{"id":310468,"date":"2019-08-08T20:04:22","date_gmt":"2019-08-08T18:04:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/christine-naluyange-mujer-mundo\/"},"modified":"2024-05-15T20:49:25","modified_gmt":"2024-05-15T18:49:25","slug":"christine-naluyange-mujer-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/christine-naluyange-mujer-mundo\/","title":{"rendered":"Christine Naluyange, mujer-mundo"},"content":{"rendered":"<p><em>En sus 66 a\u00f1os de vida, Christine, focolarina ugandesa, dijo con su vida que en el mundo no hay muros infranqueables. Supo amar a cada uno y en todo lugar con gran apertura: primero como artista del grupo internacional Gen Verde, luego en Italia, al servicio de la focolarinas; y finalmente nuevamente en \u00c1frica, primero en Tanzania y luego en Kenia.<\/em>  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-190548 alignright\" title=\"2019 01\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/2019-01-90x90.jpg\" alt=\"2019 01\" width=\"308\" height=\"308\" \/>A principios de los a\u00f1os 70, Chiara Lubich ten\u00eda una relaci\u00f3n casi diaria con los Gen, los j\u00f3venes del Movimiento de los Focolares. En un mundo en r\u00e1pida evoluci\u00f3n, sacudido por revoluciones de diferentes ideolog\u00edas y colores, la fundadora de los Focolares los preparaba para la conquista del mundo a trav\u00e9s del amor evang\u00e9lico. Un proyecto de vida que, para ser aceptado, requer\u00eda dejar todo atr\u00e1s y saber mirar hacia adelante.  En 1972 en Masaka, en Uganda, Christine Naluyange hab\u00eda hecho su elecci\u00f3n. A los veinte a\u00f1os se fue a Fontem (Camer\u00fan) para participar en uno de los experimentos m\u00e1s visionarios de convivencia social de la \u00e9poca: vivir en una peque\u00f1a ciudad, nacida menos de 10 a\u00f1os antes, donde blancos y negros, sanos y enfermos, cultos y menos conviv\u00edan para decir a s\u00ed mismos y al mundo que la fraternidad es un estilo de vida posible, productivo e incluso exportable.  Hablar de Christine, focolarina africana, solo unos d\u00edas despu\u00e9s de su muerte el 21 de julio debido a una enfermedad agresiva, no solo es un deber, sino que es necesario en momentos como estos en los que en nombre de reivindicaciones se levantan todo tipo de muros o se quiere ver, del continente africano, solo los rostros de los que huyen en busca del futuro.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-190549 alignleft\" title=\"4\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/4-90x60.jpg\" alt=\"4\" width=\"366\" height=\"244\" \/>En sus 66 a\u00f1os de vida, Christine nunca ha considerado las muchas diferencias encontradas como muros insuperables. Al contrario, las acogi\u00f3, hizo suya la riqueza de cada persona, pueblo y cultura: primero como artista, durante 23 a\u00f1os como parte del grupo internacional <a href=\"https:\/\/www.genverde.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Gen Verde<\/a>, luego en Italia, en el Centro del Movimiento, al servicio de focolarinas; luego nuevamente en \u00c1frica, primero en Tanzania y luego en Kenia.  Una vida variada, la suya, plena, donde hizo de todo. Pis\u00f3 escenarios, sirvi\u00f3 a los hermanos y ocup\u00f3 cargos de responsabilidad; todo con gran naturalidad y normalidad. La suya fue una existencia muy rica de relaciones; se acercaba a las personas con el coraz\u00f3n de una madre, siempre dispuesta m\u00e1s a escuchar que a hablar, a cuidar de cada uno de manera concreta. No en vano, el lema de su vida era una frase del Evangelio que Chiara Lubich hab\u00eda elegido para ella: \u201cVayan y prediquen el Reino de Dios\u201d (cf. Mc 16,15). De los muchos testimonios que han llegado en agradecimiento y alabanza a Dios, referimos dos que expresan bien la riqueza humana y espiritual de Christine.  Maricel Prieto, espa\u00f1ola, que pas\u00f3 18 a\u00f1os con Christine en el Gen Verde, escribe: \u201cDe ella me viene en mente sobre todo una palabra: \u201crealeza\u201d. Christine era una reina en el escenario, pero tambi\u00e9n lo era cuando se acercaba a la gente, cuando saludaba a alguien, cuando cargaba o descargaba el material de nuestros camiones, cuando trabajaba en el jard\u00edn, cuando preparaba el almuerzo. Y esta no era una simple actitud, sino un constante \u201ccalarse\u201d en el momento presente con una firme adhesi\u00f3n a la voluntad de Dios que la hac\u00eda siempre disponible, cercana\u201d.  \u201cDespu\u00e9s de haber vivido m\u00e1s de la mitad de su vida fuera del continente africano \u2013 dice Liliane Mugombozi \u2013 Chris, como la llamamos, hab\u00eda adquirido en cierto sentido una \u2018cultura\u2019 universal, incluso si \u2013 para quien la conoc\u00edan bien \u2013 era una mujer ugandesa, aut\u00e9ntica hija de su tierra. A su lado se experimentaba una gran apertura; ella era un \u2018mujer-mundo\u201d. Impactaba su constancia en creer y vivir por la unidad con una mirada amplia, que sab\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 de las injusticias sufridas. \u00bfC\u00f3mo explicar todo esto? Creo que Chris tom\u00f3 una decisi\u00f3n en la vida: amar e hizo de Jes\u00fas crucificado y abandonado su modelo en todos sus esfuerzos de coherencia, de acuerdo con el estilo evang\u00e9lico de la espiritualidad de la unidad\u201d. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Stefania Tanesini<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En sus 66 a\u00f1os de vida, Christine, focolarina ugandesa, dijo con su vida que en el mundo no hay muros infranqueables. Supo amar a cada uno y en todo lugar con gran apertura: primero como artista del grupo internacional Gen Verde, luego en Italia, al servicio de la focolarinas; y finalmente nuevamente en \u00c1frica, primero en Tanzania y luego en Kenia.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310468","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310468"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310468\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}