{"id":311896,"date":"2022-10-13T12:40:12","date_gmt":"2022-10-13T10:40:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/a-los-60-anos-del-vaticano-ii-volver-a-sonar\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:21","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:21","slug":"a-los-60-anos-del-vaticano-ii-volver-a-sonar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/a-los-60-anos-del-vaticano-ii-volver-a-sonar\/","title":{"rendered":"A los 60 a\u00f1os del Vaticano II: volver a so\u00f1ar"},"content":{"rendered":"<p><em>El 11 de octubre de 1962 empezaban los trabajos del Concilio Vaticano II.\u00a0 A\u00a0 60 a\u00f1os de distancia, una reflexi\u00f3n y una mirada sobre esta conmemoraci\u00f3n hist\u00f3rica y excepcional en la vida de la Iglesia. <\/em>  \u201cEl Concilio que empieza surge en la Iglesia como un d\u00eda brillante de espl\u00e9ndida luz. Es apenas el alba; pero \u00a1c\u00f3mo tocan ya suavemente nuestros esp\u00edritus los primeros rayos del sol naciente!\u201d.  Con estas palabras el Papa Juan XXIII conclu\u00eda el 11 de octubre de 1962 la celebraci\u00f3n solemne en la Bas\u00edlica de San Pedro, dando inicio a una nueva era. Han pasado ya 60 a\u00f1os desde la apertura del <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/index_it.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concilio Vaticano II<\/a>, un Concilio ecum\u00e9nico, o sea universal, y un momento de gran comuni\u00f3n para afrontar, a la luz del Evangelio, las nuevas cuestiones planteadas por la historia y responder a las necesidades del mundo.  Los trabajos, conducidos luego por Paulo VI, continuaron hasta diciembre de 1965, y justamente un mes antes de la conclusi\u00f3n del evento conciliar, Chiara Lubich, Fundadora del Movimiento de los Focolares, escrib\u00eda: \u201c\u00a1Oh, Esp\u00edritu Santo!, haz que seamos, a trav\u00e9s de lo que ya has sugerido en el Concilio, una Iglesia viva: es \u00e9ste nuestro \u00fanico deseo y todo lo dem\u00e1s sirve para eso\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.  Palabras que son fruto del creciente fervor que animaba ya a los primeros movimientos y a las nuevas comunidades eclesiales preconciliares; signo indeleble de esa \u201ccircularidad hermen\u00e9utica que, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en la misi\u00f3n de la Iglesia, se instaura entre el magisterio de un Concilio como el Vaticano II y la inspiraci\u00f3n de un carisma como el de la unidad\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.  Pues bien, \u00bfcon qu\u00e9 ojos tenemos que mirar hoy este aniversario?\u00a0 De ello nos habla Vincenzo Di Pilato, docente de Teolog\u00eda Fundamental en la Facultad Teol\u00f3gica de Puglia (Italia).  Profesor Di Pilato, \u00bfqu\u00e9 sue\u00f1os encendieron el deseo de hacer nacer este Concilio?  A partir de la clara decisi\u00f3n de convocar a un Concilio universal, el 25 de enero de 1959, el \u00faltimo d\u00eda de la Semana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos, el Papa Juan XXIII trat\u00f3 de explicar sus intenciones empleando t\u00e9rminos que hoy se han vuelto fuertemente significativos, como por ejemplo: <em>aggiornamento<\/em>, <em>signos de los tiempos, reforma, misericordia, unidad<\/em>. En los meses anteriores a la apertura del Concilio, el Papa esperaba que \u00e9ste fuera una epifan\u00eda del Se\u00f1or (cf. <em>Sacrae Laudis<\/em>, 6 de enero 1962), \u00a0que permitir\u00eda que Roma fuera una \u00a0nueva Bel\u00e9n.\u00a0 Los obispos de todo el mundo, como en su momento hicieron los Magos, llegar\u00edan para adorar a Jes\u00fas en medio de su Iglesia. Roncalli so\u00f1aba con una Iglesia sinodal, una Iglesia en salida \u201cdel recinto cerrado de sus cen\u00e1culos\u201d (10 de junio de 1962); una Iglesia de todos, especialmente de los pobres\u201d (11 de septiembre de 1962) porque \u201cla finalidad\u201d del Concilio coincid\u00eda con la de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n, o sea \u201cla uni\u00f3n del cielo con la tierra&#8230; en todas las formas de la vida social\u201d (4 de octubre de 1962).  <strong>\u00bfPor qu\u00e9 detenernos a reflexionar sobre esta conmemoraci\u00f3n hoy?<\/strong>  No es una conmemoraci\u00f3n como las dem\u00e1s, sino que es la ocasi\u00f3n irrenunciable para una renovada toma de conciencia en un tiempo de gracias especiales. La Iglesia \u00a0\u2013acaso un poco agobiada por sus dos mil a\u00f1os\u2013 se siente impulsada a \u201cso\u00f1ar\u201d, o sea a revivir ese evento en el Esp\u00edritu del Resucitado con la certeza de que \u00e9l est\u00e1 aqu\u00ed y estar\u00e1 \u00abhasta el fin del mundo\u00bb (Mateo 28,20). \u00bfQu\u00e9 otra cosa podr\u00eda significar el proceso sinodal iniciado por el Papa Francisco sino el de perpetuar Pentecost\u00e9s en todo tiempo y en todo lugar? Adem\u00e1s, en el per\u00edodo precedente y en especial el inmediato anterior al del Concilio, la creciente vitalidad de los nuevos movimientos, como por ejemplo el Movimiento de los Focolares y otras asociaciones de fieles y comunidades eclesiales, han promovido una mayor comprensi\u00f3n del principio de la co-esencialidad entre la dimensi\u00f3n institucional y la dimensi\u00f3n carism\u00e1tica de la Iglesia.\u00a0 Es importante recordar esta sinergia del Esp\u00edritu que hace que la Iglesia no se quede sola frente a los enormes retos que se van presentando en el camino de la historia. En una palabra: la Iglesia es el lugar de la fraternidad en donde tiene su comienzo el Reino de Dios cuyas fronteras van mucho m\u00e1s all\u00e1 de las que son visibles en la misma Iglesia.  <strong>La \u201ccorresponsabilidad\u201d de los laicos en la Iglesia, palabra que nos retrotrae al Concilio, es un camino que a\u00fan est\u00e1 abierto\u2026<\/strong>  S\u00ed, sin duda es un tema que est\u00e1 en desarrollo y equivale a reconocer la igualdad fundamental de todos los bautizados; a rever la relaci\u00f3n presb\u00edteros-laicos; a apreciar la circularidad de las vocaciones; a poner en movimiento todas las estructuras de comuni\u00f3n y las formas de <em>sinodalidad<\/em> que ya son posibles; a apuntar a la colegialidad episcopal y en el mismo presbiterio \u00a0(entre el clero y con el obispo). Nos lleva a descubrir la co-esencialidad de los ministerios y de los carismas; a promover la plena reciprocidad hombre-mujer en la Iglesia; a comprometerse en el di\u00e1logo ecum\u00e9nico e interreligioso; a abrirse en una relaci\u00f3n aut\u00e9nticamente dial\u00f3gica con el mundo circundante, con la\/las cultura\/as, valorando la capacidad y la disponibilidad de la escucha, que la familiaridad con el Cristo nos dona, purific\u00e1ndonos. Nos conduce a promover nuevos intentos de hacer nacer peque\u00f1as y vivas comunidades locales.\u00a0 En una palabra: permitir que surja Cristo no s\u00f3lo en lo que decimos, sino tambi\u00e9n en las relaciones que construimos con cada pr\u00f3jimo a todos los niveles. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> C. Lubich, <em>Un nuevo Pentecost\u00e9s<\/em>, del <em>diario<\/em>, 11 de noviembre de 1965, en<em> La Chiesa<\/em>, a cargo de B. Leahy y H. Blaumeiser, Citt\u00e0 Nuova, Roma 2018.<\/span> <span style=\"font-size: 13px;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Piero Coda, con ocasi\u00f3n del Congreso \u201cEl Concilio Vaticano II y el carisma de la Unidad de Chiara Lubich\u201d, Florencia, 11-12 de marzo de 2022.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 11 de octubre de 1962 empezaban los trabajos del Concilio Vaticano II.\u00a0 A\u00a0 60 a\u00f1os de distancia, una reflexi\u00f3n y una mirada sobre esta conmemoraci\u00f3n hist\u00f3rica y excepcional en la vida de la Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311896\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}