{"id":311398,"date":"2021-07-15T01:00:28","date_gmt":"2021-07-14T23:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/abuelos-y-nietos-como-transmitir-los-valores-de-la-vida\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:00","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:00","slug":"abuelos-y-nietos-como-transmitir-los-valores-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/abuelos-y-nietos-como-transmitir-los-valores-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Abuelos y nietos: c\u00f3mo transmitir los valores de la vida"},"content":{"rendered":"<p><em>Se aproxima la primera <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/nonni\/documents\/20210531-messaggio-nonni-anziani.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>Jornada mundial de los abuelos y los ancianos<\/u><\/a> promovida por el Papa Francisco para el 25 de julio de 2021.\u00a0 Los abuelos Sarah y Declan O\u2019Brien nos cuentan c\u00f3mo viven su di\u00e1logo con los nietos que nunca han tenido ocasi\u00f3n de conocer a Dios.<\/em>  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-243218 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Sarah-e-Declan-OBrien.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"200\" \/>En mi camino de fe, estuve influenciada profundamente por mi abuelo. \u00c9l ven\u00eda de una familia tradicional irlandesa que se estableci\u00f3 en el Yorkshire a finales del siglo XIX. Lleg\u00f3 a ser, gracias a su duro trabajo y honestidad, un hombre de negocios respetado y exitoso en Bradford.  Esencialmente, era un hombre de Dios y amaba la Iglesia, pero no hablaba mucho de esas cosas. Lo que yo hab\u00eda notado en \u00e9l era su amor para con todos y su amor particular conmigo, su nieta. Su forma de vivir tuvo un gran efecto en m\u00ed e influy\u00f3 mucho en las decisiones que tom\u00e9 luego. Ahora, mi marido Declan y yo somos abuelos. Los padres de nuestros cuatro nietos han optado por no educar a sus hijos en la fe en Dios. \u00a0Nosotros respetamos sus decisiones, mientras tratamos de descubrir nuevas maneras para transmitir los valores de la fe, ofrecidos con creatividad y amor, y en forma amena.  Una manera es la de pasar tiempo con nuestros nietos all\u00ed donde viven, en Par\u00eds. El <strong>Papa Francisco<\/strong> nos dice: \u00abEl tiempo es m\u00e1s grande que el espacio\u00bb. Como nuestros cuatro nietos viven en el extranjero, el tiempo que pasamos con ellos es a\u00fan m\u00e1s importante. En ese tiempo que pasamos juntos, tratamos de amar a nuestros nietos con paciencia, ternura, bondad, misericordia y perd\u00f3n.  Nosotros tambi\u00e9n experimentamos su amor y su misericordia. L\u00f3gicamente, estamos lejos de la perfecci\u00f3n y cometemos muchos errores en el camino, y en la vida familiar no podemos escondernos detr\u00e1s de una m\u00e1scara. Nuestros nietos pueden ver nuestra autenticidad o la falta de ella.  Cuando vamos a verlos nos sentamos todos juntos a la mesa para la cena. Pero a veces nuestro hijo, una persona que nos impresiona por el amor que tiene con todos, instaura discusiones pol\u00e9micas con nosotros. Nuestros nietos pueden ver c\u00f3mo respondemos en estas situaciones, si tratamos s\u00f3lo de ganar puntos sobre el otro o si tratamos de tener un verdadero di\u00e1logo.\u00a0 Muchas veces no lo logramos, pero intentamos ponernos en los zapatos de nuestro hijo, escuchando bien, perdon\u00e1ndole algunas observaciones ultrajantes, sirvi\u00e9ndole otro vaso de agua, llevando la discusi\u00f3n a una instancia positiva. Cuando conseguimos poner en pr\u00e1ctica todo eso, y nuestras acciones est\u00e1n inspiradas por el amor, esperamos que nuestros nietos lo perciban.  Una segunda manera de transmitir nuestra fe es compartir cosas importantes con nuestros nietos. Pasar tiempo con ellos nos permite hablar, cuando es el momento, \u201cde cosas importantes con simplicidad y paz\u201d <em>(Amoris Laetitia 260).<\/em>  Tratamos de tener la fuerza de decir lo que es realmente importante para ellos. Ellos tambi\u00e9n pueden plantearnos a nosotros cosas significativas, si estamos atentos para escucharlos. \u00a0De esta manera podeos tener breves di\u00e1logos con ellos, como entre amigos. \u00a0\u201cNada de largas pr\u00e9dicas, son suficientes pocas palabras\u00bb, dice <strong>Chiara Lubich<\/strong>, fundadora de los Focolares.  Un tercer camino es la oraci\u00f3n. No estamos en condiciones de rezar con nuestros nietos, pero por supuesto podemos rezar por ellos. Y cuando salimos juntos a pasear, a veces podemos visitar una iglesia. Una vez entramos en un templo justo en el momento de una adoraci\u00f3n eucar\u00edstica y recibieron la bendici\u00f3n. Hemos gozado con ellos el silencio de estar en una iglesia. Se dan cuenta de que nosotros vamos a misa y en alguna oportunidad nos pidieron para ir con nosotros.  Nuestros nietos no leen la Biblia, pero para Navidad recibimos un hermoso libro <em>pop-up<\/em> para ni\u00f1os y les le\u00edmos la historia de la Navidad, que nunca hab\u00edan o\u00eddo. Tal vez la \u00fanica Biblia que pueden leer es a trav\u00e9s de nosotros. Nuestra esperanza, nuestra alegr\u00eda, nuestro amor pueden ser su buena nueva, \u201cuna fuente de luz en el camino\u201d, como escribi\u00f3 el Papa Francisco en la <em>Amoris Laetitia<\/em> (290). <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Sarah e Declan O&#8217;Brien<\/em><\/p>\n<p> &nbsp;  <em>Publicado primero en <\/em><a href=\"https:\/\/livingcitymagazine.com\/\"><em>Living City<\/em><\/a><em> y compartido en el World Meeting of Families de 2018 en Dublin<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se aproxima la primera Jornada mundial de los abuelos y los ancianos promovida por el Papa Francisco para el 25 de julio de 2021.\u00a0 Los abuelos Sarah y Declan O\u2019Brien nos cuentan c\u00f3mo viven su di\u00e1logo con los nietos que nunca han tenido ocasi\u00f3n de conocer a Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}