{"id":311566,"date":"2021-12-10T03:00:04","date_gmt":"2021-12-10T02:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/tener-a-un-santo-como-amigo\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:27","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:27","slug":"tener-a-un-santo-como-amigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/tener-a-un-santo-como-amigo\/","title":{"rendered":"Tener a un santo como amigo"},"content":{"rendered":"<p><em>El 8 de octubre de 2021 concluy\u00f3 en G\u00e9nova (Italia) la fase diocesana del proceso de beatificaci\u00f3n de \u00a0Alberto Michelotti y Carlo Grisolia. Los une la historia de un camino compartido, vivieron una verdadera amistad, capaz de superarlo todo.<\/em>  \u00bfC\u00f3mo podemos \u201chacernos santos juntos\u201d? No es algo simple. Se requiere tiempo y sobre todo hay que caminar en la misma direcci\u00f3n, tener una misma fuente de luz. As\u00ed es la historia de Alberto Michelotti (G\u00e9nova 1958 &#8211; Monte Argentera 1980) y Carlo Grisolia (1960 Bolo\u00f1a &#8211; G\u00e9nova 1980), dos j\u00f3venes de G\u00e9nova que en algunos aspectos eran muy diferentes el uno del otro, pero estaban vinculados por una amistad y por un \u00fanico deseo: poner a Dios en el centro de la propia vida.  El ideal y el carisma del Movimiento de los Focolares los atrajeron fuertemente, y ello los uni\u00f3 en una relaci\u00f3n basada en la comuni\u00f3n y la hermandad. \u00a0Ambos partieron al cielo en 1980, a distancia de 40 d\u00edas el uno del otro; Alberto durante una excursi\u00f3n a la monta\u00f1a, Carlo por un tumor. Dos amigos y un \u00fanico proceso de canonizaci\u00f3n, iniciado por el Cardenal <strong>Tarcisio Bertone, arzobispo de G\u00e9nova en 2005<\/strong>, que el pasado 8 de octubre concluy\u00f3 su fase diocesana. Pero, \u00bfqui\u00e9nes son realmente estos dos j\u00f3venes?  Alberto ten\u00eda pasta de l\u00edder, era un ganador, pero su liderazgo era en el \u201cservicio\u201d y lo acercaba cada vez m\u00e1s al pr\u00f3jimo, sobre todo a los m\u00e1s necesitados y a los j\u00f3venes. Naci\u00f3 y se cri\u00f3 con su familia en las afueras de G\u00e9nova; junto con sus padres concurr\u00eda a la parroquia de San Sebasti\u00e1n. Participaba activamente en la vida parroquial y, tras un inicial compromiso con la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, a trav\u00e9s de un sacerdote, Mario Terrile, conoci\u00f3 la espiritualidad de Chiara Lubich, que lo deslumbr\u00f3. Justamente durante la Mari\u00e1polis de 1977, un encuentro del Movimiento de los Focolares, \u00a0Alberto recibir\u00eda como un regalo una noticia nueva, algo que cambiar\u00eda para siempre su vida: \u201cDios amor\u201d. Ese mismo a\u00f1o empez\u00f3 a formar parte de los Gen (Generaci\u00f3n Nueva), la rama juvenil del Movimiento, y all\u00ed conoci\u00f3 a Carlo con quien experimentar\u00eda una profunda unidad, capaz de superar las diferencias de temperamento que los caracterizaban.  Carlo, a diferencia de Alberto, era un muchacho m\u00e1s introvertido y po\u00e9tico. Estudiaba agronom\u00eda y le gustaba leer, tocar la guitarra y escribir canciones. Era un so\u00f1ador, una persona con alas, nada que ver con la gran pasi\u00f3n de Alberto por la monta\u00f1a y la racionalidad matem\u00e1tica, t\u00edpica de una persona como \u00e9l era, \u00a0estudiante de ingenier\u00eda.  Sin embargo, los uni\u00f3 algo grande, el deseo de llevar a los dem\u00e1s el ideal evang\u00e9lico del mundo unido con alegr\u00eda y entusiasmo y, sobre todo, las ganas de poner en pr\u00e1ctica siempre el mensaje de Jes\u00fas \u201cdonde dos o m\u00e1s est\u00e1n unidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos\u201d (Mateo, 18, 15-20).\u00a0 Carlo hab\u00eda aprendido de los Focolares, que \u00e9l conoc\u00eda desde peque\u00f1o gracias a sus padres, la estrategia del \u201chacerse santos juntos\u201d. Hab\u00eda sido una invitaci\u00f3n lanzada por Chiara en un mensaje que para \u00e9l se convirti\u00f3 en un punto clave, sobre todo despu\u00e9s de su traslado a G\u00e9nova por el trabajo de su padre.  Vir, \u201cverdadero hombre, hombre fuerte\u201d no es s\u00f3lo el apelativo que la fundadora del Movimiento de los Focolares le atribuy\u00f3, sino que tambi\u00e9n con el tiempo pas\u00f3 a ser un programa de vida para Carlo que sacaba sus fuerzas de Jes\u00fas, la \u00fanica fuente de energ\u00eda posible, como escribe en una de sus canciones: \u201c<em>Y respira en el aire el amor que te da este nuevo sol que nace sobre ti<\/em>\u201d.  