes. Una para los que se preparan para la vida consagrada, los focolarinos. Y otra para los que desean vivir un a\u00f1o de vida comunitaria y est\u00e1n en busca de su vocaci\u00f3n.  \u201cHaber realizado la escuela de Montet \u2013 cuenta Alejandro de Cuba \u2013 junto a personas de tantas naciones fue una confirmaci\u00f3n de que el mundo unido es posible incluso cuando hay diversidades, pero est\u00e1 la voluntad de construirlo. Es un aprendizaje que, d\u00eda tras d\u00eda, el uno recibe del otro. Tratamos de construir la unidad en la diversidad a trav\u00e9s del amor. Es una maravillosa aventura\u201d.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-185639 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/foto-con-Palmira-1-1.png\" alt=\"\" data-wp-editing=\"1\" width=\"399\" height=\"133\">\u201cEn la ciudadela \u2013 explica Andr\u00e9 de Brasil \u2013 los j\u00f3venes tienen la ocasi\u00f3n de estudiar \u00e9tica, sociolog\u00eda, teolog\u00eda y di\u00e1logo intercultural, profundizando tambi\u00e9n la espiritualidad de la unidad. Pueden poner en pr\u00e1ctica estos aspectos en los trabajos que realizan, colocando las bases de un futuro profesional m\u00e1s responsable y coherente en todos los \u00e1mbitos sociales\u201d. \u201cAdem\u00e1s \u2013 a\u00f1ade \u2013 viviendo el respeto entre generaciones, t\u00fa entiendes que nadie es m\u00e1s que el otro, sino m\u00e1s bien que cada uno es responsable del otro, por lo cual los ancianos se vuelven m\u00e1s j\u00f3venes en su forma de vivir la vida y los j\u00f3venes adquieren responsabilidad\u201d.  Para Gloria, de Argentina, la interculturalidad, o sea el di\u00e1logo, el intercambio y el enriquecimiento rec\u00edproco entre las culturas, es el rasgo distintivo de la ciudadela. \u201cHemos tenido que aprender a hacer algo grande con nuestra diversidad. Fue dif\u00edcil porque parec\u00eda que no nos entend\u00edamos, pero con el amor hemos resuelto las cosas pr\u00e1cticas y nos hemos comprendido en las cosas trascendentes. Viviendo juntos descubr\u00ed las cosas m\u00e1s bellas de los dem\u00e1s, pero tambi\u00e9n las de mi cultura. Entend\u00ed el valor que tiene el pr\u00f3jimo en mi vida pienso que no debemos tener miedo de abrirnos para conocer el \u201cmundo de los dem\u00e1s\u201d.  En Montet \u201chay respuestas para las preguntas que nos planteamos todos los d\u00edas\u201d comenta Ivona de Serbia. La ciudadela \u201ces un don de Dios \u2013 es el sentimiento que Larissa se lleva consigo a Brasil \u2013 una familia, multicultural y de distintas generaciones\u201d. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Claudia Di Lorenzi<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciudadela suiza hospeda dos escuelas para j\u00f3venes: los focolarinos en formaci\u00f3n y los que quieren profundizar la espiritualidad de la unidad. Para ellos el di\u00e1logo, el intercambio y el enriquecimiento rec\u00edproco entre generaciones y culturas, es lo distintivo de Montet.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310262","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}