{"id":311034,"date":"2020-10-29T03:00:23","date_gmt":"2020-10-29T02:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-companeros-de-viaje\/"},"modified":"2024-05-15T20:51:02","modified_gmt":"2024-05-15T18:51:02","slug":"evangelio-vivido-companeros-de-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-companeros-de-viaje\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: compa\u00f1eros de viaje"},"content":{"rendered":"<p><em>Como Jes\u00fas, nosotros tambi\u00e9n podemos ir al encuentro de nuestro pr\u00f3jimo sin miedo, ponernos a su lado para caminar juntos en los momentos dif\u00edciles o alegres, valorar sus cualidades, compartir bienes materiales y espirituales, alentar, dar esperanza, perdonar. \u00a0<\/em>  <strong>El arte de ense\u00f1ar <\/strong> Durante la pandemia yo tambi\u00e9n como mis colegas, impart\u00ed mis clases a trav\u00e9s de los medios digitales. \u00a0Al comienzo todo era novedad y por ende hab\u00eda participaci\u00f3n por parte de los chicos, pero con el tiempo algunos listillos encontraron el modo de hacer alguna otra cosa, desinteres\u00e1ndose lentamente de las clases. En esta variedad de respuestas a mi esfuerzo por ellos, trat\u00e9 de no mostrar preferencias o aprobaciones, sino en cambio poner siempre el acento en la responsabilidad personal, algo que en ese tiempo de crisis resultaba claramente m\u00e1s dif\u00edcil.\u00a0 El verdadero dilema, sin embargo, fue cuando hubo que evaluarlos, entre otras cosas porque ve\u00eda claramente que las tareas escritas que me mandaban carec\u00edan de originalidad, por no decir que las hab\u00edan copiado. Un d\u00eda les pregunt\u00e9 a los mismos alumnos qu\u00e9 habr\u00edan hecho en mi lugar.\u00a0 Fue la ocasi\u00f3n para examinar a fondo si hab\u00edan participado o no.\u00a0 Y \u2013ello me conmovi\u00f3\u2013 ellos mismos se juzgaron. Tal vez una lecci\u00f3n de vida as\u00ed nunca la hab\u00eda vivido. (G.P. \u2013 Eslovenia)  <strong>Superar las crisis juntos<\/strong> No pudimos tener hijos y esa \u201cderrota\u201d nos llev\u00f3 a ambos a concentrarnos en nuestra carrera. Despu\u00e9s de 24 a\u00f1os, nuestro matrimonio estaba en crisis. \u00c9l parec\u00eda esquivarme.\u00a0 Me di cuenta de que est\u00e1bamos pasando de un amor de j\u00f3venes a uno de adultos, y decid\u00ed que me correspond\u00eda a m\u00ed dar un primer paso.\u00a0 Por ello, le ped\u00ed que me acompa\u00f1ara a ver a un especialista. Cuando volvimos a casa, \u00e9l, visiblemente entristecido, confes\u00f3 que nunca habr\u00eda imaginado que yo sufriese tanto y me pidi\u00f3 perd\u00f3n. Le ped\u00ed ayuda a Dios, rec\u00e9. Me pareci\u00f3 oportuno dejar ese trabajo que me llevaba a sobresalir y trat\u00e9 de estar m\u00e1s presente en casa, m\u00e1s afectuosa y comprensiva.\u00a0 Fue necesaria mucha dulzura y paciencia, pero ahora nuestra relaci\u00f3n ha madurado, ya no est\u00e1 vinculada a expresiones que cuando \u00e9ramos j\u00f3venes nos parec\u00edan esenciales. Hoy oigo de \u00e9l frases impensables a\u00f1os atr\u00e1s, como: \u201cNo podr\u00eda vivir sin ti\u201d. Somos como dos compa\u00f1eros de viaje conscientemente caminando en la tensi\u00f3n hacia la realizaci\u00f3n el plan de Dios en nosotros dos unidos. (S.T \u2013 Italia)  <strong>Un nieto adolescente <\/strong> Durante el per\u00edodo en que los colegios estuvieron cerrados por la pandemia, mi nieto adolescente se volvi\u00f3 m\u00e1s agresivo que nunca. Vivimos en la misma casa y puedo decir que, como abuela, lo cri\u00e9, poni\u00e9ndome en el lugar de los padres; lo acompa\u00f1\u00e9 tambi\u00e9n en momentos dif\u00edciles con sus compa\u00f1eros de colegio y profesores. Un d\u00eda su reacci\u00f3n a una comida que no le hab\u00eda gustado fue incluso ofensiva. Los primeros pensamientos que tuve fueron juzgarlo duramente, pero enseguida el instinto a amar tomando la iniciativa me hizo ir a la cocina a prepararle r\u00e1pidamente un postre que a \u00e9l le gusta. Cuando percibi\u00f3 el aroma que ven\u00eda del horno, se me acerc\u00f3, me abraz\u00f3 y me pidi\u00f3 perd\u00f3n. No le dije nada, como si no hubiese pasado nada. Entonces \u00e9l empez\u00f3 a abrir su coraz\u00f3n y naci\u00f3 un di\u00e1logo que no ten\u00edamos desde hac\u00eda tiempo. Cuando volvieron los padres, para mi sorpresa, les dijo que, respecto de sus compa\u00f1eros de clase, se sent\u00eda un privilegiado por tener una abuela en su misma casa. (P.B. \u2013 Eslovaquia)  <strong>No m\u00e1s quejas <\/strong> A menudo, en lugar de estar agradecidos a Dios por lo que tenemos y de compartirlo con los que no tienen, nos quejamos por la comida que no nos gusta, por la estrechez de nuestra casa, por carecer de cierta ropa, etc. Nos olvidamos de que Jes\u00fas considera como si se lo hubieran hecho a \u00e9l mismo cualquier cosa que hagamos en favor de un hermano nuestro.\u00a0 Lo que nos hizo cambiar de actitud a m\u00ed y a algunos amigos, d\u00e1ndonos un fuerte impulso a fijarnos en las necesidades de los dem\u00e1s, fue el hurac\u00e1n Mar\u00eda, que caus\u00f3 v\u00edctimas y destrucci\u00f3n en nuestro pa\u00eds. De entre los muchos que quedaron sin techo, tambi\u00e9n estaba la familia de un compa\u00f1ero de clase: padres y seis hijos que viv\u00edan en una especie de s\u00f3tano, y que hab\u00edan quedado sin nada. Junto con otros compa\u00f1eros compuse una lista de las cosas que necesit\u00e1bamos y organizamos una recolecci\u00f3n de fondos con la v\u00e1lida ayuda de los monaguillos de mi parroquia. Cuando fuimos a entregar la \u201cprovidencia\u201d recogida, era conmovedor ver con qu\u00e9 alegr\u00eda nuestro compa\u00f1ero y su familia recibieron todo. (N\u00e9mesis &#8211; Puerto Rico) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Recogido por Stefania Tanesini<\/em><\/p>\n<p> <em>(extra\u00eddo de <\/em><em>Il Vangelo del Giorno<\/em><em>, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o VI, n.5, septiembre-octubre de 2020)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como Jes\u00fas, nosotros tambi\u00e9n podemos ir al encuentro de nuestro pr\u00f3jimo sin miedo, ponernos a su lado para caminar juntos en los momentos dif\u00edciles o alegres, valorar sus cualidades, compartir bienes materiales y espirituales, alentar, dar esperanza, perdonar. \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311034","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}