{"id":310958,"date":"2020-09-07T01:00:17","date_gmt":"2020-09-06T23:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/ayuda-reciproca\/"},"modified":"2024-05-15T20:50:46","modified_gmt":"2024-05-15T18:50:46","slug":"ayuda-reciproca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/ayuda-reciproca\/","title":{"rendered":"Ayuda rec\u00edproca"},"content":{"rendered":"<p><em>Todos estamos vinculados como miembros de un \u00fanico cuerpo. Si uno es m\u00e1s d\u00e9bil, interviene el otro. Esta es la sencilla, pero sorprendente l\u00f3gica evang\u00e9lica que Chiara Lubich nos presenta en el siguiente escrito, hoy m\u00e1s actual que nunca<\/em>  He visto a un hombre escayolado en una sala de hospital. Ten\u00eda inutilizados el t\u00f3rax y un brazo, el brazo derecho. Con el izquierdo se las arreglaba para hacerlo todo&#8230; como pod\u00eda. La escayola era una tortura, pero el brazo izquierdo, aunque estaba m\u00e1s cansado por la noche, se robustec\u00eda trabajando por los dos.  Nosotros somos miembros unos de los otros y el servicio rec\u00edproco es nuestro deber. Jes\u00fas no solo nos lo ha aconsejado, sino que nos lo ha mandado.  Cuando, por caridad, sirvamos a alguien, no nos creamos santos. Si el pr\u00f3jimo es impotente, debemos ayudarle, y ayudarle como \u00e9l mismo se ayudar\u00eda, si pudiera. De otro modo, \u00bfqu\u00e9 clase de cristianos somos?  Si despu\u00e9s, cuando llegue nuestra hora, tenemos necesidad de la caridad del hermano, no nos sintamos humillados.  En el juicio final oiremos repetir a Jes\u00fas: \u201cEstaba\u2026 enfermo\u2026 y me visitasteis,&#8230; estaba encarcelado, estaba desnudo, hambriento\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>&#8230;, pues a Jes\u00fas le gusta ocultarse precisamente en el que sufre, en el necesitado.  Por tanto sintamos nuestra dignidad tambi\u00e9n por ello y demos gracias de todo coraz\u00f3n a quien nos ayuda, pero reservemos el m\u00e1s profundo agradecimiento para Dios, que ha creado el coraz\u00f3n humano caritativo; para Cristo que difundiendo con su sangre la Buena Nueva y sobre todo \u201csu\u201d mandamiento, ha impulsado a un inmenso n\u00famero de corazones a moverse en ayuda rec\u00edproca. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> <em>\u00a0<\/em>  <em>Extra\u00eddo de: Chiara Lubich, Estaba enfermo, en: Chiara Lubich, El atractivo <\/em><em>de nuestro tiempo. Escritos espirituales \/1, Ed. Ciudad Nueva, Madrid 1995, <\/em><em>59-60.<\/em>  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Mt 25,35-36.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos estamos vinculados como miembros de un \u00fanico cuerpo. Si uno es m\u00e1s d\u00e9bil, interviene el otro. Esta es la sencilla, pero sorprendente l\u00f3gica evang\u00e9lica que Chiara Lubich nos presenta en el siguiente escrito, hoy m\u00e1s actual que nunca<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-310958","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=310958"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/310958\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=310958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=310958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=310958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}