{"id":310470,"date":"2019-08-10T20:01:38","date_gmt":"2019-08-10T18:01:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-voce-un-pacto-por-la-fraternidad-de-los-pueblos\/"},"modified":"2024-05-15T20:49:25","modified_gmt":"2024-05-15T18:49:25","slug":"maria-voce-un-pacto-por-la-fraternidad-de-los-pueblos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-voce-un-pacto-por-la-fraternidad-de-los-pueblos\/","title":{"rendered":"Maria Voce: un pacto por la fraternidad de los pueblos"},"content":{"rendered":"<p><em>Al finalizar la Mari\u00e1polis Europea, Mar\u00eda Voce vuelve a resaltar el valor y la actualidad de aquel pacto mundial por la fraternidad estrechado hace sesenta a\u00f1os. Discurso integral de la Presidenta de los Focolares.<\/em>  <em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-190600\" title=\"cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563-90x51.jpeg\" alt=\"cq5dam.thumbnail.cropped.1000.563\" width=\"350\" height=\"197\" \/>\u201c<\/em><em>El d\u00eda en que los hombres, pero no como individuos sino como pueblos; el d\u00eda en que los pueblos sean capaces de posponerse a s\u00ed mismos, de posponer la idea que tienen de su patria, de sus reinos, y ofrecerlo todo como incienso al Se\u00f1or, <\/em><em>(\u2026)<\/em><em>y esto lo hagan por ese amor mutuo entre los Estados, que Dios pide, lo mismo que pide el amor rec\u00edproco entre los hermanos; ese d\u00eda ser\u00e1 el comienzo de una nueva era, porque ese d\u00eda, igual que se hace viva la presencia de Jes\u00fas entre dos que se aman en Cristo, se har\u00e1 vivo y presente Jes\u00fas entre los pueblos<\/em><em>(\u2026)\u201d*. <\/em>  <em>\u00a0<\/em>  Es el 30 de agosto de 1959 y con estas palabras Chiara Lubich, la fundadora de los Focolares, esboza el sue\u00f1o de la unidad entre todas las gentes, que se delinear\u00e1 como la tarea confiada por Dios al Movimiento naciente en favor de la humanidad.  Mientras resuenan todav\u00eda los ecos de la Segunda Guerra Mundial, con sus venenos y con sus heridas, millares de hombres y mujeres de 27 pa\u00edses distintos, representantes de todos los continentes, sellan un pacto de unidad entre ellos. Es el 22 de agosto, d\u00eda en el que la Iglesia cat\u00f3lica festeja a Mar\u00eda Reina y la Mari\u00e1polis en el valle de Primiero est\u00e1 llegando a su t\u00e9rmino.  A distancia de 60 a\u00f1os, el 10 de agosto pasado, la Mari\u00e1polis europea, concluida hace poco en Tonadico, ha querido celebrar este aniversario y volver a resaltar el valor y la actualidad de aquel pacto por la fraternidad de los pueblos. Reportamos a continuaci\u00f3n\u00a0 el discurso de <strong>Mar\u00eda Voce, Presidenta de los Focolares<\/strong>.  &nbsp;  \u201cHace sesenta a\u00f1os, en estos lugares, parlamentarios de distintas naciones se unieron en una oraci\u00f3n para consagrar su pueblo y todos los pueblos de la Tierra, a Mar\u00eda. Cada uno llevaba consigo las razones y las esperanzas de la propia gente y deb\u00eda responder a ellas, responsablemente, con opciones pol\u00edticas adecuadas. Ante ellos ten\u00edan retos importantes, en una \u00e9poca marcada por conflictos ideol\u00f3gicos que estaban polarizando el mundo en bloques contrapuestos y constitu\u00edan una amenaza para la paz. Hab\u00eda que reconstruir ciudades, tras la guerra y hacer reemprender su camino a las comunidades, promoviendo el desarrollo econ\u00f3mico, garantizando la legalidad, y asegurando servicios a la ciudadan\u00eda. Eran problemas urgentes a los que hab\u00eda que corresponder con competencia pol\u00edtica y pasi\u00f3n civil. Sin embargo, aquellos pol\u00edticos no se reunieron en una mesa redonda, no organizaron una cumbre internacional, sino que rezaron por la unidad\u00a0 de los pueblos.  Fue una elecci\u00f3n inusual, ciertamente, pero cargada de futuro.  Lo que se le pide a la pol\u00edtica es actuar con competencia y responsabilidad, que sea honesta y coherente, que tenga pasi\u00f3n y valent\u00eda. Pero el valor que m\u00e1s califica la acci\u00f3n pol\u00edtica es la amplitud de miras, es decir la capacidad de mirar m\u00e1s all\u00e1, m\u00e1s lejos, para planificar las configuraciones futuras de la sociedad y favorecer su crecimiento.  S\u00ed, en los momentos de crisis y de reconstrucci\u00f3n, descifrar el cambio puede ser importante, intuir el futuro puede marcar la diferencia. Cuanto m\u00e1s lejos se sabe mirar, m\u00e1s incisiva y trasformadora es la acci\u00f3n en el presente.  Aquellos pol\u00edticos que hace sesenta a\u00f1os pidieron a Dios el don de la unidad,y decidieron comprometerse para su realizaci\u00f3n, supieron mirar muy lejos. De su adhesi\u00f3n al carisma de Chiara Lubich sacaron una gran ense\u00f1anza: el destino del cosmos es la unidad. No recibieron una clarificaci\u00f3n solo intelectual, porque la unidad era el estilo de vida y la norma de la Mari\u00e1polis: de ella se hac\u00eda experiencia en lospeque\u00f1os y grandes gestos y en las opciones cotidianas. La unidad vivida en el Movimiento naciente irradiaba una luz particular sobre las relaciones sociales que todos estaban llamados a vivir, en cualquier circunstancia en la que se encontraran.  