{"id":310412,"date":"2019-06-19T20:07:34","date_gmt":"2019-06-19T18:07:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-un-pequeno-esfuerzo-y-las-jornadas-toman-color\/"},"modified":"2024-05-15T20:49:16","modified_gmt":"2024-05-15T18:49:16","slug":"evangelio-vivido-un-pequeno-esfuerzo-y-las-jornadas-toman-color","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-un-pequeno-esfuerzo-y-las-jornadas-toman-color\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: un peque\u00f1o esfuerzo y las jornadas toman color"},"content":{"rendered":"<p><em>Hacer nuestro el estilo de vida de Jes\u00fas significa acercarnos con esp\u00edritu de aceptaci\u00f3n y compartir con las personas que conocemos en nuestro entorno familiar, laboral, de estudio y de ocio, pero teniendo en nuestros corazones un proyecto mayor, la fraternidad universal.<\/em>  <strong>El quiosco de la felicidad<\/strong> Despu\u00e9s de la muerte de mi hermana, me hice cargo del quiosco de peri\u00f3dicos que ella ten\u00eda. Mi sue\u00f1o no era vender diarios y revistas, pero comenc\u00e9 a vivirlo como una ocasi\u00f3n para amar: a menudo vienen personas que necesitan intercambiar algunas palabras sobre los hechos del d\u00eda. Mi puesto de diarios se ha convertido en un lugar de intercambio y humanidad. Prepar\u00e9 un espacio peque\u00f1o con mesas y sillas, y cuando hace buen tiempo, algunos se detienen no solo a leer, sino tambi\u00e9n a hablar. Alguien me pidi\u00f3 que reemplazara la palabra \u201cDiarios\u201d con \u201cEl quiosco de la felicidad\u201d. (M.R. &#8211; Italia)  <strong>La abuela-ni\u00f1a<\/strong> Mi madre, como resultado de su enfermedad, se ha vuelto como una ni\u00f1a, no puede hablar y parece no entender. Hasta hace poco viv\u00edamos en una situaci\u00f3n de exasperaci\u00f3n de la que no sab\u00edamos c\u00f3mo salir. Amigos y familiares nos aconsejaron llevarla a una casa para ancianos. Despu\u00e9s de hablar con nuestros dos hijos para encontrar una soluci\u00f3n, decidimos repartirnos los tiempos para asistirla en casa. Pero mi esposo y yo tem\u00edamos involucrarlos en una situaci\u00f3n demasiado pesada, pero los ni\u00f1os, d\u00eda tras d\u00eda, se volvieron cada vez m\u00e1s maternos con su abuela, la ve\u00edan como una persona que deb\u00eda ser respetada, con algo sagrado en s\u00ed que solo el amor pod\u00eda penetrar. Con mam\u00e1, la relaci\u00f3n se ha vuelto en olas de amor, que van y vienen. (Y.O. &#8211; Jap\u00f3n)  <strong>Dar<\/strong> Una noche mi hermano se sinti\u00f3 mal, hasta el punto de tener que internarlo. Como somos pobres, me ped\u00ed un pr\u00e9stamo a nuestros vecinos. Mi madre y yo, con mi hermano en brazos, caminamos hacia el hospital. Despu\u00e9s de unos pocos metros, una persona pobre pide limosna. Estaba a punto de darle algo, cuando mi madre me detiene: \u201c\u00a1No podemos, lo necesitamos nosotros!\u201d. Respond\u00ed: \u201cMam\u00e1, si le damos a Dios, \u00c9l nos ayudar\u00e1\u201d. As\u00ed lo hicimos. En la entrada del hospital encontramos a un m\u00e9dico que nos conoc\u00eda: gracias a \u00e9l, tuvimos los an\u00e1lisis, hospitalizaciones y medicamentos gratuitos. Mi madre no pod\u00eda entender. (M. &#8211; Egipto)  <strong>El ejemplo<\/strong> Patty, nuestra hija menor, se hab\u00eda ido con una amiga en California para perfeccionar su ingl\u00e9s. Poco antes del final de su estancia en el extranjero, una llamada telef\u00f3nica cay\u00f3 como una ducha fr\u00eda: estaba esperando a un ni\u00f1o. El padre del beb\u00e9 la amaba, pero ella no estaba segura de querer casarse con \u00e9l. Me qued\u00e9 sin palabras, y cuando me pregunt\u00f3 si pod\u00eda volver a casa, acept\u00e9, incluso pensando en la humillaci\u00f3n que nos esperaba en el peque\u00f1o pueblito donde vivimos, y donde la nuestra se considera una familia ejemplar. El tiempo hasta su regreso sirvi\u00f3 para madurar y prepararnos para darle la bienvenida con un coraz\u00f3n abierto, sin juicios, como ella necesitaba. La ni\u00f1a naci\u00f3 como un rayo de sol para todos. M\u00e1s tarde, otra familia en el pueblo se encontr\u00f3 en la misma situaci\u00f3n, esos padres nos dijeron: \u201cEl ejemplo que nos dieron con su hija nos alienta a hacer lo mismo\u201d. (M.J.S. &#8211; Suiza)  <strong>Una jornada comenzada mal<\/strong> Me hab\u00eda ido de casa nerviosa y yendo a la escuela pensaba que el d\u00eda ser\u00eda un desastre. Me vino en mente una compa\u00f1era antip\u00e1tica, ella ciertamente habr\u00eda empeorado la situaci\u00f3n. En la clase, sin embargo, me esforc\u00e9 por ser amable con ella, provocando una respuesta cordial y de acogida. El d\u00eda tom\u00f3 otro color. Es realmente cierto que, a veces, un peque\u00f1o esfuerzo es suficiente para salir de uno mismo, y vuelve la armon\u00eda. (M.S. &#8211; Hungr\u00eda) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Recogido por Chiara Favotti<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hacer nuestro el estilo de vida de Jes\u00fas significa acercarnos con esp\u00edritu de aceptaci\u00f3n y compartir con las personas que conocemos en nuestro entorno familiar, laboral, de estudio y de ocio, pero teniendo en nuestros corazones un proyecto mayor, la fraternidad universal.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310412","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310412\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}