{"id":311964,"date":"2023-01-17T03:00:17","date_gmt":"2023-01-17T02:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-aprendan-a-hacer-el-bien-busquen-la-justicia-isaias-1-17\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:32","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:32","slug":"evangelio-vivido-aprendan-a-hacer-el-bien-busquen-la-justicia-isaias-1-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-aprendan-a-hacer-el-bien-busquen-la-justicia-isaias-1-17\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: \u201cAprendan a hacer el bien, busquen la justicia\u201d (Isa\u00edas 1, 17)"},"content":{"rendered":"<p><em>Aprender a hacer el bien quiere decir poseer un alfabeto que nos permite captar la voluntad de Dios en nuestra vida e ir al encuentro del otro. \u00a0Es un abecedario hecho de gestos, y la justicia no es otra cosa que el tesoro precioso que hay que buscar, la joya deseada y la meta de nuestras acciones. <\/em>  <strong>El accidente<\/strong> Volv\u00eda a mi casa a la hora del almuerzo cuando el coche que circulaba delante se sali\u00f3 del carril y luego volc\u00f3. Me detuve y baj\u00e9 del coche para prestar ayuda. Gracias a que otras personas con \u00e1nimo de socorrer llegaron, los desafortunados, ensangrentados, pudieron ser rescatados del interior del veh\u00edculo.\u00a0 Se trataba de una anciana se\u00f1ora, un hombre joven y un ni\u00f1o. Por termor a quedar implicados en el accidente nadie tom\u00f3 la iniciativa de llevarlos al hospital. Por lo tanto, \u00a1me tocaba a m\u00ed! Soy muy emotivo\u00a0 y en algunas ocasiones ver sangre me hab\u00eda provocado una p\u00e9rdida de conciencia. Pero esta vez ten\u00eda que ser valiente y actuar. \u00a0En la guardia de los primeros auxilios, para ingresar a los pacientes, exig\u00edan una suma de dinero que en ese momento no ten\u00eda. Es cierto que pod\u00eda hacer un cheque, pero era un riesgo\u2026 No obstante, no pod\u00eda abandonarlos. Entonces firm\u00e9 un cheque y tras asegurarme de que los heridos estuvieran bien atendidos (como el buen samaritano), segu\u00ed mi camino. Me sent\u00eda liviano, como despu\u00e9s de haber dado un examen. Hab\u00eda superado el obst\u00e1culo de mi emotividad, pero sobre todo hab\u00eda sido una ayuda a mis hermanos en un momento crucial. Experiment\u00e9 la verdadera alegr\u00eda del Evangelio. (Marciano \u2013 Argentina)  <strong>Volver a nacer<\/strong> La adolescencia rebelde de uno de nuestros hijos, su depresi\u00f3n, los ataques de p\u00e1nico, las amistades destructivas y las adicciones hab\u00edan abierto una gran herida en nuestra familia. En mi interior crec\u00eda un\u00a0 torrente de rabia, de sentimientos hostiles y, por la suma de todas esas emociones, me comportaba de manera negativa en la relaci\u00f3n con mi esposo y mis otros hijos. Como madre, consciente de haber fracasado, me fui encerrando cada vez m\u00e1s dentro de m\u00ed. \u00a0Una amiga muy querida me vio en ese estado, y me aconsej\u00f3 hablar con un sacerdote. La gracia me lleg\u00f3 justamente durante esa charla. Como si Dios hubiera roto las espesas paredes del coraz\u00f3n en donde estaban escondidas mis l\u00e1grimas, llor\u00e9 mucho. Descargu\u00e9 con fuerza todas las cosas terribles que le hab\u00edan pasado a nuestro hijo en todos esos a\u00f1os. Ese d\u00eda la liturgia nos recordaba una frase de Ezequiel que confirmaba mi regreso a la vida: \u201cLes dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo y pondr\u00e9 dentro de ustedes un esp\u00edritu nuevo; quitar\u00e9 de su carne el coraz\u00f3n de piedra y les dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne\u201d (Ezequiel 36, 26). En la oraci\u00f3n volv\u00ed a encontrar la paz para poder ser para mis hijos un punto seguro. (W.Z. \u2013 Polonia)  <strong>Perd\u00f3n<\/strong> Una persona conocida hab\u00eda recibido un mensaje de su hermano; le anunciaba la muerte improvisa de la esposa y le ped\u00eda que fuera a verlo.\u00a0 Ella, en realidad, nunca hab\u00eda tenido una buena relaci\u00f3n con su cu\u00f1ada, especialmente a partir del momento en que le hab\u00eda impedido a su esposo ir a ver a su madre moribunda. Incluso algunas amigas le dec\u00edan que estaba bien no ir a acompa\u00f1ar a su hermano, que no se hab\u00eda portado bien con toda la familia. \u00a0La mujer, que a su manera era muy religiosa, empez\u00f3 a rezar por su cu\u00f1ada, hac\u00eda celebrar misas de sufragio\u2026 pero no se mov\u00eda, pues no consegu\u00eda perdonar a su hermano.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo convencerla de la incongruencia de su cristianismo?\u00a0 Justamente ese mes la Palabra de vida se centraba en el amor rec\u00edproco. Como para ayudarla, le llev\u00e9 la hojita con el comentario que explicaba c\u00f3mo vivir ese mandamiento evang\u00e9lico. Despu\u00e9s de algunos d\u00edas la vi llegar a mi casa muy sonriente: me quer\u00eda contar que tras haber le\u00eddo esa hojita no hab\u00eda podido resistir, y hab\u00eda ido a ver a su hermano, reconcili\u00e1ndose con \u00e9l. (D.P. \u2013 Brasil) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A cargo de Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <em>(extra\u00eddo de \u201cIl Vangelo del Giorno\u201d, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o IX \u2013 n\u00famero de enero-febrero de 2023)<\/em>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Aprender a hacer el bien quiere decir poseer un alfabeto que nos permite captar la voluntad de Dios en nuestra vida e ir al encuentro del otro. \u00a0Es un abecedario hecho de gestos, y la justicia no es otra cosa que el tesoro precioso que hay que buscar, la joya deseada y la meta de nuestras acciones.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-311964","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311964\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}