{"id":311538,"date":"2021-11-16T03:00:15","date_gmt":"2021-11-16T02:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/brasil-directamente-a-tu-casa\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:23","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:23","slug":"brasil-directamente-a-tu-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/brasil-directamente-a-tu-casa\/","title":{"rendered":"Brasil: Directamente a tu casa"},"content":{"rendered":"<p><em>Una entrega a domicilio especial, se trata de una actividad alternativa que la Espiga Dorada (Espiga Dourada), la panader\u00eda que est\u00e1 en la entrada de la Mari\u00e1polis Ginetta (San Pablo, Brasil), ha creado para poder garantizar su servicio cotidiano tambi\u00e9n en \u00e9poca de pandemia.<\/em>  \u201cEsta emergencia realmente ha cambiado todo, pero al mismo tiempo nos ha donado una visi\u00f3n nueva, distinta, dir\u00eda que mucho m\u00e1s bella, m\u00e1s libre. Nos dimos cuenta de las nuevas necesidades que las personas tienen\u201d.  Son las palabras de Adriana Valle, focolarina italiana quien se traslad\u00f3 a Brasil hace ya m\u00e1s de 41 a\u00f1os. A pocos pasos de la Mari\u00e1polis Ginetta, la ciudadela de los Focolares que est\u00e1 a la entrada de San Pablo, se encuentra la Espiga Dorada (Espiga Dourada) y Adriana es la responsable de esta actividad que empez\u00f3 en 1988 en la calle y solo despu\u00e9s se convirti\u00f3 en una verdadera panader\u00eda. Hoy como entonces, en este lugar se ofrece a los clientes mucho m\u00e1s que un simple pan, es un punto de referencia para todos los que quieren participar en esta misi\u00f3n que ni siquiera el Covid ha podido frenar.  \u201cLa pandemia lleg\u00f3 de forma repentina y puso en crisis todos nuestros planes -continua Adriana. A pesar de que est\u00e1bamos entre las pocas actividades que pod\u00edan seguir abiertas, la normativa no nos permit\u00eda continuar nuestro trabajo como siempre. No pod\u00edamos acercarnos a la gente, servirles en la mesa y los clientes s\u00f3lo pod\u00edan entrar y llevarse el pan r\u00e1pidamente, impidiendo incluso una breve conversaci\u00f3n. Muchos ya no sal\u00edan de sus casas y fue entonces que nos preguntamos qu\u00e9 pod\u00edamos hacer por estas personas, para hacerles llegar nuestros productos y nuestra presencia en este per\u00edodo tan dif\u00edcil. Fue as\u00ed que naci\u00f3 la idea de crear un servicio de entrega a domicilio. Involucramos a una persona adherente del Movimiento de los Focolares que en ese momento estaba sin trabajo y con una camioneta empezamos las entregas. Lleg\u00f3 una lluvia de pedidos. Empezamos a crear nuevos productos, a ofrecer tambi\u00e9n comida caliente, a hacer paquetitos con productos de primera necesidad y nos dimos cuenta que, cuando las personas los recib\u00edan estaban felices. Adem\u00e1s, gracias a la Providencia, logramos superar la crisis econ\u00f3mica y esto nos ha permitido mantener a todos nuestros empleados\u201d.  <strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de experiencias han vivido en este per\u00edodo? <\/strong> \u201cHemos asistido a verdaderos milagros de amor en este tiempo de pandemia. Durante la fiesta de la madre del a\u00f1o pasado todav\u00eda estaba prohibido encontrarse y recibimos much\u00edsimos pedidos por parte de los hijos de nuestras clientas quienes, no pudiendo visitar a sus mam\u00e1s, quer\u00edan enviarles un cesto de regalo. Conociendo los gustos de las personas preparamos los pedidos en forma personalizada y tambi\u00e9n escribimos tarjetitas de felicitaci\u00f3n. Trabajamos d\u00eda y noche en ese per\u00edodo y lo mismo sucedi\u00f3 para Navidad. Llenar la soledad de las personas, incluso solo con una sonrisa, no tiene precio. La pandemia tambi\u00e9n nos ha permitido conocer mejor a nuestros empleados. Muchos ten\u00edan que tomar medios de transporte p\u00fablico para venir al trabajo y esto era un riesgo para su salud. Entonces algunos j\u00f3venes y algunos focolarinos se ofrecieron para irlos a buscar en la ma\u00f1ana y llevarlos de regreso a su casa en la noche. Se cre\u00f3 una bell\u00edsima red de ayuda y, a trav\u00e9s se este servicio, al acercarnos a la cotidianidad de ellos, llegamos a saber tambi\u00e9n de algunas dificultades que estos empleados estaban viviendo. Nos pusimos en acci\u00f3n, para dar una mano, como se hace en una familia, y esto realmente involucr\u00f3 a todos. Incluso un cliente nuestro que no es creyente, al enterarse de las dificultades que pasaban algunas persona que conoc\u00edamos, todos los meses nos deja peque\u00f1os aportes y es as\u00ed como, poco a poco, la masa sigue creciendo y esta levadura del amor, sigue difundi\u00e9ndose\u201d.  <strong>Adriana, \u00bfqu\u00e9 representa para ti hoy la Espiga Dorada? <\/strong> \u201cEste lugar naci\u00f3 para amar a la gente y aqu\u00ed todos se pueden sentir en casa. El nuestro es un lugar de paso para much\u00edsimas personas que pertenecen a todas las clases sociales. Empresarios, personas acaudaladas, pero tambi\u00e9n obreros, hombres y mujeres sencillos. Todos entran aqu\u00ed pero dif\u00edcilmente lo hacen s\u00f3lo para comprar algo. Algunas veces vienen para que les demos los buenos d\u00edas, para intercambiar un par de palabras, para pedir ayuda. Las personas m\u00e1s pobres vienen en la madrugada para retirar el pan del d\u00eda anterior que les donamos, quienes en cambio tienen m\u00e1s posibilidades nos dejan un aporte\u201d. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> Mira tambi\u00e9n: <a href=\"https:\/\/vimeo.com\/290650245\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Brasil: Las \u201cchicas del pan\u201d | Conexi\u00f3nCH (focolare.org)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una entrega a domicilio especial, se trata de una actividad alternativa que la Espiga Dorada (Espiga Dourada), la panader\u00eda que est\u00e1 en la entrada de la Mari\u00e1polis Ginetta (San Pablo, Brasil), ha creado para poder garantizar su servicio cotidiano tambi\u00e9n en \u00e9poca de pandemia.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311538","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311538"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311538\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}