{"id":311508,"date":"2021-10-19T01:00:06","date_gmt":"2021-10-18T23:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-un-salto-en-la-oscuridad\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:18","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:18","slug":"evangelio-vivido-un-salto-en-la-oscuridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-un-salto-en-la-oscuridad\/","title":{"rendered":"Evangelio Vivido: Un salto en la oscuridad"},"content":{"rendered":"<p><em>Es como firmar un cheque en blanco, dar un salto en el vac\u00edo. A menudo confiar en Dios parece un desaf\u00edo demasiado grande y exige un impulso, una valent\u00eda a la que no siempre estamos dispuestos. Reconocer nuestra peque\u00f1ez, pedir ayuda y permitir que alguien se haga cargo de nosotros con ternura es el camino para reconocer ese Amor providencial del Padre que no nos abandona nunca y, con gratitud, volver a ponerlo en circulaci\u00f3n en el mundo.<\/em>  <strong>Compartir<\/strong> El\u00a0 terremoto hab\u00eda semidestruido nuestra casa. Mis hijos y yo est\u00e1bamos durmiendo a la intemperie y casi no ten\u00edamos nada para comer. Un d\u00eda en el que realmente no sab\u00eda qu\u00e9 llevar a la mesa, confiando en Dios que es Padre, puse a calentar una olla con agua. Estaba por hervir cuando lleg\u00f3 una persona con una bolsa llena de verduras y fruta. Enseguida me puse a hacer una sopa, cuando nuevamente tocaron a la puerta, \u00a1era un amigo que hab\u00eda venido a traer carne y un poco de arroz! al regresar de la escuela, los chicos se quedaron sorprendidos en la mesa: \u201c\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 mam\u00e1? \u00bfNo hab\u00edas dicho\u00a0 que hoy no hab\u00eda nada para comer?\u201d. Les cont\u00e9 a ellos, que no quieren saber nada de Dios, que mis oraciones hab\u00edan sido escuchadas. Pero despu\u00e9s de la comida le ped\u00ed a Jes\u00fas que me mandara una persona necesitada con la cual compartir la comida que hab\u00eda recibido. Al d\u00eda siguiente lleg\u00f3 un joven que me pidi\u00f3 un poco de pan. Lo acog\u00ed con amor y si bien \u00e9l no quer\u00eda abusar de nuestra hospitalidad, viendo que \u00e9ramos pobres, lo hice entrar y le serv\u00ed el almuerzo. (Lusby \u2013 Colombia)  <strong>Amor que circula<\/strong> Delante de la universidad me encontr\u00e9 con un anciano sucio y vestido con harapos, casi ciego y con heridas debido a sus frecuentes ca\u00eddas. Era una aut\u00e9ntica imagen de Cristo en la cruz, lo ayud\u00e9 a levantarse y le propuse si se quer\u00eda ba\u00f1ar. Entrando en la universidad, me anim\u00e9 a pedirle\u00a0 al rector, que es musulm\u00e1n, el permiso para usar su ba\u00f1o personal, que es el \u00fanico que tiene una tina, para que ese pobre se pudiera ba\u00f1ar con mi ayuda. Sorprendido por la ins\u00f3lita solicitud, no s\u00f3lo nos permiti\u00f3 entrar, sino que \u00e9l mismo nos procur\u00f3 el jab\u00f3n. Despu\u00e9s acompa\u00f1\u00e9 al viejito a su casa, le compr\u00e9 comida y limpi\u00e9 su cuarto, que estaba inhabitable por la suciedad. Al d\u00eda siguiente, fui convocado por el rector, que quer\u00eda conocer el motivo de ese gesto. Entonces le pude decir que la elecci\u00f3n de amar al pr\u00f3jimo un\u00eda a millones de personas de todas las religiones. Interesado en conocer m\u00e1s, me ofreci\u00f3 una suma de dinero para las necesidades del anciano. Tambi\u00e9n mis amigos que presenciaron la escena de la llegada recogieron dinero para comprarle al anciano ropa nueva. (Bassam \u2013 Irak)  <strong>Tres vacas<\/strong> Desde hac\u00eda un poco de tiempo ayudaba a un chico pobre que hab\u00eda conocido durante nuestra misi\u00f3n en el campo de refugiados de Karuma, en el noroeste del pa\u00eds, pag\u00e1ndole la matr\u00edcula de la escuela. Lamentablemente a un cierto punto, como ya no ten\u00eda dinero para seguir apoy\u00e1ndolo tuve que explicarle mi dificultad. Cuando m\u00e1s tarde este chico me volvi\u00f3 a pedir ayuda, nuevamente sufr\u00ed por no poder ayudarlo. Entonces decid\u00ed vender una vaca que ten\u00eda en la casa de mis padres, para permitirle que siguiera estudiando. Naturalmente \u00e9l estaba muy feliz de poder retomar sus clases. En la nueva parroquia donde vivo hace casi un a\u00f1o, un d\u00eda una representaci\u00f3n de mis parroquianos vinieron a hacerme una visita de solidaridad, porque sab\u00edan que mi pap\u00e1 estaba enfermo. Entre los regalos que me trajeron hab\u00eda tres vacas. No lo pod\u00eda creer, volv\u00edan a mi mente las palabras del Evangelio: \u201cUna medida buena, apretada y desbordante les ser\u00e1 versada en su regazo\u201d. (Padre David \u2013 Kenia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>a cargo de Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <em>(<\/em><em>tomado de Il Vangelo del Giorno, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o VII, n.4, septiembre-octubre 2021)<\/em>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es como firmar un cheque en blanco, dar un salto en el vac\u00edo. A menudo confiar en Dios parece un desaf\u00edo demasiado grande y exige un impulso, una valent\u00eda a la que no siempre estamos dispuestos. Reconocer nuestra peque\u00f1ez, pedir ayuda y permitir que alguien se haga cargo de nosotros con ternura es el camino para reconocer ese Amor providencial del Padre que no nos abandona nunca y, con gratitud, volver a ponerlo en circulaci\u00f3n en el mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311508\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}