{"id":310760,"date":"2020-04-27T01:00:09","date_gmt":"2020-04-26T23:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/pedir-tambien-es-amor\/"},"modified":"2024-05-15T20:50:13","modified_gmt":"2024-05-15T18:50:13","slug":"pedir-tambien-es-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/pedir-tambien-es-amor\/","title":{"rendered":"Pedir tambi\u00e9n es amor"},"content":{"rendered":"<p><em>En su homil\u00eda del Viernes Santo de 2020, en la Bas\u00edlica de San Pedro (Roma) el padre capuchino, Raniero Cantalamessa, dijo que \u201chay cosas que Dios ha decidido concedernos como fruto conjuntamente de su gracia y de nuestra oraci\u00f3n\u201d. El siguiente escrito de Chiara Lubich es una invitaci\u00f3n a colaborar con Dios pidi\u00e9ndole gracias y poni\u00e9ndonos en las mejores condiciones para obtenerlas. <\/em>  \u00abSi, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda all\u00ed, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> (\u2026). Jes\u00fas con esta Palabra nos ha dicho claramente que no hay comuni\u00f3n con Dios, ni verdadero culto, ni aut\u00e9ntica oraci\u00f3n, sin reconciliaci\u00f3n con el hermano. Esperemos, por lo tanto, que esta ense\u00f1anza haya penetrado profundamente en todos nuestros corazones.  Y por esta esperanza es por lo que quisiera ahora hablarles precisamente de la oraci\u00f3n que, apoyada sobre estas bases, es, sin duda, grata a Dios. Quisiera hablarles especialmente de la oraci\u00f3n de petici\u00f3n para obtener ayuda y gracias.  En efecto, tengo la impresi\u00f3n de que quiz\u00e1s alguno no la subraye lo suficiente. \u00bfPor qu\u00e9? Puede ser incluso por un motivo noble al acercarnos de una forma m\u00e1s profunda a nuestra fe y volvi\u00e9ndonos pr\u00e1cticamente m\u00e1s religiosos, hemos comprendido que la religi\u00f3n no consiste, sin duda, solamente en ir a la iglesia para pedir, sino en amar a Dios y, por lo tanto, en dar. En consecuencia hemos puesto todo nuestro empe\u00f1o en vivir todos esos principios que tambi\u00e9n nuestra espiritualidad evang\u00e9lica sugiere, para hacer \u2013como se suele decir\u2013 nuestra parte.  Ciertamente este es un razonamiento muy v\u00e1lido. Sin embargo hay que hacer una consideraci\u00f3n: amar a Dios implica observar todos sus mandamientos. Pues bien, un mandamiento que Jes\u00fas repite con insistencia es, precisamente, el de pedir: \u00abPidan y se les dar\u00e1, busquen y hallar\u00e1n, llamen y se les abrir\u00e1\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.  \u00bfQu\u00e9 debemos hacer por tanto? Pedir m\u00e1s y mejor, porque \u00c9l lo quiere as\u00ed, y tambi\u00e9n de esta manera le demostramos nuestro amor (\u2026)  Es cierto que se reza, y esto quiere decir que no se cuenta \u00fanicamente con las propias fuerzas.  Aun as\u00ed, podemos mejorar en dos direcciones: en primer lugar, no multiplicando las oraciones, sino siendo m\u00e1s conscientes de lo que ya pedimos. Reflexionemos un poco y veremos cu\u00e1ntas gracias se piden en las oraciones [que ya hacemos]. (\u2026)  En segundo lugar, podemos \u2013como dicen los santos\u2013 rezando de tal forma que podamos obtener lo que pedimos. Se obtiene si se pide con la conciencia de que nada podemos hacer por nosotros mismos y por lo tanto con humildad, con la convicci\u00f3n de que, en cambio, todo podemos hacerlo con Dios; por consiguiente, con la confianza en \u00c9l; y rezando con perseverancia: pidiendo siempre con insistencia amorosa, como Jes\u00fas desea.  En s\u00edntesis, es necesario perfeccionar cada vez m\u00e1s esas peticiones que ya hacemos y exponerlas cada vez mejor, de forma proporcionada al esfuerzo que realizamos para vivir nuestro Ideal. As\u00ed todo resultar\u00e1 m\u00e1s fecundo.  Recemos mientras estemos a tiempo. Siempre recuerdo lo que recomend\u00f3 la madre de una de las primeras focolarinas antes de morir: \u00abRecen durante la vida porque al final ya no hay posibilidad\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> (Extra\u00eddo de una conferencia telef\u00f3nica, Rocca di Papa, 16 de febrero de 1984 Cf. Chiara Lubich,\u201cPedir tambi\u00e9n es amor, La vida un viaje\u201d, Ed. Ciudad Nueva, Madrid, 1984, 182-184)  &nbsp;  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Mt<\/em> 5,23-24. <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Mt<\/em> 7,7.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su homil\u00eda del Viernes Santo de 2020, en la Bas\u00edlica de San Pedro (Roma) el padre capuchino, Raniero Cantalamessa, dijo que \u201chay cosas que Dios ha decidido concedernos como fruto conjuntamente de su gracia y de nuestra oraci\u00f3n\u201d. El siguiente escrito de Chiara Lubich es una invitaci\u00f3n a colaborar con Dios pidi\u00e9ndole gracias y poni\u00e9ndonos en las mejores condiciones para obtenerlas.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310760\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}