{"id":312024,"date":"2023-03-27T02:00:04","date_gmt":"2023-03-27T00:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-semillas-de-bien\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:42","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:42","slug":"evangelio-vivido-semillas-de-bien","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-semillas-de-bien\/","title":{"rendered":"Evangelio Vivido: semillas de bien"},"content":{"rendered":"<p><em>Amar al pr\u00f3jimo no siempre exige grandes gestos. A veces basta simplemente mirar al otro con atenci\u00f3n para descubrir que responder a su necesidad con alegr\u00eda no cuesta nada. Repentinamente, de este sembrar amor, todos recogeremos frutos bell\u00edsimos.<\/em>  <strong>En la\u00a0 parada del autob\u00fas<\/strong> Encuentro a Karim en la parada del autob\u00fas. Lo\u00a0 conozco muy poco, no s\u00e9 cu\u00e1l es su pa\u00eds de origen, aunque creo que es nordafricano, mientras esperamos intercambiamos dos palabras. Yo voy para la ciudad, \u00e9l\u00a0 al\u00a0 mar y seguramente no para nadar (se nota por algunos art\u00edculos de playa que lleva para vender ah\u00ed). Noto adem\u00e1s\u00a0 que no trae un sombrero para protegerse del sol, un accesorio indispensable en este t\u00f3rrido verano para alguien como \u00e9l que va a pasar horas en la playa soleada. \u201cLo olvid\u00e9 en la casa\u201d, responde. Espont\u00e1neamente le\u00a0 ofrezco el m\u00edo. Lo compr\u00e9 hace poco, pero no importa: \u201cT\u00f3malo, tengo otros dos. A donde estoy yendo\u00a0 puedo\u00a0 encontrar una sombra, mientras t\u00fa\u2026\u201d. Karim, se at\u00f3nito y me mira casi incr\u00e9dulo. Varias veces reh\u00fasa aceptarlo, pero despu\u00e9s finalmente lo acepta viendo que lo hago de coraz\u00f3n. Mientras tanto, llega mi autob\u00fas. Nos saludamos. \u201c\u00a1Buen trabajo, Karim!\u201d. \u201c\u00a1Una vez m\u00e1s gracias por el sombrero!\u201d. Solo entonces pienso que le he dado un regalo a Jes\u00fas en \u00e9l. El hecho es que el episodio del sombrero inulina toda mi ma\u00f1ana. (Saverio \u2013 Italia)  <strong>La sombrilla<\/strong> Hab\u00eda aprendido del Evangelio que detr\u00e1s de los pobres y de los marginados est\u00e1 Cristo\u00a0 que pide ser amado. Recuerdo\u00a0 un simple episodio. En la cafeter\u00eda cerca de casa, hab\u00eda visto a un pobre, apodado Penna, que estaba mojado\u00a0 hasta los\u00a0 huesos porque ese d\u00eda llov\u00eda. A sabiendas de que hab\u00eda tenido TBC, aunque me costaba un poco que me vieran en su compa\u00f1\u00eda, lo invit\u00e9 a mi casa para buscarle algo seco. Mis padres se quedaron sorprendidos. \u201cPap\u00e1 necesitar\u00eda ropa\u2026\u201d. Al inicio no parec\u00eda muy convencido,\u00a0 pero me consigui\u00f3 un par de pantalones, mientras yo encontr\u00e9 una chaqueta. Pero la lluvia no parec\u00eda detenerse\u2026 Y yo, insistiendo otra vez, dije: \u201cY \u00bfsi le damos tambi\u00e9n un paraguas?\u201d. Tambi\u00e9n lleg\u00f3 la sombrilla. El pobre estaba feliz, pero m\u00e1s feliz yo, porque nos\u00a0 hab\u00edamos\u00a0 movido todos para ayudarlo. Pero la cosa no termin\u00f3 ah\u00ed, d\u00edas despu\u00e9s, Penna volvi\u00f3 para devolvernos el paraguas. En realidad no era el\u00a0 que le hab\u00edamos\u00a0 dado, si no uno mejor. El\u00a0 que nosotros le hab\u00edamos dado se lo hab\u00edan robado pero\u00a0 alguien le regal\u00f3 otro.Y hab\u00eda querido contracambiar\u00a0 as\u00ed. (Francesco \u2013 Italia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A cargo de Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> (<em>tomado de \u201cIl Vangelo del Giorno\u201d -\u201cEl Evangelio del d\u00eda\u201d-, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o IX \u2013 n.1- marzo-abril 2023)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amar al pr\u00f3jimo no siempre exige grandes gestos. A veces basta simplemente mirar al otro con atenci\u00f3n para descubrir que responder a su necesidad con alegr\u00eda no cuesta nada. Repentinamente, de este sembrar amor, todos recogeremos frutos bell\u00edsimos.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-312024","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312024","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=312024"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312024\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=312024"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=312024"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=312024"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}