{"id":310478,"date":"2019-08-14T20:05:31","date_gmt":"2019-08-14T18:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-aceptarnos-asi-como-somos\/"},"modified":"2024-05-15T20:49:27","modified_gmt":"2024-05-15T18:49:27","slug":"evangelio-vivido-aceptarnos-asi-como-somos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-aceptarnos-asi-como-somos\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: aceptarnos as\u00ed como somos"},"content":{"rendered":"<p><em>A veces, la riqueza material puede ocupar nuestro \u201ccoraz\u00f3n\u201d y generar una creciente ansia de poseer m\u00e1s, una verdadera dependencia. La compartici\u00f3n de los bienes materiales y espirituales con quienes sufren necesidad, en cambio, permite experimentar una verdadera libertad: este estilo de vida da testimonio de la confianza en un Dios Padre y echa bases s\u00f3lidas para la civilizaci\u00f3n del amor.<\/em>  <strong>Un don de Dios<\/strong> David, nuestro quinto hijo, parec\u00eda muy normal. Pero al poco tiempo los m\u00e9dicos nos dijeron que era Down. En ese momento, muy duro, junto con mi esposo nos acordamos que hab\u00edamos aceptado a David desde su concepci\u00f3n, como un don de Dios. La hermana mayor, cuando lo supo, escribi\u00f3 en su diario: \u201cQuiero ser para David no s\u00f3lo una hermana, sino tambi\u00e9n una madre\u201d. Rodeado de un gran amor, David sigue haciendo muchos progresos. Va a la escuela y es muy afectuoso, siempre entusiasta de la vida. Esta felicidad que tiene es contagiosa. En definitiva, se ha revelado como un verdadero don de Dios. (Jacqueline \u2013 Escocia)  <strong>En la c\u00e1rcel<\/strong> En mi celda hay un muchacho que no ten\u00eda dinero y para comer se hab\u00eda apropiado del contenedor de otro recluso, que lo amenaz\u00f3, y lo oblig\u00f3 a pagar tres nairas. Entonces \u00e9l empez\u00f3 a pedir ese dinero a los otros compa\u00f1eros. Yo no ten\u00eda m\u00e1s que cinco nairas, que me serv\u00edan para comprarme algo para comer. Pero me acord\u00e9 del Evangelio y entend\u00ed que para amar a Dios ten\u00eda que amar a ese compa\u00f1ero. Le di mi dinero. M\u00e1s tarde, alguien me trajo comida a mi celda. (Sylvester \u2013 Nigeria)  <strong>La cena<\/strong> Esa noche, nada m\u00e1s salir de la universidad \u2013 como hago habitualmente \u2013 me sent\u00e9 delante del televisor esperando que mi madre, que estaba viendo su programa favorito, se levantara para prepararme la cena. Al rato vino a mi mente un pensamiento: hace unos d\u00edas hab\u00eda o\u00eddo hablar del Evangelio; eran tres estudiantes de medicina con los que hab\u00eda conversado, y subrayaban la importancia de hacer la voluntad de Dios durante la jornada. Entonces me levant\u00e9 y fui a la cocina a preparar la cena. Fue mi primer acto de amor consciente. (T.C. \u2013 Italia)  <strong>Las bases de nuestro matrimonio<\/strong> Despu\u00e9s de habernos casado, a pesar de todo lo que nos quer\u00edamos, cada uno segu\u00eda siendo \u201cel de antes\u201d, cada uno con sus h\u00e1bitos. Un d\u00eda surgieron divergencias acerca de la preparaci\u00f3n de un plato checo. En esa ocasi\u00f3n la distancia que se hab\u00eda creado era tan grande que tomamos una decisi\u00f3n: deb\u00edamos aceptarnos as\u00ed como \u00e9ramos, sin querernos cambiar. Tal vez fue en ese momento cuando pusimos las bases de nuestro matrimonio. Ahora que somos abuelos, tratamos de transmitir a nuestros nietos la misma experiencia, agradecidos a Dios porque nos abri\u00f3 los ojos. (J. e T. \u2013 Boemia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Recopilado por Chiara Favotti<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces, la riqueza material puede ocupar nuestro \u201ccoraz\u00f3n\u201d y generar una creciente ansia de poseer m\u00e1s, una verdadera dependencia. La compartici\u00f3n de los bienes materiales y espirituales con quienes sufren necesidad, en cambio, permite experimentar una verdadera libertad: este estilo de vida da testimonio de la confianza en un Dios Padre y echa bases s\u00f3lidas para la civilizaci\u00f3n del amor.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310478","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310478"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310478\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}