{"id":311058,"date":"2020-11-16T03:00:50","date_gmt":"2020-11-16T02:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/construir-un-castillo-exterior\/"},"modified":"2024-05-15T20:51:06","modified_gmt":"2024-05-15T18:51:06","slug":"construir-un-castillo-exterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/construir-un-castillo-exterior\/","title":{"rendered":"Construir un \u201ccastillo exterior\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>En la espiritualidad<\/em> <em>de la unidad<\/em> <em>la persona no solo busca a Dios en el interior de su alma, sino que descubre su presencia en el espacio que se abre cuando dos o m\u00e1s personas se aman en el esp\u00edritu del Evangelio. La imagen que usa Chiara Lubich para describir esta realidad es la de un castillo: no interior, sino exterior.<\/em>  Para los que recorren el camino de la unidad, Jes\u00fas en medio de los hermanos es esencial. Es necesario mantener siempre viva su presencia so pena de fracaso personal. Y precisamente esta presencia caracteriza el carisma de la unidad.  As\u00ed como los dos polos de la luz el\u00e9ctrica, aunque haya corriente, no producen luz hasta que no se unen, pero lo har\u00e1n en cuanto entren en contacto, del mismo modo dos personas no pueden experimentar la luz propia de este carisma hasta que no se unen en Cristo mediante la caridad.  En este camino de la unidad todo tiene significado y valor \u2013en el trabajo, en el estudio, tambi\u00e9n en la oraci\u00f3n y en el aspirar a la santidad, lo mismo que en la irradiaci\u00f3n de la vida cristiana\u2013 si se da la presencia de Jes\u00fas en medio de los hermanos, que es la \u201cnorma de las normas\u201d de esta vida.  En esta espiritualidad alcanzamos la santidad si hacemos una marcha en unidad hacia Dios. [&#8230;]  Santa Teresa de Jes\u00fas, doctora de la Iglesia, habla de un \u201ccastillo interior\u201d: la realidad del alma habitada en el centro por Su Majestad, que hay que descubrir y que debe iluminarlo todo durante la vida superando las distintas pruebas. Este es el culmen de la santidad en un camino prevalentemente individual, aunque luego ella arrastraba a esta experiencia a todas sus hijas.  Sin embargo, ha llegado el momento, al menos, nos parece as\u00ed, de descubrir, iluminar y edificar, adem\u00e1s del \u201ccastillo interior\u201d, tambi\u00e9n el \u201ccastillo exterior\u201d.[\u2026]  Pero si tenemos en cuenta que esta nueva espiritualidad que Dios le dona hoy a la Iglesia llega incluso a responsables de la sociedad y de la Iglesia, comprenderemos inmediatamente que este carisma [\u2026] tiende a hacerlo tambi\u00e9n (el castillo exterior) con el tejido social y eclesial.  El Santo Padre, hablando recientemente a unos setenta Obispos amigos del Movimiento, dijo: \u00abEl Se\u00f1or Jes\u00fas [&#8230;] no llam\u00f3 a los disc\u00edpulos a seguirlo individualmente, sino que su llamada era inseparablemente personal y comunitaria. Y si esto es verdad para todos los bautizados \u2013contin\u00faa el Papa\u2013 es v\u00e1lido de un  modo especial [&#8230;] para los ap\u00f3stoles y sus sucesores, los obispos\u201d<a href=\"#_bookmark0\">1<\/a>.  De este modo, esta espiritualidad, como todos los carismas, est\u00e1 hecha para todo el pueblo de Dios, cuya vocaci\u00f3n es ser cada vez m\u00e1s uno y m\u00e1s santo.. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara<\/em> <em>Lubich<\/em><\/p>\n<p> <em>\u00a0<\/em><em>De: Una espiritualidad de comuni\u00f3n. Cf. Chiara Lubich, La Doctrina espiritual, Buenos Aires 2005, pp. 66-67.<\/em>  1) <em>Insegnamenti<\/em> <em>di<\/em> <em>Giovanni<\/em> <em>Paolo<\/em> <em>II<\/em>, XVIII (1995) 1, Citt\u00e0 del Vaticano 1997, p.382.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la espiritualidad de la unidad la persona no solo busca a Dios en el interior de su alma, sino que descubre su presencia en el espacio que se abre cuando dos o m\u00e1s personas se aman en el esp\u00edritu del Evangelio. La imagen que usa Chiara Lubich para describir esta realidad es la de un castillo: no interior, sino exterior.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311058","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311058"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311058\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}