{"id":310264,"date":"2019-03-05T22:01:14","date_gmt":"2019-03-05T21:01:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/una-donacion-hasta-el-final\/"},"modified":"2024-05-15T20:48:52","modified_gmt":"2024-05-15T18:48:52","slug":"una-donacion-hasta-el-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/una-donacion-hasta-el-final\/","title":{"rendered":"Una donaci\u00f3n hasta el final"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cUn misterio\u201d y \u201cun shock\u201d as\u00ed ha sido definida la muerte de Pierre Andr\u00e9 Blanc, focolarino suizo, arrebatado por una fuerte depresi\u00f3n. Sin embargo, en quienes lo conocieron, queda la convicci\u00f3n de que encontr\u00f3 la paz en ese Dios-Amor del que fue un testigo convincente para muchos.<\/em>  \u201cTu partida, Pierre-Andr\u00e9, fue demasiado abrupta para nosotros. Pero tu Palabra de Vida, tomada del libro de Isa\u00edas (43.1) \u201cTe he llamado por tu nombre: me perteneces\u201d, nos hace intuir la mirada de amor con la que, creemos, Dios te ha recibido en el Para\u00edso\u201d. Esta es la \u00faltima frase del discurso que Denise Roth y Markus N\u00e4f, responsables de la ciudadela de los Focolares de Montet (Suiza), durante el funeral de Pierre-Andr\u00e9 Blanc. As\u00ed se resumen los sentimientos contradictorios de muchos de los presentes: por un lado, una inefable perplejidad para esta muerte y, por el otro, la confianza, o m\u00e1s bien la certeza de que ha encontrado la vida verdadera. Era el quinto de seis hijos, Pierre-Andr\u00e9 naci\u00f3 el 2 de abril de 1962 en Sion (Suiza) y creci\u00f3 en Ayent, un pueblo del Valais en un hermoso clima de amor familiar. Curs\u00f3 estudios de educaci\u00f3n especial y m\u00e1s tarde complet\u00f3 sus estudios de teolog\u00eda.  En 1980, en Roma, con motivo del Genfest, un evento internacional de los j\u00f3venes del Movimiento de los Focolares, tom\u00f3 contacto con la espiritualidad del Movimiento. Le impacta \u201cla calidad de las relaciones entre las personas y la alegr\u00eda que se le\u00eda en sus rostros\u201d, como escribir\u00e1 m\u00e1s adelante. Al regresar a casa, \u00e9l tambi\u00e9n se compromete a vivir este estilo de vida evang\u00e9lica. Acostumbrado a \u201cencontrar\u201d a Dios sobre los esqu\u00eds con motivo de retiros en las monta\u00f1as, ahora descubre en el amor concreto hacia los que lo rodean, una nueva forma de relacionarse con \u00c9l.  Durante un taller sobre problemas sociales, de repente e inesperadamente se encuentra con una persona que habla de su total entrega a Dios. En Pierre-Andr\u00e9 surge una pregunta: \u00bfy si Dios me llama a vivir como esta persona? \u201cMis temores de seguir a Dios de manera totalitaria \u2013 escribir\u00e1 sobre ese per\u00edodo \u2013 no han resistido a Sus intervenciones. Simplemente hab\u00eda tratado de vivir el Evangelio de una manera coherente y Dios hab\u00eda hecho el resto. Comprend\u00ed cu\u00e1nto quer\u00eda mi felicidad y, sobre todo, que ten\u00eda un enorme valor ante sus ojos. Me pareci\u00f3 obvio decirle s\u00ed a Jes\u00fas, seguirlo donde me sent\u00eda llamado: en el focolar\u201d.  En 1989 comenz\u00f3 su formaci\u00f3n y preparaci\u00f3n para la vida de donaci\u00f3n a Dios en el focolar. Aquellos que lo conocieron durante este per\u00edodo lo describieron como sensible a todo lo que \u201chabla\u201d de Dios, alguien que sab\u00eda captar lo esencial en las circunstancias y en el pr\u00f3jimo. Despu\u00e9s de completar la escuela de formaci\u00f3n para focolarinos, Pierre-Andr\u00e9 formar\u00e1 parte del focolar de Ginebra (Suiza) y desde 2006 en la ciudadela de Montet. Durante muchos a\u00f1os, dio una valiosa y atenta contribuci\u00f3n a la vida de la comunidad de los Focolares en la Ciudadela, poni\u00e9ndose a disposici\u00f3n de los dem\u00e1s con generosidad, concreci\u00f3n y discreci\u00f3n. En el campo profesional, trabajando como educador, primero con ni\u00f1os discapacitados y luego con j\u00f3venes con dificultades de aprendizaje, mostr\u00f3 una profunda capacidad para estar cerca del sufrimiento de los dem\u00e1s. Jocoso y dotado de un fino sentido del humor, Pierre-Andr\u00e9 se donaba sin reservas.  A finales de mayo de 2018, aparecen en \u00e9l los primeros s\u00edntomas de una depresi\u00f3n. Es acompa\u00f1ado inmediatamente por un m\u00e9dico. Despu\u00e9s de un mes, ser\u00e1 necesaria la internaci\u00f3n en una cl\u00ednica. En algunos momentos puede regresar durante los fines de semana a Montet y, en octubre de 2018, abandona la cl\u00ednica y regresa al focolar, siempre seguido de un m\u00e9dico especialista. En este per\u00edodo lo acompa\u00f1an con gran atenci\u00f3n y cuidado los otros focolarinos que lo ven continuamente en donaci\u00f3n a los dem\u00e1s. Parece que sus condiciones comienzan a mejorar, pero al final, la enfermedad es m\u00e1s fuerte y el 28 de noviembre lo arrastra de forma muy abrupta.  El funeral de Pierre-Andr\u00e9 fue, incluso en medio de la consternaci\u00f3n, un momento de gran gratitud para todos por su vida y por el delicado amor que demostr\u00f3 hasta el final. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Joachim Schwind<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cUn misterio\u201d y \u201cun shock\u201d as\u00ed ha sido definida la muerte de Pierre Andr\u00e9 Blanc, focolarino suizo, arrebatado por una fuerte depresi\u00f3n. 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