{"id":310784,"date":"2020-05-12T01:00:59","date_gmt":"2020-05-11T23:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/hacia-un-tiempo-nuevo-el-de-la-familia-universal\/"},"modified":"2024-05-15T20:50:18","modified_gmt":"2024-05-15T18:50:18","slug":"hacia-un-tiempo-nuevo-el-de-la-familia-universal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/hacia-un-tiempo-nuevo-el-de-la-familia-universal\/","title":{"rendered":"Hacia un tiempo nuevo: el de la familia universal"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00a0\u00bfQu\u00e9 ha puesto en evidencia esta pandemia en la vida social y eclesial? \u00bfQu\u00e9 ha suscitado en el Movimiento de los Focolares? \u00bfC\u00f3mo vivir el tiempo nuevo y desconocido que nos espera? Amplio di\u00e1logo con Mar\u00eda Voce. De una entrevista con Radio Inblu (Italia)<\/em>  D.: Desde el 18 de mayo se podr\u00e1 celebrar nuevamente la Misa, con todas las precauciones naturalmente. Un breve comentario suyo\u2026  <u>Mar\u00eda Voce<\/u>: Hemos seguido siempre la Misa del Papa, ha habido miles de ocasiones para rezar juntos en <em>streaming.<\/em> Pero no podemos esconder que el cristianismo es una religi\u00f3n que se encarna, es necesario tambi\u00e9n estar f\u00edsicamente presentes en los acontecimientos, participar m\u00e1s directamente y de una manera m\u00e1s vital en los misterios del cristianismo mismo. Por ello, participar en la Eucarist\u00eda de un modo real es algo que ciertamente nos faltaba y es un regalo que ahora vuelve a nosotros.  As\u00ed que estamos dispuestos a tener todos los cuidados, a tomar todas las precauciones con tal de no perder esta oportunidad.  <u><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-224375 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/WhatsApp-Image-2020-05-11-at-19.22.34-453x340.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/>D<\/u>: Cierto. En este periodo han sucedido muchas cosas, hemos tenido que cuestionar comportamientos, compras\u2026 Seg\u00fan su parecer, la pandemia \u00bfqu\u00e9 est\u00e1 evidenciando en la vida social, y por tanto, tambi\u00e9n en la vida eclesial?  <u>Mar\u00eda Voce<\/u>: Est\u00e1 evidenciando cosas buenas y pueden ser tambi\u00e9n cosas malas.  La primera que quisiera subrayar es la igualdad entre todos, es decir, esta pandemia nos ha demostrado que las personas, frente a este peque\u00f1o pat\u00f3geno, este virus que nos ha afectado, son todas iguales porque afecta a los poderosos como a los pobres, a los ricos como al que no tiene nada, a los ni\u00f1os como a los adultos, a los que est\u00e1n en la c\u00e1rcel como a los que est\u00e1n fuera. As\u00ed que en este sentido realmente todos somos iguales.  Al mismo tiempo esta pandemia ha evidenciado tambi\u00e9n muchas desigualdades que no son debidas al hecho de ser humanos, de ser personas, sino que son creadas por las culturas, por los prejuicios, por los estilos de vida, por lo cual hay quienes pueden permitirse el cuidado y quienes no pueden permit\u00edrselo; hay quienes tienen una casa donde pueden aislarse y quienes se ven obligados a quedarse con m\u00e1s personas en un espacio muy reducido; quien perdiendo su trabajo puede echar mano de su cuenta bancaria donde hab\u00eda reservado sus ahorros, y quien no tiene a d\u00f3nde acudir y por lo tanto, al perder su trabajo, se expone al hambre \u00e9l y su familia.  Por eso, las desigualdades desgraciadamente se han hecho a\u00fan m\u00e1s evidentes. Y esto debe hacernos pensar, porque l\u00f3gicamente son desigualdades que no las quiere Dios, no las quiere la naturaleza humana, sino que las determinan la mala voluntad de las personas que no han sabido administrar bien los dones que Dios nos ha dado.  Por lo tanto, debemos compensar estas desigualdades para que, una vez pasada la pandemia, no nos encontremos en peor situaci\u00f3n que antes; al contrario, que la constataci\u00f3n de la igualdad nos favorezca en la elaboraci\u00f3n de programas que respeten esta igual dignidad de todos.  <u>D<\/u>: En cambio \u00bfen la comunidad eclesial?  <u>Mar\u00eda Voce<\/u>: En la comunidad eclesial me parece que ha hecho emerger lo esencial, porque han ca\u00eddo muchas cosas: se ha visto que no es esencial la Iglesia en cuanto edificios, sino la Iglesia como comuni\u00f3n; que no es esencial ir cada d\u00eda a visitar a Jes\u00fas sacramentado sino que es esencial amar al hermano, es esencial responder con amor a quien est\u00e1 a nuestro lado, es esencial volver a extraer del Evangelio las palabras que \u00c9l nos dej\u00f3 y en las que tenemos que inspirarnos. As\u00ed que tambi\u00e9n ha hecho caer muchas cosas en el plano eclesial.  Pero esto puede hacernos solo bien, porque nos impulsa a ese renacimiento del que habla continuamente el Papa Francisco, a esa resurrecci\u00f3n, a ese volver a empezar para reformar verdaderamente la Iglesia de una manera vital, no de un modo institucional o formal.  <u>D<\/u>: De estas cosas esenciales \u00bfcu\u00e1l es la m\u00e1s esencial?  <u>Mar\u00eda Voce<\/u>: Me parece que lo m\u00e1s esencial es tener presente que somos la \u00fanica familia humana. Por lo tanto, la \u00fanica familia humana debe impulsarnos a todos a cuidarnos los unos a los otros, a cuidar tambi\u00e9n la creaci\u00f3n, que es la \u00fanica casa que contiene a esta \u00fanica familia humana; cuidar con responsabilidad, con atenci\u00f3n, precisamente porque el cristianismo nos hace mirar esta realidad tambi\u00e9n con responsabilidad. Todos somos miembros de una familia, pero todos somos responsables de esta familia, as\u00ed que cada persona de esta familia es importante, tiene derechos pero tambi\u00e9n tiene deberes. Tener esta responsabilidad colectiva.  Y creo que esto debe animarnos a hacer propuestas, a hacer programas, a ver lo que se puede hacer para lograr realmente la inclusi\u00f3n de todos; a hacer propuestas tanto en la econom\u00eda como en la pol\u00edtica, capaces de mirar realmente al bien com\u00fan, y no al bien de uno u otro, no a los intereses de una u otra parte, sino al bien de todos. Por lo tanto, hacer propuestas que tiendan a la comuni\u00f3n de bienes a un nivel m\u00e1s universal.  Adem\u00e1s la Iglesia \u2013y de hecho tambi\u00e9n nosotros como Movimiento de los Focolares\u2013 es universal, no tiene l\u00edmites. La Iglesia en cierto sentido compite en igualdad de condiciones con el virus; el virus no teme las fronteras, pero tampoco la Iglesia tiene miedo de las fronteras, la Iglesia es universal porque es la familia de Dios en toda la tierra.  A esta familia de Dios es a la que debemos mirar y trabajar para que sea tal; es decir, ver c\u00f3mo crear estructuras que favorezcan el desarrollo integral de todos, que respeten la historia de cada pueblo, la cultura de cada pueblo, el modo de vida de cada pueblo, sin querer coaccionarlo con la idea de hacer que evolucione seg\u00fan nuestros modelos, seg\u00fan nuestros planes. Al mismo tiempo, poniendo a disposici\u00f3n unos de otros los talentos de los que Dios ha dotado a cada pueblo, a cada cultura, a cada persona; poni\u00e9ndolos a disposici\u00f3n de los dem\u00e1s para que todos juntos podamos hacer del mundo esa casa com\u00fan cada vez m\u00e1s bella, cada vez m\u00e1s digna de ser habitada por los hijos de Dios.  <u>D<\/u>: Mar\u00eda Voce, como Movimiento de los Focolares \u00bfqu\u00e9 ha provocado en ustedes este periodo? \u00bfQu\u00e9 reflexiones est\u00e1n haciendo?  <u>Mar\u00eda Voce<\/u>: Ha provocado lo que ha provocado a todos, en el sentido que tambi\u00e9n nosotros nos encontramos de un d\u00eda a otro sin poder disponer de nosotros mismos, ni personalmente ni como Movimiento. Por tanto, tuvimos que cambiar todos los programas. Para nosotros este es un a\u00f1o importante porque es el a\u00f1o del centenario del nacimiento de Chiara Lubich; tenemos en programa la Asamblea general del Movimiento en el mes de septiembre; ten\u00edamos programados varios encuentros preliminares a la Asamblea para su preparaci\u00f3n. \u00a0Y todo esto salt\u00f3 de un momento a otro, de un d\u00eda a otro, por tanto nos encontramos frente a una absoluta incapacidad de prever, de programar y de pensar qu\u00e9 pod\u00edamos hacer. L\u00f3gicamente esto nos perturb\u00f3.  