{"id":311590,"date":"2021-12-28T03:00:03","date_gmt":"2021-12-28T02:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-sentirse-mirados-por-dios\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:31","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:31","slug":"evangelio-vivido-sentirse-mirados-por-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-sentirse-mirados-por-dios\/","title":{"rendered":"Evangelio Vivido: Sentirse mirados por Dios"},"content":{"rendered":"<p><em>En la Encarnaci\u00f3n los ojos de Dios le revelaron a Mar\u00eda que su peque\u00f1a y fr\u00e1gil humanidad serv\u00eda a Su dise\u00f1o de salvaci\u00f3n. El Adviento puede ser para todos nosotros la oportunidad para volver a empezar a vivir la experiencia m\u00e1s bella, sentirnos mirados por Dios y dejarnos conducir por \u00c9l, como hizo con Mar\u00eda, para despu\u00e9s profundizar cada d\u00eda con una alegr\u00eda profunda en el coraz\u00f3n y un canto de alabanza en sus labios.<\/em>  <strong>Volver a vivir<\/strong> Un amigo, comprometido en la reinserci\u00f3n de los exconvictos le propuso a nuestra comunidad religiosa que acogiera a uno de ellos por algunos meses, poco despu\u00e9s del final de su pena. Pietro, as\u00ed se llamaba, demostr\u00f3 ser un experto en el mantenimiento de infraestructuras e incansable a la hora de reparar todo lo que era necesario. Una verdadera bendici\u00f3n para nosotros que, no contamos con muchos medios econ\u00f3micos y tampoco tenemos mucho tiempo para dedicarnos a ellos. Un d\u00eda despu\u00e9s de la cena, mientras est\u00e1bamos en el jard\u00edn, Pietro empez\u00f3 a abrirse: \u201cEstoy agradecido con ustedes no s\u00f3lo por la hospitalidad recibida, sino por su respeto hacia m\u00ed. Los exconvictos a menudo son considerados como apestados y la gente los mantiene a distancia. A pesar de que la inclusi\u00f3n ser\u00eda la \u00fanica medicina capaz de sanar ciertas heridas\u201d. Antes de irse nos dej\u00f3 una tarjeta: \u201cGracias. Ahora puedo regresar a la sociedad porque s\u00e9 que tambi\u00e9n yo tengo algo para aportar\u201d. (F. de O. \u2013 Italia)  <strong>Como el hijo pr\u00f3digo<\/strong> Cuando un vagabundo llamado A. se abri\u00f3 conmigo y me cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda terminado en ese estado de miseria, tuve la impresi\u00f3n de volver a ver en \u00e9l al hijo pr\u00f3digo de la par\u00e1bola, en su af\u00e1n por rescatar su libertad. Ante mi propuesta de regresar donde sus familiares, su primera reacci\u00f3n fue de rechazo, imposible decirles a ellos el nivel al que se hab\u00eda reducido. Solo la idea de presentarse ante sus hermanos y hermanas, todos exitosos y con una vida realizada, aumentaba su humillaci\u00f3n. Sin embargo -\u00e9l lo record\u00f3 en ese momento- ellos no hab\u00edan dejado de amarlo y esperarlo. No dijo m\u00e1s y se qued\u00f3 en silencio. A. volvi\u00f3 a aparecer despu\u00e9s de algunos d\u00edas. Esta vez me ped\u00eda ayuda para comprar el boleto a\u00e9reo y regresar a su patria. Sin dudar le di la suma necesaria. Despu\u00e9s de no mucho tiempo recib\u00ed noticias de su parte: \u201cEra como me hab\u00eda dicho. La alegr\u00eda de volver a abrazarme fue el verdadero regalo que le pod\u00eda dar a mi gente. Gracias por recordarme por qu\u00e9 estoy aqu\u00ed\u201d. (J.G. \u2013 Espa\u00f1a)  <strong>De la mano<\/strong> Debido a un ictus se me qued\u00f3 paralizada la parte izquierda del cuerpo. De golpe mi vida cambi\u00f3. Tambi\u00e9n me aflig\u00eda todo el caos que esto procuraba en la peque\u00f1a empresa que reci\u00e9n hab\u00eda abierto, en la din\u00e1mica de mi familia, en mis hijos adolescentes. Me tuve que ejercitar mucho para aceptar este nuevo estilo de vida. Sin embargo, mientras se derrumbaba un mundo, ve\u00eda abrirse dimensiones que hab\u00eda descuidado y no hab\u00eda sabido apreciar antes, como la vida de fe. De hecho, hac\u00eda a\u00f1os que no rezaba. Reconoc\u00eda que estaba ah\u00ed la causa de mi fragilidad, y me result\u00f3 espont\u00e1neo volver a rezar, no con las palabras aprendidas en el catecismo, sino dialogando. Volv\u00ed a aprender a conversar con Dios. Mientras tanto prosegu\u00eda el tratamiento. A un cierto momento la recuperaci\u00f3n de todas las funciones a nivel motor me tom\u00f3 por sorpresa. Ahora que estoy en convalecencia, puedo afirmar que el amor de Dios quiso sumergirme en la vida en un modo pleno y no superficial. Me ha dado una mano y yo me aferr\u00e9 a ella. (D.A. \u2013 Argentina) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A cargo de Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <em>(<\/em><em>Tomado de \u201cVangelo del Giorno\u201d (El Evangelio del d\u00eda), Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o VII, n.4, noviembre-diciembre<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Encarnaci\u00f3n los ojos de Dios le revelaron a Mar\u00eda que su peque\u00f1a y fr\u00e1gil humanidad serv\u00eda a Su dise\u00f1o de salvaci\u00f3n. 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