{"id":310728,"date":"2020-03-27T03:00:19","date_gmt":"2020-03-27T02:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/dios-ama-la-vida\/"},"modified":"2024-05-15T20:50:06","modified_gmt":"2024-05-15T18:50:06","slug":"dios-ama-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/dios-ama-la-vida\/","title":{"rendered":"Dios ama la vida"},"content":{"rendered":"<p><em>Muchos, en estos d\u00edas de pandemia que aflige a la humanidad, se preguntan d\u00f3nde est\u00e1 Dios.\u00a0 El siguiente escrito de Chiara Lubich nos invita a creer que no hay nada de todo lo que vivimos, aunque sea muy doloroso, que pase desapercibido a su amor y que cada cosa esconde una finalidad positiva, aunque por el momento no la veamos.<\/em>  Nosotros hablamos de Santo Viaje,\u00a0\u00a0 nos animamos a recorrer la vida como un Santo Viaje (&#8230;). En muchas ocasiones nos lo imaginamos as\u00ed: una serie de d\u00edas en los que nos proponemos vivirlos cada vez m\u00e1s perfectamente, realizando bien nuestro trabajo, nuestro estudio, el descanso, con las horas pasadas en familia, las reuniones, los congresos, el deporte, con los momentos de ocio\u2026 \u00a0todo llevado a cabo en orden y en paz. Nos lo imaginamos as\u00ed. Humanamente, instintivamente estamos orientados a esper\u00e1rnoslo as\u00ed, porque la vida es una aspiraci\u00f3n continua al orden, a la armon\u00eda, a la salud y a la paz. Y hacemos de este modo porque lo dem\u00e1s sin duda es imprevisible, pero tambi\u00e9n porque siempre en el coraz\u00f3n humano existe la esperanza de que las cosas vayan as\u00ed y solo as\u00ed.  En realidad, nuestro Santo Viaje despu\u00e9s se manifiesta diferente, porque Dios lo quiere diferente. \u00c9l mismo introduce en nuestro programa otros elementos \u2013que \u00c9l quiere o permite\u2013 para que nuestra existencia adquiera su verdadero significado y alcance el fin por el que ha sido creada. He aqu\u00ed que llegan dolores f\u00edsicos y espirituales, enfermedades, mil sufrimientos que hablan m\u00e1s de muerte que de vida. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfAcaso Dios quiere la muerte? No, todo lo contrario, Dios ama la vida; pero una vida tan plena, tan fecunda que nosotros \u2013con toda nuestra aspiraci\u00f3n al bien, a lo positivo, a la paz\u2013, nunca hubi\u00e9semos sabido imaginar. Nos lo aclara la Palabra de Vida: \u201c[\u2026] Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto\u201d (<em>Jn<\/em> 12, 24).  Si no muere, el grano se queda bonito, sano, pero solo; si muere se multiplica.  Dios quiere que durante la vida experimentemos una cierta muerte \u2013 o, a veces, muchos tipos de muerte \u2013 pero, porque para \u00c9l, este es el Santo Viaje: dar fruto, hacer obras dignas de \u00c9l y no de nosotros simples criaturas. Este es el sentido de nuestra vida: una vida rica, plena, sobreabundante, una vida que sea un reflejo de la suya.  Entonces hay que prever estas muertes y disponerse a aceptarlas de la mejor manera.  Es sabia, pues, e indispensable \u2013y no es m\u00e1s que genuino cristianismo\u2013 la elecci\u00f3n de Jes\u00fas Abandonado que renovamos cada d\u00eda, ese amor a \u00c9l que queremos que sea preferente. Esto nos predispone (\u2026) a aceptar las peque\u00f1as o grandes muertes, pero tambi\u00e9n a ver superado ampliamente, potenciado y fecundado, todo aquello que nosotros hab\u00edamos programado.  Son purificaciones pasivas (&#8230;): enfermedades, la muerte de seres queridos, p\u00e9rdida de bienes, de fama, dificultades de todo tipo&#8230; Son noches de los sentidos y noches del esp\u00edritu donde cuerpo y alma son purificados de mil maneras con tentaciones, arideces espirituales, dudas, sentido de abandono por parte de Dios; con las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad que se tambalean. Son verdaderos purgatorios anticipados, cuando no son casi infiernos.  \u00bfQu\u00e9 hacer? \u00bfAbandonar el Santo Viaje pensando que con una vida m\u00e1s normal, seg\u00fan el proceder del mundo, quiz\u00e1 muchas o algunas de estas pruebas podr\u00edan evitarse? No: no podemos volver atr\u00e1s.  Adem\u00e1s hasta aqu\u00ed he enumerado solo las purificaciones, pero hace falta ver cu\u00e1les son las consolaciones, las \u201cbienaventuranzas\u201d (Cf. <em>Mt<\/em> 5, 3-11) que una vida vivida como Santo Viaje trae ya a esta tierra. La muerte de Jes\u00fas, de hecho, reclama la resurrecci\u00f3n; la muerte del grano de trigo el \u201cfruto abundante\u201d. Y \u201cresurrecci\u00f3n\u201d y \u201cfruto abundante\u201d significan, en cierto modo, para\u00edso anticipado, plenitud de alegr\u00eda, de esa alegr\u00eda que el mundo no conoce.  As\u00ed pues \u00a1adelante! Miremos m\u00e1s all\u00e1 de cada dolor. No nos detengamos solo en esa inquietud, en esa angustia, en esa enfermedad, en esa prueba\u2026 Pensemos en la cosecha que se recoger\u00e1 previendo y pregustando el fruto abundante que est\u00e1 a las puertas. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> <em>(en una conferencia telef\u00f3nica, Rocca di Papa, 25 de febrero de 1988)<\/em>  <em>Extra\u00eddo de \u201cPrever los frutos\u201d, en: Chiara Lubich, Buscando las cosas de arriba, p\u00e1g. 85. Editorial Ciudad Nueva, Madrid, 1993. <\/em>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos, en estos d\u00edas de pandemia que aflige a la humanidad, se preguntan d\u00f3nde est\u00e1 Dios.\u00a0 El siguiente escrito de Chiara Lubich nos invita a creer que no hay nada de todo lo que vivimos, aunque sea muy doloroso, que pase desapercibido a su amor y que cada cosa esconde una finalidad positiva, aunque por el momento no la veamos.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310728","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310728\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}