{"id":311648,"date":"2022-02-11T03:00:55","date_gmt":"2022-02-11T02:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/republica-dominicana-cuando-habla-el-corazon\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:41","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:41","slug":"republica-dominicana-cuando-habla-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/republica-dominicana-cuando-habla-el-corazon\/","title":{"rendered":"Rep\u00fablica Dominicana: Cuando habla el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>Dejar que Dios conduzca nuestros pasos y descubrir que su amor, tambi\u00e9n en el silencio, no se olvida de nuestras fatigas. \u00c1ngel Can\u00f3, abogado, focolarino casado de Rep\u00fablica Dominicana cuenta su experiencia.<\/em>  En el a\u00f1o 2001, estudios m\u00e9dicos de rutina detectaron un prolapso \u201cleve\u201d de la v\u00e1lvula mitral de mi coraz\u00f3n. Inesperadamente, a finales del 2020, la situaci\u00f3n se agrav\u00f3 y el cardi\u00f3logo confirm\u00f3 la presencia de una verdadera \u201cuna bomba de tiempo\u201d en mi coraz\u00f3n.  Junto a Margarita, mi esposa, tambi\u00e9n ella focolarina casada, asumimos con mucha paz el diagn\u00f3stico, poni\u00e9ndonos en las manos de Dios.  Decidimos hablar con nuestros hijos, Angel Leonel y Zoila, que es m\u00e9dica especializada en los Estados Unidos. Ella observ\u00f3 los estudios con un cardi\u00f3logo y\u00a0 consult\u00f3 a \u00a0un colega del centro donde ella trabaja en Nueva York, quien confirm\u00f3 la necesidad de una operaci\u00f3n.  Con Margarita pasamos la noche antes de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica con mucha paz, prepar\u00e1ndome f\u00edsicamente, \u00a0mentalmente y espiritualmente para lo que me esperaba. Est\u00e1bamos confiados y, al d\u00eda siguiente, cuando llegamos a la puerta de la sala operatoria, nos saludamos declar\u00e1ndonos de nuevo nuestro amor rec\u00edproco, seguros de que nos volver\u00edamos a ver.  Cuando despert\u00e9, sent\u00ed que hab\u00eda vuelto a la vida, aunque despert\u00e9 con una arritmia fuerte, pues mi coraz\u00f3n corr\u00eda como un caballo veloz que imped\u00eda que pudiera articular palabras. Los m\u00e9dicos se apresuraron a analizar la situaci\u00f3n, mientras yo afrontaba los dolores del post operatorio.  Luego le permitieron pasar a Margarita: sus palabras de \u00e1nimo me trasnmitieron mucha paz.  Siguieron diez dur\u00edsimos d\u00edas en terapia intensiva, entre el dolor, la impotencia de sentirme inmovilizado, la soledad, la fragilidad, el insomnio y el miedo a la muerte. Largas noches en las cuales, ante \u00a0mi grito, Dios parec\u00eda permanecer en silencio. Cre\u00eda que no superar\u00eda todo eso.  Una ma\u00f1ana, estando sumido en una burbuja de sedantes y analg\u00e9sicos, sent\u00ed una voz que me dec\u00eda repetidamente \u201chermano\u2026\u201d. Cuando abr\u00ed los ojos vi a un sacerdote amigo que queremos mucho. \u00a0Fue un momento de mucha paz que me devolvi\u00f3 la confianza: el Cielo hab\u00eda estado siempre conmigo y esa sensaci\u00f3n me acompa\u00f1a tambi\u00e9n ahora.  Un d\u00eda, ya hab\u00eda dejado la terapia intensiva, Margarita, me abraz\u00f3 colocando su cabeza con delicadeza en mi maltrecho pecho dici\u00e9ndome: \u201c\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda volver a abrazarte!\u201d.  Fueron palabras que evidenciaban, no s\u00f3lo la felicidad, sino el sentido de la vida. Era redescubrir el amor que tiene por m\u00ed. Estaba vivo,\u00a0 no s\u00f3lo gracias a la destreza m\u00e9dica, sino a la Voluntad de un Dios que manifestaba su amor regal\u00e1ndome una nueva oportunidad de vida.  Hoy, veo todo aquello como un gran regalo y me deja el compromiso de descubrir qu\u00e9 quiere Dios de m\u00ed en esta nueva etapa de vida. Cada noche, en mis oraciones, doy gracias al Cielo y, cuando llega el nuevo d\u00eda, no hay palabras para expresar mi gratitud por la oportunidad de volver a ver la luz del d\u00eda, ver con ojos nuevos el rostro de mi esposa y de mis hijos. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00c1ngel S. Can\u00f3 Sensi\u00f3n (Rep\u00fablica Dominicana)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Allowing God to guide us and discovering that His love, even in silence, acknowledges our efforts. \u00c1ngel Can\u00f3, a married focolarino from the Dominican Republic, shares his experience.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311648"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311648\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}