{"id":310942,"date":"2020-08-26T01:00:01","date_gmt":"2020-08-25T23:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-2-los-unos-por-los-otros\/"},"modified":"2024-05-15T20:50:43","modified_gmt":"2024-05-15T18:50:43","slug":"evangelio-vivido-2-los-unos-por-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-2-los-unos-por-los-otros\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido\/2 &#8211; Los unos por los otros"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00a1Cu\u00e1ntas veces Dios se vale de alguien para acercarnos a \u00c9l!\u00a0\u00a0 No deber\u00edamos olvidarlo nunca pues nosotros tambi\u00e9n podr\u00edamos ser un d\u00eda instrumentos de Dios para alguien. <\/em>  <strong>Una nueva esperanza <\/strong> Estando en Estados Unido por mis estudios, hab\u00eda decidido volver a mi pa\u00eds por la insistencia de mi familia, pero me qued\u00e9 bloqueado por la cuarentena en un instituto cerca de la frontera junto con otras 500 personas.\u00a0\u00a0 Con la sensaci\u00f3n exacta de encontrarme en una c\u00e1rcel.\u00a0 Por suerte el celular me manten\u00eda conectado con el mundo exterior.\u00a0 Cuando tuve la posibilidad de ver a alguien, le\u00eda en ellos mis mismas preguntas sobre lo que estaba sucediendo. En esos d\u00edas conoc\u00ed\u00a0 \u201ca la distancia\u201d a un sacerdote salesiano. Aunque estaba aislado como yo, emanaba una paz que ni los dem\u00e1s ni yo ten\u00edamos.\u00a0 Era como si \u00e9l no se sorprendiese por nada.\u00a0 En un primer momento celebraba \u00e9l \u00a0solo en su habitaci\u00f3n, luego empec\u00e9 a participar con \u00e9l en la misa.\u00a0 En pocas palabras, volv\u00ed a los sacramentos y a la vida de fe de antes, si bien ya no como antes.\u00a0 Mi novia tambi\u00e9n not\u00f3 que yo hab\u00eda cambiado.\u00a0 A veces pienso: si se dio en m\u00ed esta transformaci\u00f3n, \u00bfno puede ser que se d\u00e9 en otras personas?\u00a0\u00a0 Y entonces nace dentro de m\u00ed una nueva esperanza, que ese mundo que antes parec\u00eda quit\u00e1rmela ahora pueda retomar el camino sobre otros rieles. <em>K. &#8211; Eslovaquia<\/em>  <strong>Cochecito para reci\u00e9n nacidos <\/strong> Hab\u00eda conocido a una joven gitana que esperaba a un hijo.\u00a0 Necesitaba de todo, desde \u00a0ropa hasta todo lo que se necesita ante un nacimiento.\u00a0 Hab\u00eda le\u00eddo en el Evangelio \u201cTodo lo que pidan al Padre&#8230; \u00e9l se lo conceder\u00e1\u201d.\u00a0 Ese d\u00eda con fe le ped\u00ed a Jes\u00fas, durante la misa, un cochecito para reci\u00e9n nacidos.\u00a0 M\u00e1s tarde, ya en el colegio, me esforc\u00e9 m\u00e1s por amar a compa\u00f1eros y profesores.\u00a0 Cuando volv\u00ed a casa por la noche, supe por mi madre que una vecina de mi casa, al saber que ayudo a los pobres, hab\u00eda dejado algo para m\u00ed. \u00a1Era una cochecito para beb\u00e9s! \u00a0Me conmovi\u00f3 esa tan r\u00e1pida respuesta de la Providencia. <em>C. &#8211; Espa\u00f1a<\/em>  <strong>Bendici\u00f3n <\/strong> Siendo enfermero desde hac\u00eda un mes, justamente en el per\u00edodo del coronavirus, en el hospital en donde prestaba servicio compart\u00ed la soledad de muchos pacientes que pasaron a la otra vida sin el sost\u00e9n de sus seres queridos. Pero la experiencia m\u00e1s fuerte fue cuando, habiendo sabido por mi madre que, seg\u00fan las palabras del papa, los m\u00e9dicos y los enfermeros tambi\u00e9n estaban habilitados a dar una bendici\u00f3n a los pacientes difuntos, pude hacer un signo de la cruz en la frente y el pecho de varios de ellos antes incluso de que se hiciesen los tr\u00e1mites para confirmar la muerte y enviar los cuerpos a la morgue. <em>Giuseppe &#8211; Italia<\/em> <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Recogido por Stefania Tanesini<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces Dios se vale de alguien para acercarnos a \u00c9l!\u00a0\u00a0 No deber\u00edamos olvidarlo nunca pues nosotros tambi\u00e9n podr\u00edamos ser un d\u00eda instrumentos de Dios para alguien.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310942","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310942","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310942"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310942\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310942"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310942"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310942"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}