{"id":311954,"date":"2022-12-31T14:25:57","date_gmt":"2022-12-31T13:25:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-ultima-palabra-de-la-historia-del-mundo-sera-la-comunion\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:30","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:30","slug":"la-ultima-palabra-de-la-historia-del-mundo-sera-la-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-ultima-palabra-de-la-historia-del-mundo-sera-la-comunion\/","title":{"rendered":"\u201cLa \u00faltima palabra de la historia del mundo ser\u00e1 la comuni\u00f3n\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>Palabras de Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares con motivo del fallecimiento de Su Santidad, el Papa Benedicto XVI<\/em>  Estima, reconocimiento y gran conmoci\u00f3n llenan mi coraz\u00f3n ahora mientras expreso mi m\u00e1s profunda gratitud por la obra y la vida del Papa Benedicto XVI, en mi nombre y en el del Movimiento que \u00e9l sigui\u00f3 y acompa\u00f1\u00f3 con cercan\u00eda y amor. Con toda la Iglesia nos unimos en torno al Papa Francisco al devolverlo a Dios, seguros de que ya ha sido recibido en la gloria del Cielo y lo har\u00e9 personalmente, el 5 de enero pr\u00f3ximo participando a la misa exequial en la Plaza San Pedro.  Tuve el don de acoger al Papa Benedicto, en mayo de 2009, en Jerusal\u00e9n, participando en varias etapas de su peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa. Dos momentos me quedaron particularmente impresos, sus palabras en el Santo Sepulcro: \u201cLa paz aqu\u00ed es posible\u201d, \u201cla Tumba Vac\u00eda \u2500continu\u00f3\u2500 nos habla de esperanza, esa que no defrauda, porque es don del Esp\u00edritu de la vida\u201d. Para m\u00ed fue tambi\u00e9n muy fuerte la participaci\u00f3n en una misa privada en la Delegaci\u00f3n Apost\u00f3lica de Jerusal\u00e9n, celebrada precisamente por el Papa Benedicto XVI. Capt\u00e9 su ternura paternal y la grandeza de su caridad que se expresaba con un gesto de reconocimiento por todo lo que el Movimiento de los Focolares hab\u00eda hecho para preparar su visita.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-252409\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/pope-benedict-detalle.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"547\" \/>En 1989, cuando todav\u00eda era Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, el Card. Joseph Ratzinger fue invitado por Chiara Lubich para un di\u00e1logo con las focolarinas, reunidas con ocasi\u00f3n de los ejercicios espirituales anuales, en los que yo tambi\u00e9n estaba participando. Respondi\u00f3 a preguntas muy variadas y en un momento determinado pronunci\u00f3 palabras que no he olvidado. A prop\u00f3sito del futuro de la Iglesia y de la humanidad dijo:  \u201cLa \u00faltima palabra de la historia del mundo ser\u00e1 la comuni\u00f3n, ser\u00e1 llegar a ser comuni\u00f3n, no solo entre nosotros sino que, incorporados en el amor trinitario, llegar a ser comuni\u00f3n universal, donde Dios es todo en todos\u201d <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.  Hoy, en el momento en que el amad\u00edsimo Papa Benedicto XVI ha vuelto a la casa del Padre, esta expresi\u00f3n suya resuena en m\u00ed casi como un testamento espiritual. Son palabras de una actualidad extraordinaria, que hoy arrojan luz y esperanza sobre una humanidad afligida por conflictos de los que no vemos el final.  Nos hemos nutrido de su pensamiento tan iluminado, el de un gran te\u00f3logo que, a\u00fan muy joven, particip\u00f3 en el Concilio Vaticano II, transmitiendo y presentando a lo largo de los a\u00f1os la novedad de una Iglesia-comuni\u00f3n, hecha de conocimiento de la Palabra y de caridad traducida en pr\u00e1ctica. Al d\u00eda siguiente de su elecci\u00f3n como Pont\u00edfice, Chiara Lubich se expres\u00f3 as\u00ed:<em> \u201cPor el conocimiento directo que tengo de \u00e9l, ya que posee dones particulares para captar la luz del Esp\u00edritu, no dejar\u00e1 de sorprender y superar cualquier expectativa\u201d <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>. <\/em>  No olvidaremos el papel clave que desempe\u00f1\u00f3 en 1998, cuando el Papa Juan Pablo II, con ocasi\u00f3n de la fiesta de Pentecost\u00e9s, convoc\u00f3 en la plaza de San Pedro a los Movimientos eclesiales y a las Nuevas comunidades. En esa ocasi\u00f3n, el Card. Ratzinger dio una lecci\u00f3n magistral titulada: \u201cLos Movimientos eclesiales y su colocaci\u00f3n teol\u00f3gica\u201d, en la que deline\u00f3 el perfil de los Movimientos y de las Nuevas comunidades y la relaci\u00f3n imprescindible con la Iglesia. Algunos pasajes de su intervenci\u00f3n siguen siendo, para m\u00ed y para el Movimiento, de gran luz para poder ser instrumentos de comuni\u00f3n en la Iglesia y brazos de Cristo para la humanidad:  <em>\u201cEs muy evidente que el Esp\u00edritu Santo est\u00e1 tambi\u00e9n hoy actuando en la Iglesia y le concede nuevos dones <\/em>\u2500dijo<em> entonces<\/em>\u2500<em> gracias a los cuales ella revive la alegr\u00eda de su juventud (cf. Sal 42, 4). Agradecimiento a tantas personas, j\u00f3venes y ancianas, que se adhieren a la llamada del Esp\u00edritu y, sin mirar ni alrededor ni hacia atr\u00e1s, se lanzan gozosamente al servicio del Evangelio. Agradecimiento a los obispos que se abren a los nuevos caminos, les hacen sitio en sus respectivas Iglesias, debaten pacientemente con sus responsables para ayudarlos a superar cualquier unilateralidad y para conducirlos a la justa conformaci\u00f3n\u201d<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><em><strong>[3]<\/strong><\/em><\/a><em>. <\/em>  Junto a toda la Iglesia, doy gracias a Dios por el don que el Papa Benedicto XVI ha sido para nuestro tiempo y rezo para que sepamos captar y traducir en vida la profundidad de su pensamiento teol\u00f3gico, la fidelidad al Evangelio y la valent\u00eda de un testimonio de vida capaz de conducir a la Iglesia por los senderos de la verdad, de la fraternidad y de la paz. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Margaret Karram<\/em> <em>Presidenta del Movimiento de los Focolares<\/em><\/p>\n<p> <span style=\"font-size: 12px;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Visita del Card. Joseph Ratzinger al encuentro de las focolarinas, respuestas a las preguntas. Castel Gandolfo, 8 de diciembre de 1989. Archivo Chiara Lubich en Archivo General del Movimiento de los Focolares.<\/span>  <span style=\"font-size: 12px;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Declaraci\u00f3n de Chiara Lubich en: Comunicado de Prensa Movimiento de los Focolares, 20 de abril de 2005<\/span>  <span style=\"font-size: 12px;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Los Movimientos en la Iglesia. Actas del Congreso mundial de los Movimientos eclesiales, Roma, 27-29 de mayo de 1998, Coll. Laici oggi 2, Libreria Editrice Vaticana, Citt\u00e0 del Vaticano 1999.<\/span>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabras de Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares con motivo del fallecimiento de Su Santidad, el Papa Benedicto XVI<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}