{"id":311160,"date":"2021-01-27T03:00:14","date_gmt":"2021-01-27T02:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-cambiar-la-mirada\/"},"modified":"2024-05-15T20:51:23","modified_gmt":"2024-05-15T18:51:23","slug":"evangelio-vivido-cambiar-la-mirada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-cambiar-la-mirada\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: cambiar la mirada"},"content":{"rendered":"<p><em>Vivi<\/em><em>r por la unidad, significa contribuir en primera persona, cotidianamente, empezando por las relaciones familiares, en el trabajo, seguros que as\u00ed se transforman las situaciones, se crea comuni\u00f3n, fraternidad y solidaridad.<\/em>  <strong>Otra l\u00f3gica<\/strong> Aquella ma\u00f1ana, regresando de la misa dominical, encontr\u00e9 un caos en la cocina, evidencia de que nuestro hijo y sus amigos hab\u00edan estado parrandeando dejando un caos. Habr\u00eda sido justo y educativo dejar las cosas como estaban para que se \u00abvieran\u00bb, as\u00ed despu\u00e9s habr\u00edamos hablado. Pero la lectura del Evangelio que reci\u00e9n hab\u00edan escuchado no me dejaba en paz, se refer\u00eda al perd\u00f3n. Perdonar setenta veces siete. Mientras empezaba a poner orden, sent\u00eda que se habr\u00eda paso en mi una \u00abjusticia\u00bb diferente, seg\u00fan otra l\u00f3gica.\u00a0 Era como si ese desorden externo tuviese que encontrar primero un espacio dentro de m\u00ed. El enojo y la desilusi\u00f3n que sent\u00eda hacia nuestro hijo fueron perdiendo fuerza. Cuando el chico se despert\u00f3,\u00a0 me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 estaba tan feliz. No advirtiendo un reproche, despu\u00e9s de un momento de silencio se abri\u00f3, hab\u00eda entrado en el c\u00edrculo de la droga y ped\u00eda ayuda. M\u00e1s tarde lo conversamos con el pap\u00e1. Como una semilla,\u00a0 la Palabra empezaba a germinar. A partir se ese momento la situaci\u00f3n de nuestro hijo y, como consecuencia, de toda la familia, cambi\u00f3. (M. J. \u2013 Noruega)  <strong>La le<\/strong><strong>cci\u00f3n de mi hija<\/strong> Como responsable de un importante sector de la empresa en la que trabajo, mi primer compromiso ha sido ayudar a los empleados a dar el m\u00e1ximo con competencia y precisi\u00f3n.\u00a0 Pero despu\u00e9s de algunos a\u00f1os alguno prefiri\u00f3 que lo despidieran, otros se quejaban. \u00bfQu\u00e9 era lo que no funcionaba? No entend\u00eda\u2026 un d\u00eda mi hija m\u00e1s peque\u00f1a me dio una gran lecci\u00f3n. Estaba ayud\u00e1ndola a hacer las tareas y revisando su cuaderno, le hice notar las correcciones de la maestra. Ella, entre l\u00e1grimas me dijo: \u00abPap\u00e1, \u00bft\u00fa ves s\u00f3lo los errores? \u00bfNo ves las p\u00e1ginas con la nota m\u00e1xima?\u00bb. Era el mismo error que estaba cometiendo en el trabajo, ver s\u00f3lo los defectos de los dem\u00e1s.\u00a0 Fue una luz. \u00a0A partir de ese momento trat\u00e9 de ponerme otro par de lentes, los que da el amor. No fue f\u00e1cil. En secreto empec\u00e9 a contar cu\u00e1ntas veces lo lograba y cada d\u00eda el n\u00famero aumentaba. Un d\u00eda uno de mis trabajadores me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 estaba tan contento. Fue la ocasi\u00f3n para contarle de la lecci\u00f3n que me hab\u00eda dado mi hija. (J. G. \u2013 Portugal)  <strong>Marido <\/strong><strong>alcoh\u00f3lico<\/strong> Con un marido adicto al alcohol, ya no hab\u00eda fiestas, aniversarios ni amistades. Y esto habr\u00eda sido soportable si no hubiese tenido tambi\u00e9n exabruptos violentos. Viv\u00edamos de su pensi\u00f3n (cuando logr\u00e1ramos que no se la gastara) y del trabajo de limpieza que yo hac\u00eda en el edificio. En algunos momentos seguir adelante en estas condiciones requer\u00eda hero\u00edsmo. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no lo dejas?\u00bb, me repet\u00edan mis parientes y hasta mis hijos, que se hab\u00edan ido de la casa por culpa suya. Pero despu\u00e9s habr\u00eda terminado en la calle. Esto me hac\u00eda quedarme, era el padre de mis hijos. Durante un periodo en el que tuvo que someterse a una operaci\u00f3n,\u00a0 la falta de alcohol lo pon\u00eda todav\u00eda m\u00e1s agitado. Sin embargo acept\u00f3 someterse a un tratamiento para desintoxicarse. Fue largo, pero empez\u00f3 a dar algunos pasos. Me parec\u00eda ver a un ni\u00f1o que est\u00e1 aprendiendo a caminar. Despu\u00e9s de algunos a\u00f1os volvi\u00f3 a sentir ganas de vivir,\u00a0 de gozar de su familia y tambi\u00e9n de su primer nieto. Nos encaminamos hacia el final de la vida. Puedo decir que sin la fe no habr\u00eda tenido la fuerza de permanecer a su lado. (M. D. \u2013 Hungr\u00eda) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>a c<\/em><em>argo de Stefania Tanesini<\/em><\/p>\n<p> <em>(<\/em><em>Tomado de \u00abIl Vangelo del Giorno\u00bb (El Evangelio del d\u00eda), Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o VII, n.1, enero-febrero 2021)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivir por la unidad, significa contribuir en primera persona, cotidianamente, empezando por las relaciones familiares, en el trabajo, seguros que as\u00ed se transforman las situaciones, se crea comuni\u00f3n, fraternidad y solidaridad.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311160","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311160","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311160"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311160\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}