Al mismo tiempo, aprendimos de Chiara Lubich a vivir el momento presente, a querer solo lo que Dios nos pide que hagamos, a no querer, por tanto, otra cosa m\u00e1s que su voluntad; y juntos \u2013precisamente escuch\u00e1ndonos unos a otros, tratando de comprender las exigencias de unos y de otros\u2013, tratar de escuchar lo que Dios quer\u00eda decirnos a trav\u00e9s de esta situaci\u00f3n. Y para hacer esto, antes que nada cambiamos todos los programas, pero siempre teniendo en cuenta tanto el bien de aquellos que deb\u00edan participar en estos programas, como el inter\u00e9s de aquellos que a causa de este cambio sufrir\u00edan tal vez p\u00e9rdidas econ\u00f3micas, sufrir\u00edan serias consecuencias, muchas realidades as\u00ed.  Lo hicimos, lo hicimos con entusiasmo sin dejarnos desconcertar completamente por ello. Y estamos viendo que estaba en los planes de Dios porque esto nos ha llevado a una mayor esencialidad en la vida, a un deseo de revisar tambi\u00e9n nuestros estilos de vida; a una mayor sobriedad a la hora de decidir si hacer o no una compra ahora, a posponer un gasto que estaba planeado, a postergarlo o a cancelarlo por completo, para poner a disposici\u00f3n lo que hab\u00edamos pensado para responder a una necesidad m\u00e1s inmediata.  Nos ha llevado a ver en qu\u00e9 estado est\u00e1n todas nuestras familias. Muchos de los nuestros, como otros, han perdido su trabajo y no saben c\u00f3mo hacer; esto ha promovido una comuni\u00f3n de bienes m\u00e1s completa, m\u00e1s abierta, m\u00e1s transparente entre todos. Por tanto, nos hemos comunicado m\u00e1s las necesidades y los requerimientos, pero tambi\u00e9n lo que la Providencia nos ha enviado. Y debemos decir realmente que la Providencia nos ha demostrado una vez m\u00e1s que es verdadera, que es una realidad, que el Padre env\u00eda lo que es necesario a sus hijos si sus hijos quieren vivir para \u00c9l y viven el amor rec\u00edproco.  Por consiguiente ha vuelto a evidenciar, en cierto sentido, el resorte que nos mueve y este amor que es el amor que Dios ha puesto en nuestros corazones, no como focolarinos sino como personas, como seres humanos. Como focolarinos se colorea a\u00fan m\u00e1s porque se convierte en amor hasta la unidad, es decir, un amor que es capaz de dar la vida unos por otros, de arriesgarlo todo. Esto realmente ha sido algo que ha movido al Movimiento en todo el mundo.  Tambi\u00e9n el Movimiento, igual que la Iglesia, es universal, por lo cual hemos sufrido por lo que sufr\u00edan los nuestros en China, como los nuestros en el continente americano, como los nuestros en Oriente Medio, en todas partes, o como en Italia, y todo lo hemos vivido juntos, de manera que los nuestros que ten\u00edan m\u00e1s daban a los que ten\u00edan menos. Nos han llegado ayudas de China, de Corea, de Jap\u00f3n, de Oriente Medio y de Siria. Quiz\u00e1s nos ayudaban d\u00e1ndonos \u00e1nimo, mensajes de saludo, pero todos afirmaban que esta gran familia que vive el Ideal que nos dej\u00f3 nuestra fundadora, Chiara Lubich, quer\u00eda ser una cosa sola y estar a disposici\u00f3n de los dem\u00e1s, con esta unidad para ayudar al mundo a ser una cosa sola.  De \u00a0una entrevista a Alessandra Giacomucci para la columna <em>Ecclesia <\/em>(<a href=\"https:\/\/www.radioinblu.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Radio InBlu<\/a>), 8 de mayo de 2020  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00bfQu\u00e9 ha puesto en evidencia esta pandemia en la vida social y eclesial? \u00bfQu\u00e9 ha suscitado en el Movimiento de los Focolares? \u00bfC\u00f3mo vivir el tiempo nuevo y desconocido que nos espera? Amplio di\u00e1logo con Mar\u00eda Voce. 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