La amistad entre estos dos j\u00f3venes dur\u00f3 tres a\u00f1os, pero entre las dos almas parec\u00eda vislumbrarse realmente la madurez de quienes han compartido mucho, de quienes han hecho la experiencia verdadera de la vida, desentra\u00f1\u00e1ndola; una madurez que por lo general es prerrogativa de los sabios. En el camino de b\u00fasqueda del Amor aut\u00e9ntico descubrieron la pureza como instrumento para alcanzar juntos la verdadera libertad y compartir este ideal con los amigos. Pensamientos profundos se entrelazaban en una trama de colores, escritos en trozos de papel que sustitu\u00edan en ese entonces a nuestros mensajes por <em>whatsapp<\/em>.  \u201c<em>Probablemente para ti ser\u00e1 el a\u00f1o del servicio militar<\/em> \u2013le escribe Alberto a Carlo el d\u00eda de su cumplea\u00f1os n\u00famero diecinueve\u2013. <em>Tal vez se te presenten nuevas dificultades y nuevas alegr\u00edas. Como el d\u00eda de hoy, que empez\u00f3 con un sol fant\u00e1stico y ahora, a las 16, se ha transformado en un gris invernal (\u2026). Pero sin duda sabemos que detr\u00e1s de esas nubes est\u00e1 el sol<\/em>\u201d.  Alberto y Carlo se reflejaban el uno en el otro, reconociendo alegr\u00edas y miedos, luchas y conquistas y, confiados en ese Amor que lo puede todo, estaban dispuestos a vivir la frase del Evangelio: \u201cNadie tiene un amor m\u00e1s grande que \u00e9ste: dar la vida por sus amigos\u201d (Juan, 15, 13).  Alberto perdi\u00f3 su vida en las monta\u00f1as de C\u00faneo, el 18 de agosto de 1980, cayendo durante una escalada por un barranco helado en los Alpes Mar\u00edtimos. Carlo no consigui\u00f3 asistir a su funeral.  El 16 de agosto hab\u00eda regresado del servicio militar para hacerse unos estudios m\u00e9dicos tras una serie de desvanecimientos y par\u00e1lisis en las extremidades. En pocas horas, despu\u00e9s del diagn\u00f3stico que no escond\u00eda la gravedad de la situaci\u00f3n, qued\u00f3 hospitalizado. Se trataba de una neoplasia. Le contaron de la muerte de Alberto, pero no hab\u00eda tiempo y ten\u00edan \u00a0que ir urgentemente al hospital. Fueron cuarenta d\u00edas los que separaron a estos dos amigos antes de volverse a ver, y estar unidos para siempre. En los \u00faltimos d\u00edas transcurridos en el hospital Carlo, aun sin fuerzas, recib\u00eda a todos con una gran sonrisa: \u201c<em>S\u00e9 ad\u00f3nde estoy yendo<\/em> \u2013le dice a una enfermera\u2013. <em>Voy a alcanzar a un amigo que parti\u00f3 hace unos d\u00edas en un accidente en las monta\u00f1as\u201d<\/em>. Carlo sent\u00eda fuertemente la presencia de Alberto a su lado y no ve\u00eda la hora de realizar ese \u201csalto en Dios\u201d del que le habl\u00f3 a su madre en el hospital. Una zambullida en la inmensidad que lo llev\u00f3 a la casa del Padre el 29 de septiembre de 1980.  Hoy, a 40 a\u00f1os de distancia, ese invisible pacto sellado en la amistad de Alberto y Carlo es m\u00e1s fuerte que nunca y vive una nueva fase. Lo que mayormente sorprende es cu\u00e1n extraordinario es este evento. En la historia de la Iglesia nunca hab\u00eda sucedido que el examen can\u00f3nico de dos causas distintas se llevase en forma paralela y que se refiriese a dos amigos. Para que Alberto y Carlo sean definidos antes beatos y luego santos se necesitan dos milagros acaecidos por su intercesi\u00f3n, pero como la oraci\u00f3n es \u00fanica para ambos, ser\u00e1n, de todas formas, \u201csantos juntos\u201d.\u00a0 Son la confirmaci\u00f3n de una amistad espiritual como posible camino de santidad y la realizaci\u00f3n en sus vidas de ese \u201cas\u00ed en la tierra como en el cielo\u201d y de esa alegr\u00eda verdadera, fruto de una prof\u00e9tica inspiraci\u00f3n de Chiara: \u201cA ustedes les deseo que se hagan santos, grandes santos, pronto santos. Estoy segura de que les estoy dando en las manos la felicidad\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00a0\u00a0 Mensaje de Chiara Lubich en \u00abGEN\u00bb, Anno XV (1981), n. 4, p. 2-3<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 8 de octubre de 2021 concluy\u00f3 en G\u00e9nova la fase diocesana del proceso de beatificaci\u00f3n de \u00a0Alberto Michelotti y Carlo Grisolia. Los une la historia de un camino compartido, vivieron una verdadera amistad, capaz de superarlo todo.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311566","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311566"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311566\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}