{"id":311706,"date":"2022-03-28T01:00:21","date_gmt":"2022-03-27T23:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich-el-camino-hacia-la-fraternidad-universal\/"},"modified":"2024-05-15T20:52:51","modified_gmt":"2024-05-15T18:52:51","slug":"chiara-lubich-el-camino-hacia-la-fraternidad-universal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich-el-camino-hacia-la-fraternidad-universal\/","title":{"rendered":"Chiara Lubich: el camino hacia la fraternidad universal"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00bfQu\u00e9 hacer para que nuestro esfuerzo cotidiano, nuestro trabajo y nuestras relaciones sean veh\u00edculo para construir el mundo unido? Dirigir una mirada nueva, cada ma\u00f1ana, a quienes encontramos, dispuestos a no juzgar, a dar confianza, a esperar siempre, a creer siempre. Por eso es necesario adquirir una mirada de misericordia, virtud que los tiempos que vivimos nos piden poner en pr\u00e1ctica con los pr\u00f3jimos cercanos y lejanos. <\/em>  La fraternidad universal, este es el gran proyecto de Dios para la humanidad. Una fraternidad m\u00e1s fuerte que las inevitables divisiones, tensiones, rencores que se insin\u00faan tan f\u00e1cilmente por incomprensiones y errores.  Muchas veces las familias se deshacen porque no sabemos perdonarnos. Antiguos odios mantienen divisiones entre familiares, entre grupos sociales, entre pueblos. A veces hay incluso quien ense\u00f1a a no olvidar las ofensas recibidas, a cultivar sentimientos de venganza&#8230; Y un rencor sordo envenena el alma y corroe el coraz\u00f3n.  Hay quien piensa que el perd\u00f3n sea una debilidad. No, es la expresi\u00f3n de m\u00e1xima valent\u00eda, es amor verdadero, el m\u00e1s aut\u00e9ntico porque es el m\u00e1s desinteresado: \u201cSi ustedes aman solamente a quienes los aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa merecen?\u201d\u2013 dice Jes\u00fas \u2013 esto saben hacerlo todos: \u201cUstedes amen a sus enemigos\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><u>[1]<\/u><\/a>.  Tambi\u00e9n a nosotros se nos pide que, aprendiendo de \u00c9l, tengamos un amor de padre, un amor de madre, un amor de misericordia con todos los que encontramos durante el d\u00eda, especialmente con quien se equivoca. Adem\u00e1s, a los que est\u00e1n llamados a vivir una espiritualidad de comuni\u00f3n, es decir, la espiritualidad cristiana, el Nuevo Testamento le pide m\u00e1s todav\u00eda: \u201cPerd\u00f3nense mutuamente\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. El amor rec\u00edproco exige casi un pacto entre nosotros: estar siempre dispuestos a perdonarnos unos a otros. Solo as\u00ed podremos contribuir a la realizaci\u00f3n de la fraternidad universal.  Estas palabras no solo nos invitan a perdonar, sino que nos recuerdan que el perd\u00f3n es la condici\u00f3n necesaria para que tambi\u00e9n nosotros podamos ser perdonados. Dios nos escucha y nos perdona en la medida que nosotros sepamos perdonar. (&#8230;)  De hecho, si el coraz\u00f3n est\u00e1 endurecido por el odio ni siquiera est\u00e1 en condiciones de reconocer y de acoger el amor misericordioso de Dios.  (&#8230;) Hace falta una obra de prevenci\u00f3n. Y as\u00ed, cada ma\u00f1ana, dirijo una mirada nueva a los que voy encontrando en la familia, en la escuela, en el trabajo, en la tienda, dispuesto a pasar por alto lo que no va con nuestro modo de hacer, dispuesto a no juzgar, a darles confianza, a esperar siempre, a creer siempre. Me acerco a cada persona con esta amnist\u00eda completa en el coraz\u00f3n, con este perd\u00f3n universal. No recuerdo para nada sus defectos, cubro todo con el amor. Y a lo largo del d\u00eda trato de reparar un desaire, un estallido de impaciencia, pidiendo disculpas o con un gesto de amistad. (&#8230;)  Entonces tambi\u00e9n yo, cuando eleve la oraci\u00f3n al Padre, sobre todo cuando le pida perd\u00f3n por mis errores, ver\u00e9 que mi petici\u00f3n es escuchada, podr\u00e9 decir con plena confianza: \u201cPerdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> (Chiara Lubich, en Parole di Vita, Citt\u00e0 Nuova, 2017, p\u00e1g. 667)  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Mt <\/em>5, 42-47. <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u00a0Cf. <em>Col <\/em>3, 13. <a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> <em>Mt <\/em>6, 12.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 hacer para que nuestro esfuerzo cotidiano, nuestro trabajo y nuestras relaciones sean veh\u00edculo para construir el mundo unido? Dirigir una mirada nueva, cada ma\u00f1ana, a quienes encontramos, dispuestos a no juzgar, a dar confianza, a esperar siempre, a creer siempre. Por eso es necesario adquirir una mirada de misericordia, virtud que los tiempos que vivimos nos piden poner en pr\u00e1ctica con los pr\u00f3jimos cercanos y lejanos.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311706"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311706\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}