{"id":311770,"date":"2022-05-23T01:00:38","date_gmt":"2022-05-22T23:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich-experimentar-la-presencia-de-jesus-en-medio\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:01","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:01","slug":"chiara-lubich-experimentar-la-presencia-de-jesus-en-medio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich-experimentar-la-presencia-de-jesus-en-medio\/","title":{"rendered":"Chiara Lubich: Experimentar la presencia de Jes\u00fas en medio"},"content":{"rendered":"<p><em>En este texto, Chiara Lubich cuenta c\u00f3mo el Pacto de amor rec\u00edproco con sus primeras compa\u00f1eras las llev\u00f3 a experimentar la presencia de Jes\u00fas en medio de ellas. Nosotros tambi\u00e9n podemos vivir la misma experiencia, siempre que pongamos el amor rec\u00edproco como base.<\/em>  \u201cEn cierta ocasi\u00f3n me preguntaron c\u00f3mo comprendimos por primera vez la presencia de Jes\u00fas en medio de nosotros unidos.  Para poder responder a esta pregunta con plena fidelidad al Esp\u00edritu Santo, comenc\u00e9 describiendo los momentos de nuestra historia que precedieron a aquel momento, por ejemplo, cuando, ante la posible muerte cercana bajo las bombas, las primeras focolarinas nos preguntamos si habr\u00eda una voluntad de Dios especialmente grata a \u00c9l, para vivirla por lo menos en los \u00faltimos d\u00edas. Y dije que el mandamiento nuevo de Jes\u00fas \u2013el amor rec\u00edproco con la medida del amor de Jes\u00fas, que dio la vida por nosotros\u2013 hab\u00eda sido la respuesta.  Luego record\u00e9 el pacto siguiente: \u201cYo estoy dispuesta morir por ti\u201d; \u201cYo por ti\u201d, etc. Pero, naturalmente, me detuve m\u00e1s ampliamente en lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s. Es decir, la constataci\u00f3n del salto de calidad en nuestra alma, como si una red la hubiese transportado m\u00e1s arriba, y la experiencia, por primera vez, de una paz \u00fanica,  nunca hasta entonces probada (as\u00ed se dijo y se sigue diciendo), de una luz que daba sentido a todo lo que nos suced\u00eda, de una nueva voluntad perseverante en vez de la nuestra, con frecuencia inconstante al poner en pr\u00e1ctica los prop\u00f3sitos; de una alegr\u00eda fresca, singular, desbordante; de un ardor y un celo nuevos, muy vivos&#8230;  Les expliqu\u00e9 que en aquellos momentos nos hab\u00edamos preguntado cu\u00e1l pod\u00eda ser la causa de todo aquello. Y lo hab\u00edamos comprendido as\u00ed: Jes\u00fas en aquel momento se hab\u00eda hecho presente espiritualmente entre nosotros porque est\u00e1bamos unidas en su nombre, es decir, en su amor. Esa paz, esa luz, ese ardor, esa alegr\u00eda, etc. manifestaban precisamente esto. Porque si \u00c9l est\u00e1, se producen todos estos efectos; de lo contrario, es in\u00fatil hacerse ilusiones: \u00c9l no est\u00e1  As\u00ed pues, para concluir, comprendimos que \u00c9l estaba presente cuando pudimos experimentarlo, pues no se trata de creer que est\u00e1 presente solo por fe, porque \u00c9l lo ha dicho; no. Si est\u00e1 Jes\u00fas entre nosotros, se deja sentir, se puede tener experiencia de ello.  Esta es la belleza y la grandeza de esta presencia suya especial a la que nosotros estamos llamados\u201d. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> (Chiara Lubich, <em>Construir el \u201ccastillo exterior<\/em>\u201d. Ciudad Nueva, Madrid 2004, pp. 100-101).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este texto, Chiara Lubich cuenta c\u00f3mo el Pacto de amor rec\u00edproco con sus primeras compa\u00f1eras las llev\u00f3 a experimentar la presencia de Jes\u00fas en medio de ellas. 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