{"id":311084,"date":"2020-12-07T03:00:38","date_gmt":"2020-12-07T02:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/renovar-la-donacion-a-dios\/"},"modified":"2024-05-15T20:51:10","modified_gmt":"2024-05-15T18:51:10","slug":"renovar-la-donacion-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/renovar-la-donacion-a-dios\/","title":{"rendered":"Renovar la donaci\u00f3n a Dios"},"content":{"rendered":"<p><em>Con su consagraci\u00f3n a Dios el 7 de diciembre de 1943, Chiara Lubich, que entonces ten\u00eda 23 a\u00f1os, dio origen al Movimiento de los Focolares. 60 a\u00f1os despu\u00e9s record\u00f3 este momento en una conexi\u00f3n telef\u00f3nica, invitando a todos los pertenecientes al Movimiento a renovar su donaci\u00f3n a Dios.<\/em>  [\u2026] Y hoy, mirando atr\u00e1s, podemos comprender lo que pod\u00eda decirnos, hace varios decenios, aquel 7 de diciembre de 1943, el a\u00f1o del nacimiento de nuestro Movimiento: afirma que en aquellos d\u00edas descendi\u00f3 a la tierra un carisma del Esp\u00edritu Santo, una nueva luz; una luz que, seg\u00fan la mente de Dios, deb\u00eda saciar la sequedad de este mundo con el agua de la Sabidur\u00eda, darle calor con el amor divino y as\u00ed dar vida a este pueblo nuevo alimentado por el Evangelio. [\u2026] Y pens\u00f3 en llamarme a m\u00ed, una chica como otra cualquiera. Y de ah\u00ed mi consagraci\u00f3n a \u00c9l, mi \u201cs\u00ed\u201d a Dios, seguido muy pronto por muchos otros \u201cs\u00ed\u201d de mujeres y hombres j\u00f3venes.  Es decir, ese d\u00eda expresa la luz y la entrega de unas criaturas en las manos de Dios como instrumentos para sus fines.  Luz y entrega de s\u00ed a Dios, dos palabras extremadamente \u00fatiles en aquel tiempo de desorientaci\u00f3n general, de odio rec\u00edproco y de guerra. Un tiempo de tinieblas en el que Dios parec\u00eda estar ausente del mundo con su amor, su paz, su alegr\u00eda, su gu\u00eda, y parec\u00eda que nadie se interesase por \u00c9l.  Luz y entrega de uno mismo a Dios: dos palabras que el Cielo quiere repetirnos tambi\u00e9n hoy, cuando en nuestro planeta se prolongan tantas guerras y sobre todo -lo que es m\u00e1s espantoso de todo- ha aparecido el terrorismo.  Luz que significa Verbo, Palabra, Evangelio, tan poco conocido todav\u00eda y, sobre todo, tan poco vivido.  Donaciones a Dios que hoy son m\u00e1s necesarias y oportunas que nunca, cuando se recluta a hombres y mujeres dispuestos a dar la vida por las causas que mueven el terrorismo. Entonces \u00bfqu\u00e9 tendremos que hacer nosotros, cristianos, seguidores de un Dios crucificado y abandonado, para que nazca un mundo nuevo, para nuestra salvaci\u00f3n y para darnos aquella Vida que no tendr\u00e1 ocaso? [\u2026]  [\u2026] Vayamos hacia el mundo que nos espera como Evangelios vivos, para poder sumergirlo en su Luz.  Podemos hacerlo si seguimos viviendo la voluntad de Dios en el momento presente [\u2026] sin olvidarnos de poner en pr\u00e1ctica la Palabra de Vida sacada de la Escritura, que se nos propone mes a mes. [\u2026]  Y, como si naci\u00e9ramos de nuevo, volvamos a entregarnos a Dios completamente de la manera que \u00c9l ha elegido para cada uno de nosotros.\u00a0 Si lo hacemos, el presente y el futuro que Dios nos conceda le ser\u00e1n gratos.  &nbsp; <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> <em>\u00a0<\/em><em>(En una conferencia telef\u00f3nica, Rocca di Papa, 11 de diciembre de 2003)<\/em>  <em>De: Chiara Lubich, Unidos hacia el Padre, Ciudad Nueva, Madrid 2005, p\u00e1gs. 144-146<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con su consagraci\u00f3n a Dios el 7 de diciembre de 1943, Chiara Lubich, que entonces ten\u00eda 23 a\u00f1os, dio origen al Movimiento de los Focolares. 60 a\u00f1os despu\u00e9s record\u00f3 este momento en una conexi\u00f3n telef\u00f3nica, invitando a todos los pertenecientes al Movimiento a renovar su donaci\u00f3n a Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311084","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311084"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311084\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}