{"id":311674,"date":"2022-03-01T07:35:31","date_gmt":"2022-03-01T06:35:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/noticias-del-focolar-de-ucrania\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:45","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:45","slug":"noticias-del-focolar-de-ucrania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/noticias-del-focolar-de-ucrania\/","title":{"rendered":"Noticias del focolar de Ucrania"},"content":{"rendered":"<p><em>Donatella Rafanelli cuenta a Maria Chiara Biagioni, de la agencia SIR, la vida de la comunidad de los Focolares en Ucrania en los \u00faltimos d\u00edas. Un viaje de 29 horas desde Kiev. \u201cAhora nuestro sue\u00f1o es volver all\u00e1\u201d.<\/em>  Un viaje de 29 horas desde Kiev hasta una ciudad del oeste del pa\u00eds, Mukachevo. El tr\u00e1fico en las calles, las largas filas en los cajeros autom\u00e1ticos y en la gasolinera, los tanques y la gente a lo largo de la carretera pidiendo que los lleven. Una italiana de Pistoia, Donatella Rafanelli, focolarina, que vive en Kiev en la comunidad del Movimiento fundado por Chiara Lubich desde 2019, cuenta a SIR lo que est\u00e1 pasando en estas horas en el \u2018camino\u2019 de los refugiados.  \u2018Est\u00e1bamos en Kiev cuando nos llamaron muy temprano el jueves por la ma\u00f1ana para decirnos que hici\u00e9ramos las maletas r\u00e1pido porque estaban disparando a 70 kil\u00f3metros de la capital\u2019, cuenta Donatella. \u2018No sab\u00edamos qu\u00e9 hacer tambi\u00e9n porque para todas nosotras era la primera vez que est\u00e1bamos en una situaci\u00f3n similar. Luego fuimos a buscar el refugio m\u00e1s cercano a nuestra casa y nos indicaron un estacionamiento subterr\u00e1neo. Fuimos a casa y llamamos a la embajada de Italia a un n\u00famero gratuito de emergencia y nos dijeron que nos qued\u00e1ramos en casa y que fu\u00e9ramos al refugio solo si daban la alarma\u2019. Todo parec\u00eda normal.  La gente hab\u00eda estado hablando durante d\u00edas sobre la posibilidad de un ataque en Kiev \u2018pero cuando sucedi\u00f3, lo primero que hicimos fue mirarnos a los ojos. Dijimos: aqu\u00ed estamos, estamos en guerra. Y oramos. Le pedimos a Jes\u00fas que nos diera fuerza y \u200b\u200bque nos diera paz\u2019. A partir de entonces todo fue una carrera contra el tiempo. \u2018Tomamos algunas cosas y las pusimos en una maleta. Llevamos muy poco, solo lo necesario y los documentos personales. Inmediatamente buscamos un boleto de tren para poder movernos hacia el oeste, pero estaban agotados. El aeropuerto estaba cerrado. Por lo tanto, elegimos viajar en coche\u2019. Las carreteras que sal\u00edan de Kiev estaban bloqueadas. \u2018Hab\u00eda largas filas frente al banco para retirar dinero y en los supermercados. Nos llev\u00f3 mucho tiempo, especialmente para salir de la ciudad. Paramos dos veces por el combustible. En la primera estaci\u00f3n de servicio hicimos cola durante una hora. Y all\u00ed mismo, mientras esper\u00e1bamos, escuchamos los disparos. Fue muy fuerte. Nos quedamos quietos, en silencio\u2019. Reanudando el viaje, a lo largo del camino se pod\u00edan ver los tanques y la gente haciendo autostop para pedir un pasaje. En el camino, los tel\u00e9fonos enviaban y recib\u00edan continuamente mensajes y llamadas: qui\u00e9n se hab\u00eda ido, qui\u00e9n hab\u00eda decidido quedarse.  Para dar noticias y poner en contacto a la gente que hu\u00eda con las comunidades de los focolares de Eslovaquia y Polonia que se han mostrado dispuestas a acoger. \u2018Solo mientras viaj\u00e1bamos &#8211; confiesa Donatella &#8211; nos dimos cuenta de lo que nos hab\u00eda pasado. No est\u00e1bamos en el coche para cumplir con un compromiso o para hacer un viaje. Est\u00e1bamos dejando una ciudad, nuestra casa. Nunca hubi\u00e9ramos querido irnos. Pero nos dimos cuenta de que era imposible quedarnos\u2019.  En Mukachevo, Donatella y sus compa\u00f1eros de viaje fueron acogidos por un sacerdote de una parroquia y por la comunidad de focolares de esa ciudad. \u2018Estamos aqu\u00ed en Ucrania. Y esto es muy importante para nosotros. No nos escapamos. Queremos vivir y quedarnos en este pa\u00eds. Nos ofrecieron mil lugares para ir. El hecho de que nos hayamos mudado de Kiev es solo porque es peligroso en este momento. No ten\u00eda sentido quedarnos bajo los bombardeos. Pero ahora nuestro sue\u00f1o es volver all\u00ed\u2019. \u2018\u00bfLa guerra? Es pura locura\u2019, responde Donatella sin dudarlo. \u2018Porque nadie tiene el derecho de quitarle la vida a otra persona, as\u00ed como la posibilidad de vivir una vida normal. Aqu\u00ed la gente ha hecho muchos sacrificios para comprar una casa, para tener algunos ahorros. Y ahora, con la guerra, los planes futuros se hacen a\u00f1icos, los sue\u00f1os se esfuman. Estamos orando para que esta locura termine pronto. Seguimos las noticias de las conversaciones entre las delegaciones y los esfuerzos que se realizan a nivel de diplomacia internacional. Creo que lo \u00fanico que nos puede ayudar es un milagro. Y todas las noticias que nos llegan de la gente que reza por nosotros y se manifiestan en la plaza por la paz nos hacen mucho bien. Se necesita un milagro\u2019. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Maria Chiara Biagioni (SIR)<\/em><\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Donatella Rafanelli cuenta a Maria Chiara Biagioni, de la agencia SIR, la vida de la comunidad de los Focolares en Ucrania en los \u00faltimos d\u00edas. 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