{"id":311838,"date":"2022-07-25T01:00:38","date_gmt":"2022-07-24T23:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich-ver-al-otro-siempre-nuevo\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:12","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:12","slug":"chiara-lubich-ver-al-otro-siempre-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich-ver-al-otro-siempre-nuevo\/","title":{"rendered":"Chiara Lubich: ver al otro siempre nuevo"},"content":{"rendered":"<p><em>Benevolencia, misericordia, perd\u00f3n. Tres caracter\u00edsticas del amor mutuo que pueden ayudarnos a establecer nuestras relaciones sociales. <\/em>  La unidad, donada por Cristo, tiene que reavivarse cada vez m\u00e1s y traducirse en comportamientos sociales completamente inspirados por el amor rec\u00edproco. De ah\u00ed las indicaciones sobre como establecer nuestras relaciones:  <em>Benevolencia: <\/em>Desear el bien del otro. Es \u00abhacernos uno\u00bb con \u00e9l, acercarnos a \u00e9l estando completamente vac\u00edos de nosotros mismos, de nuestros intereses, de nuestras ideas, de tantos prejuicios que nublan nuestra mirada, para acoger sus pesos, sus necesidades, sus sufrimientos, para compartir sus alegr\u00edas.  Es entrar en el coraz\u00f3n de los que nos encontramos para comprender su mentalidad, su cultura, sus tradiciones y, de alguna manera, hacerlas nuestras para comprender verdaderamente lo que necesitan y saber acoger esos valores que Dios ha sembrado en el coraz\u00f3n de cada persona. En una palabra: vivir por el que tenemos al lado. <\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Misericordia: <\/em>acoger al otro tal como es, no como quisi\u00e9ramos que fuera, con un car\u00e1cter distinto, con nuestras ideas pol\u00edticas, con nuestras convicciones religiosas y sin esos defectos o esos modos de hacer que tanto nos molestan. No. Es necesario dilatar el coraz\u00f3n y hacerlo capaz de acoger a todos en su diversidad, con sus l\u00edmites y miserias.<\/p>\n<p> <em>Perd\u00f3n: <\/em>ver al otro siempre nuevo. Tambi\u00e9n en las convivencias m\u00e1s bellas y serenas, en la familia, en el colegio, en el trabajo no faltan nunca momentos de roces, de divergencias, de conflictos. Se llega a no dirigirse la palabra, a evitar encontrarse, por no hablar cu\u00e1ndo se alberga en el coraz\u00f3n un verdadero odio a qui\u00e9n no piensa como nosotros. El compromiso fuerte y exigente es tratar de ver cada d\u00eda al hermano y a la hermana como si fueran nuevos, nov\u00edsimos, sin acordarnos en absoluto de las ofensas recibidas, sino cubri\u00e9ndolo todo con el amor, con una amnist\u00eda completa en nuestro coraz\u00f3n a imitaci\u00f3n de Dios que perdona y olvida.  Adem\u00e1s, la verdadera paz y la unidad llegan cuando la benevolencia, la misericordia y el perd\u00f3n se viven no s\u00f3lo individualmente, sino juntos, mutuamente.  Y como en una chimenea encendida, de vez en cuando es necesario mover las brasas para que las cenizas no la cubran, tambi\u00e9n es necesario, de vez en cuando, reavivar expresamente el amor reciproco, reavivar las relaciones con todos, para que no queden cubiertas por las cenizas de la indiferencia, de la apat\u00eda, del ego\u00edsmo.  Hay que traducir estas actitudes en hechos, en acciones concretas.  Jes\u00fas mismo demostr\u00f3 lo que es el amor cuando cur\u00f3 a los enfermos, cuando dio de comer a la muchedumbre, cuando resucito a los muertos, cu\u00e1ndo lav\u00f3 los pies a los disc\u00edpulos. Hechos, hechos: esto es amar. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> (Chiara Lubich, in Parole di Vita, Citt\u00e1 Nuova, 2017, pag. 787)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Benevolencia, misericordia, perd\u00f3n. Tres caracter\u00edsticas del amor mutuo que pueden ayudarnos a establecer nuestras relaciones sociales.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311838","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311838"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311838\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}