{"id":311062,"date":"2020-11-20T03:00:55","date_gmt":"2020-11-20T02:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-ser-instrumentos-de-consuelo\/"},"modified":"2024-05-15T20:51:07","modified_gmt":"2024-05-15T18:51:07","slug":"evangelio-vivido-ser-instrumentos-de-consuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-ser-instrumentos-de-consuelo\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: ser instrumentos de consuelo"},"content":{"rendered":"<p><em>Jes\u00fas no es indiferente ante nuestras tribulaciones y se compromete personalmente a sanar nuestro coraz\u00f3n de la dureza del ego\u00edsmo, llenando nuestra soledad, d\u00e1ndonos la fuerza para cada una de nuestras acciones.<\/em>  <strong>Un matrimonio salvado <\/strong> Una hija nuestra estaba atravesando un momento extremamente delicado de su vida de pareja. La \u00faltima vez que hab\u00eda hablado con ella por tel\u00e9fono me confi\u00f3 que hab\u00eda perdido toda esperanza de salvar su matrimonio, la \u00fanica cosa que pod\u00eda hacer, dec\u00eda llorando, era divorciarse. Siempre nos hab\u00eda impresionado, a m\u00ed y a mi esposo, la promesa hecha a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas: \u201cSi dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo para pedir cualquier cosa mi Padre que est\u00e1 en los cielos se la conceder\u00e1\u201d. Con esta confianza, le promet\u00ed a mi hija que junto con sus cinco hermanos \u00edbamos a rezar para obtener la gracia de la reconciliaci\u00f3n. No mucho tiempo despu\u00e9s ella me volvi\u00f3 a llamar aliviada y casi incr\u00e9dula, despu\u00e9s de una larga reflexi\u00f3n su esposo acept\u00f3 hacer un coloquio con una persona que le pod\u00eda ayudar a resolver sus problemas. De hecho se reconciliaron. No s\u00f3lo, un a\u00f1o despu\u00e9s nuestro yerno manifest\u00f3 el deseo de entrar a formar parte de la Iglesia cat\u00f3lica. Y por este motivo pidi\u00f3 a un sacerdote que lo acompa\u00f1ara para empezar la preparaci\u00f3n necesaria. (G. B. \u2013 Usa)  <strong>Un nuevo inicio <\/strong> No ve\u00eda la hora de empezar a dar clases en un liceo de la Iglesia de Inglaterra en West London. Pero muy pronto se esfum\u00f3 mi entusiasmo, no fui acogido por los estudiantes como habr\u00eda deseado y al entrar en constante conflicto con ellos empec\u00e9 a usar mi poder. Per al abrirme con mis amigos, comprend\u00ed que pod\u00eda seguir otra t\u00e1ctica, a pesar de que sent\u00eda que estaba del lado justo. Jes\u00fas no habr\u00eda actuado as\u00ed. Al d\u00eda siguiente, en clase, ped\u00ed disculpas diciendo que probablemente hab\u00eda cometido un mont\u00f3n de errores que un profesor m\u00e1s experto habr\u00eda evitado. En un gran silencio y escucha por parte de mis alumnos, dije que intentar\u00eda verlos a todos con una mirada nueva y que esperaba que hicieran lo mismo conmigo. Uno de los principales revoltosos p\u00fablicamente acept\u00f3 mis disculpas y a su vez se disculp\u00f3 por su comportamiento y el del resto de la clase. Vi que algunos de ellos sonre\u00edan. Hab\u00eda sucedido algo imprevisible, un profesor que se disculpaba delante de toda su clase. Fue un nuevo inicio para todos. (G.P. &#8211; Inglaterra)  <strong>El chico de la encrucijada<\/strong> Todas las ma\u00f1anas, antes de ir a mi lugar de trabajo como fiscal de tr\u00e1nsito, acostumbraba ir a la Misa y pedir a Jes\u00fas la ayuda para amar a todos los que encontrar\u00eda durante la jornada. Un d\u00eda, en un cruce con mucho tr\u00e1fico, vi pasar a toda velocidad a un chico en motocicleta. Poco despu\u00e9s regres\u00f3, siempre a alt\u00edsima velocidad, y esto se repiti\u00f3 numerosas veces. Le solicit\u00e9 in\u00fatilmente que se detuviera, esperando dentro de mi coraz\u00f3n que no provocara ning\u00fan accidente. Finalmente se detuvo, s\u00f3lo para decirme: \u201cTengo muchas dificultades, quiero terminar con mi vida\u201d. Lo escuch\u00e9 largo rato, aunque segu\u00eda trabajando. Le ofrec\u00ed mi disponibilidad de ayudarlo y no le puse multa. Lo vi irse sereno. Pasaron algunos a\u00f1os. Mientras estaba de servicio en otro lugar, se me acerc\u00f3 un joven sonriente que me abraz\u00f3 conmovido. Le dije: \u201cOye, debes haberte equivocado de fiscal\u201d. Y \u00e9l: \u201cNo, soy el chico del cruce, ahora estoy felizmente casado y contento de la vida. Vine hasta aqu\u00ed desde la ciudad donde vivo ahora porque le quer\u00eda agradecer\u201d. En mi coraz\u00f3n s\u00f3lo puedo agradecer a Dios. (S.A. \u2013 Italia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>a cargo de Stefania Tanesini<\/em><\/p>\n<p> <em>(Tomado de Il Vangelo del Giorno (El Evangelio del D\u00eda), Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o VI, n.6, noviembre-diciembre 2020)<\/em>  <strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas no es indiferente ante nuestras tribulaciones y se compromete personalmente a sanar nuestro coraz\u00f3n de la dureza del ego\u00edsmo, llenando nuestra soledad, d\u00e1ndonos la fuerza para cada una de nuestras acciones.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311062","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311062"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311062\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}