La unidad se presenta siempre, en cualquier \u00e9poca, como un modo nuevo y revolucionario de concebir la vida y el mundo. No es simplemente un ideal como muchos otros, porque surge de la oraci\u00f3n misma que Jes\u00fas dirigi\u00f3 al Padre cuando, elevando los ojos al cielo, rez\u00f3 para que todos fueran uno. De esta invocaci\u00f3n toma forma y sentido la historia humana. No por nada uno de los primeros pol\u00edticos que sigui\u00f3 a Chiara Lubich fue el parlamentario Igino Giordani, que acogi\u00f3 el ideal de la unidad interpret\u00e1ndolo con la siguiente expresi\u00f3n significativa: \u00abLa historia es un quinto evangelio\u00bb, porque muestra la constante, progresiva, realizaci\u00f3nde la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, y por lo tanto del designio de Dios sobre la Creaci\u00f3n.  Todo est\u00e1 en marcha hacia la unidad: esto significa que los cambios sociales que pueden transformar positivamente el presente, son los que acompa\u00f1an a los ciudadanos, a las asociaciones, a los Estados, hacia un mundo m\u00e1s cohesionado y solidario. Lo que sostiene la cooperaci\u00f3n, la paz, la cercan\u00eda de las comunidades y de los grupos, est\u00e1 en l\u00ednea con el aut\u00e9ntico progreso y fundamenta el desarrollo. En otras palabras, si se quiere hacer el bien al propio pueblo hace falta ocuparse del bien de los dem\u00e1s. Por eso, en alas de un mensaje prof\u00e9tico siempre actual, Chiara Lubich sigui\u00f3 difundiendo el mensaje de la unidad dirigi\u00e9ndose a los pol\u00edticos y a todos los ciudadanos comprometidos en lo social exhort\u00e1ndolos a \u00abamar el partido del otro como el propio\u00bb, \u00abamar la patria del otro como la propia\u00bb.  Los retos actuales no son menos urgentes que los de hace sesenta a\u00f1os. Al contrario, hoy es todav\u00eda m\u00e1s evidente la necesidad de trabajar por la unidad de los pueblos. Los procesos globales en curso muestran la interdependencia planetaria de Estados, naciones, comunidades. Es cada vez m\u00e1s evidente que existe un destino com\u00fan para todos los pueblos de la Tierra, y que los grandes temas de la actualidad se refieren a cuestiones vitales para todos: el cuidado del ambiente, las antiguas y nuevas pobrezas, los conflictos invisibles y las guerras proclamadas, las migraciones a escala global (a menudo fruto precisamente de la pobreza, de las guerras y de los cambios clim\u00e1ticos), la redistribuci\u00f3n de las riquezas, el acceso a los recursos naturales, el reconocimiento de los derechos humanos. Son cuestiones transversales a las diferencias culturales, civiles y pol\u00edticas. Por tanto, introducen a los pueblos en un circuito de constante confrontaci\u00f3n, con el fin de madurar procesos de integraci\u00f3n pol\u00edtica y de convergencia decisoria.  S\u00ed, hoy el futuro de la humanidad reclama, a gritos, la unidad.  El Movimiento de los Focolares est\u00e1 respondiendo a esta invocaci\u00f3n favoreciendo el di\u00e1logo entre los distintos agentes pol\u00edticos (por ejemplo con el Movimiento Pol\u00edtico por la Unidad), promoviendo la comuni\u00f3n de los bienes y la cultura del dar (con la Econom\u00eda de Comuni\u00f3n), profundizando la doctrina de la unidad (por ejemplo con el Instituto Universitario Sophia), dando impulso a launidad en los lugares de compromiso profesional y social y con muchas otras obras e iniciativas espec\u00edficas (a trav\u00e9s de Humanidad Nueva).  Tambi\u00e9n hoy, justamente como hace sesenta a\u00f1os, podemos rezar a Dios por la unidad entre los pueblos de la Tierra.  Mi deseo es que esta oraci\u00f3n est\u00e9 acompa\u00f1ada por un compromiso renovado, asumido tanto a nivel personal como comunitario, de vivir por el mundo unido. Difundiremos esos g\u00e9rmenes del cambio \u00fatiles para transformar el presente y para escribir p\u00e1ginas siempre nuevas de la historia de la familia humana en marcha hacia la unidad\u201d.  &nbsp; <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Maria Voce<\/em><\/p>\n<p> &nbsp;  <em>(*) <\/em><a href=\"http:\/\/www.centrochiaralubich.org\/it\/documenti\/scritti\/4-scritto-it\/183-maria-regina-del-mondo.html\"><em>http:\/\/www.centrochiaralubich.org\/it\/documenti\/scritti\/4-scritto-it\/183-maria-regina-del-mondo.html<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al finalizar la Mari\u00e1polis Europea, Mar\u00eda Voce vuelve a resaltar el valor y la actualidad de aquel pacto mundial por la fraternidad estrechado hace sesenta a\u00f1os. 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