{"id":311646,"date":"2022-02-10T03:00:22","date_gmt":"2022-02-10T02:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-al-que-venga-a-mi-yo-no-lo-rechazare-juan-6-37\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:41","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:41","slug":"evangelio-vivido-al-que-venga-a-mi-yo-no-lo-rechazare-juan-6-37","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-al-que-venga-a-mi-yo-no-lo-rechazare-juan-6-37\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: \u201cAl que venga a m\u00ed yo no lo rechazar\u00e9\u201d (Juan 6, 37)"},"content":{"rendered":"<p><em>Encontrarse con Jes\u00fas en el pr\u00f3jimo es descubrir la ternura y la belleza del amor de Dios. Abrirse al otro nos permite ser un don para todo el que pasa a nuestro lado, y recibir el c\u00e9ntuplo inesperadamente.<\/em>  <strong>El coraz\u00f3n lleno de alegr\u00eda<\/strong> En nuestro pueblo vive una familia muy pobre con cinco ni\u00f1os. \u00a0El padre es alcoh\u00f3lico.\u00a0 Tres de ellos son compa\u00f1eros de estudio de mis hijos. Una tarde, cuando sal\u00edan del colegio, llov\u00eda a c\u00e1ntaros. Recog\u00ed a mis hijos en el coche y, viendo a esos tres por la calle, los hice subir y los llev\u00e9 hasta su casa. La m\u00e1s peque\u00f1a me dijo: \u201c\u00bfVienes a conocer a mi mam\u00e1?\u201d. Entramos en la vivienda, sumamente humilde, y la se\u00f1ora me agradeci\u00f3. Luego, conversando, me dijo que estaba buscando una cama de oferta para el reci\u00e9n nacido y me mostr\u00f3 las habitaciones, que por la humedad estaban muy deterioradas. Los otros cuatro hijos duermen todos en el mismo cuarto. La peque\u00f1a, de dos a\u00f1os, casi desnuda, llevaba un delantal demasiado largo para ella. Le promet\u00ed que para el d\u00eda siguiente les llevar\u00eda una cama plegable que nosotros utiliz\u00e1bamos muy raramente. Al d\u00eda siguiente, cuando llegamos a visitarlos llevando la camita, juguetes y un poco de ropa, los ni\u00f1os saltaban de alegr\u00eda, incluso los m\u00edos. Nos despedimos con la promesa de volver y, camino a casa, la m\u00e1s peque\u00f1a de mis hijos exclam\u00f3: \u201cMam\u00e1, tengo el coraz\u00f3n lleno de alegr\u00eda\u201d. (M.O.D. \u2013 Francia)  <strong>El ex director<\/strong> Un d\u00eda, por la calle, me cruc\u00e9 con el director del instituto en donde sol\u00eda ense\u00f1ar. Justamente \u00e9l, que un tiempo atr\u00e1s, encontrando un pretexto, me hab\u00eda echado.\u00a0 En aquella ocasi\u00f3n todav\u00eda era sacerdote, despu\u00e9s hab\u00eda dejado el ministerio y se hab\u00eda casado. Cuando me reconoci\u00f3, trat\u00f3 de evitarme, pero yo fui a su encuentro. Para romper el hielo le hice alguna pregunta interes\u00e1ndome por sus cosas. Me dijo que viv\u00eda en otra ciudad, que se hab\u00eda casado con una viuda madre de dos hijos, y hab\u00eda llegado aqu\u00ed para buscar trabajo. Pude conseguir, no sin dificultad, \u00a0que me diera su direcci\u00f3n, y nos despedimos. \u00a0Al d\u00eda siguiente, hice circular la noticia de que yo estaba buscando trabajo para una persona que lo necesitaba realmente. La respuesta no se hizo esperar y me indicaron algo que pod\u00eda responder a ese pedido. Cuando lo contact\u00e9 para dec\u00edrselo, \u00a1casi no pod\u00eda creerlo! Lo acept\u00f3, profundamente agradecido. Estaba emocionado por el hecho que me hubiese ocupado de \u00e9l. ( J. \u2013 Argentina)  <strong>El abuelo<\/strong> Desde cuando el abuelo sufre serios problemas en la deambulaci\u00f3n, renunci\u00f3 a sus acostumbrados paseos y se quedaba siempre en casa leyendo en un sill\u00f3n o dormitando, a pesar de que el geriatra le aconsej\u00f3 que se moviera y que saliera. \u00a0\u00bfC\u00f3mo pod\u00eda hacer para volver a darle las ganas de curarse, de luchar por la vida? Nuestras hijas, con mucho amor, encontraron la mejor manera de ayudar al abuelo siempre cansado y deprimido. Cada tanto le llevaban los naipes y le propon\u00edan un partido a la brisca. \u00c9l trataba de disuadirlas, diciendo que no estaba en condiciones de jugar, pero ellas no desist\u00edan del intento.\u00a0 Ya en el juego, que las ni\u00f1as conduc\u00edan con entusiasmo y con la vivacidad t\u00edpica de la edad, \u00e9l sent\u00eda alegr\u00eda y ganas de estar en compa\u00f1\u00eda. Adem\u00e1s, mis hijas le recordaban que ten\u00eda que hacer ejercicio. Inventaron incluso una competencia por la que el abuelo ten\u00eda que levantar bien las rodillas y no caminar arrastrando los pies. \u00a0Ellas se pon\u00edan sentadas en el suelo con las piernas estiradas, para que \u00e9l tuviera que pasarles por encima alzando los pies. (F.G. \u2013 Italia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Recogido por Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <em>(extra\u00eddo de: \u00a0Il Vangelo del Giorno, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o VIII, n\u00famero 1, enero-febrero de 2022)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>To meet Jesus in our neighbour is to discover the tenderness and beauty of his love. Opening ourselves to each other allows us to be a gift to anyone who passes by and even unexpectedly receive a hundredfold.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311646","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311646","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311646"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311646\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311646"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311646"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311646"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}