{"id":311178,"date":"2021-01-30T09:00:54","date_gmt":"2021-01-30T08:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/lituania-la-cercania-espiritual-de-dios-y-de-los-hermanos-es-balsamo-y-curacion\/"},"modified":"2024-05-15T20:51:26","modified_gmt":"2024-05-15T18:51:26","slug":"lituania-la-cercania-espiritual-de-dios-y-de-los-hermanos-es-balsamo-y-curacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/lituania-la-cercania-espiritual-de-dios-y-de-los-hermanos-es-balsamo-y-curacion\/","title":{"rendered":"Lituania &#8211; La cercan\u00eda espiritual de Dios y de los hermanos es b\u00e1lsamo y curaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>La historia de Irena, m\u00e9dica de Lituania, en el Este europeo, adherente del Movimiento de los Focolares, que contrajo la infecci\u00f3n por el Covid 19. La fatiga de la enfermedad y la fuerza en el amor de Dios a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n.<\/em>  \u201cLos mensajes y las oraciones inundaban mi tel\u00e9fono celular con mensajes. \u00a0No s\u00e9 exactamente c\u00f3mo lo hab\u00edan sabido\u00a0 mis amigos, mis conocidos y mis compa\u00f1eros de trabajo. Rezaban por m\u00ed incluso amigos que yo no sab\u00eda que supieran rezar. \u00a0No pod\u00eda imaginar que tanta gente pudiese unirse en oraci\u00f3n por mi salud\u201d. \u00a0Irena es una m\u00e9dica cl\u00ednica que adhiere a la espiritualidad del Movimiento de los Focolares y vive en Lituania. \u00a0En estos meses en los que su pa\u00eds est\u00e1 afectado por la pandemia del Covid\u201319, adem\u00e1s de su trabajo extenuante, contrajo la infecci\u00f3n por el virus y experiment\u00f3 el malestar de la enfermedad. Pero su fuerza \u2013ella nos cuenta\u2013 fue la confianza en el amor de Dios.\u00a0 Haber descubierto, adem\u00e1s, que estaba unida a muchos a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, de alguna manera, compens\u00f3 sus esfuerzos y le dio energ\u00eda en su peregrinar hacia la curaci\u00f3n.  Su experiencia, de hecho, fue particularmente dura. Ante todo, el trabajo en el hospital segu\u00eda su ritmo habitual, pero enseguida el contagio se difundi\u00f3 entre sus colegas e Irena se vio trabajando sola. \u201cTen\u00eda que encontrar camas para el personal que hab\u00eda que aislar \u2013nos explica\u2013 ubicar a los pacientes \u00a0 que ten\u00edan que ser dados de alta porque no ten\u00edan ning\u00fan pariente que los cuidase; contactar a los familiares para que se ocuparan de ellos. No hab\u00eda mascarillas para los enfermos y repart\u00eda las m\u00edas. Una vez, con una colega que se qued\u00f3 despu\u00e9s del horario de trabajo, examinamos a 37 pacientes. S\u00f3lo por la noche ten\u00eda un poco de calma y pod\u00eda rezar\u201d.  Tras muchos d\u00edas vividos en el hospital sin descanso, Irena pudo volver a su casa. Pero sab\u00eda que hab\u00eda contra\u00eddo la enfermedad. \u00a0Sin embargo, le llega un sosiego, porque siente la cercan\u00eda espiritual de Chiara Lubich (fundadora de los Focolares): \u201cEn la mesa de luz al lado de mi cama ten\u00eda la foto de Chiara sonriente, la ve\u00eda como si fuese la primera vez que la miraba. Me sonre\u00eda y yo le sonre\u00eda, y todo se volv\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil\u201d. \u00a0Al poco tiempo, los s\u00edntomas de la enfermedad se tornaron m\u00e1s pesados, pero Irena no se dej\u00f3 vencer por el dolor. \u00a0\u201cPerd\u00ed el sentido del gusto y me di cuenta de que el sentido del gusto tambi\u00e9n es un don de Dios. Ofrec\u00eda mis sufrimientos por mis colegas y por mi pa\u00eds. Las noches eran muy dif\u00edciles, pero conmigo estaba Chiara que me sonre\u00eda\u201d.  Cuando la enfermedad se hizo m\u00e1s agresiva la hospitalizaci\u00f3n fue inevitable, pero ello le provoc\u00f3 nuevas complicaciones dolorosas. \u00a0\u201cYa no ten\u00eda la fuerza de hablar, qued\u00e9 sometida a un tratamiento experimental. La responsable del sector se ocupaba de m\u00ed, pero las enfermeras se olvidaban de darme la medicaci\u00f3n y no me preguntaban si ten\u00eda fuerzas como para llegar a tomar la comida del carrito. \u00a0De todos modos, yo pod\u00eda ofrecer esas dificultades tambi\u00e9n\u201d. Y sucedi\u00f3 que la ayuda le lleg\u00f3 del que estaba a su lado: \u201cEn mi habitaci\u00f3n hab\u00eda una se\u00f1ora con una enfermedad oncol\u00f3gica, me tra\u00eda algo para comer y beber. Nos hicimos amigas y cuando me sent\u00eda mejor rez\u00e1bamos juntas\u201d. \u00a0Sentirse unida en la oraci\u00f3n con todos los que rezaban por ella le permiti\u00f3 a Irena sentirse amada por Dios y por los hermanos. \u201cLe estoy agradecida a Dios por la indescriptible experiencia de amor que viv\u00ed durante la enfermedad \u2013concluye\u2013 porque siempre lo sent\u00ed cerca, y por la experiencia bell\u00edsima de la comuni\u00f3n de oraci\u00f3n, que tiene una potencia gigantesca; \u00a0y Dios me permiti\u00f3 experimentarlo. Siento como si hubiese vuelto a nacer\u201d. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Claudia Di Lorenzi<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Irena, m\u00e9dica de Lituania, en el Este europeo, adherente del Movimiento de los Focolares, que contrajo la infecci\u00f3n por el Covid 19. 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