{"id":312032,"date":"2023-04-06T02:00:28","date_gmt":"2023-04-06T00:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/ven-senor-jesus-2\/"},"modified":"2024-05-15T20:53:43","modified_gmt":"2024-05-15T18:53:43","slug":"ven-senor-jesus-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/ven-senor-jesus-2\/","title":{"rendered":"\u201c\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em>En el centro de la Semana Santa publicamos este pensamiento de Chiara Lubich tomado de una conferencia telef\u00f3nica del Jueves Santo de 1989.<\/em>  Hoy es Jueves Santo, un d\u00eda muy especial para nosotros, que nos recuerda varias realidades divinas que est\u00e1n en el coraz\u00f3n de nuestra espiritualidad, de tal modo que cada a\u00f1o, en su aniversario, nos damos cuenta de todo el atractivo de este d\u00eda, y no resulta inusual que nuestra alma se llene de algo del Para\u00edso.  \u00bfC\u00f3mo no sentir que nuestro coraz\u00f3n se dilata si el Jueves Santo subraya de una manera extraordinaria el Mandamiento nuevo de Jes\u00fas, la unidad, su testamento, la Eucarist\u00eda, su extraordinario don, y el sacerdocio que la hace posible?  Por tanto, deteng\u00e1monos hoy con inmensa gratitud en estos extraordinarios misterios que son fundamentales para todo cristiano y en especial para nosotros.  Y ma\u00f1ana ser\u00e1 Viernes Santo, que tambi\u00e9n nos lleva al coraz\u00f3n del cristianismo y de nuestra espiritualidad: Jes\u00fas muere, muere abandonado.  \u00bfNo les parece que en un mundo como el actual, atrapado por el consumismo y por otros males, este sea un buen momento para afrontar, de alguna manera, un tema como el de la muerte que hoy nadie o muy pocos est\u00e1n dispuestos a considerar?  Nosotros debemos hacerlo por coherencia con nuestro Ideal, que nos ense\u00f1a c\u00f3mo afrontar todos los momentos de la vida y, por tanto, tambi\u00e9n el paso a la otra, a la vida eterna.  Y lo afrontamos permaneciendo en el \u00e1mbito de la oraci\u00f3n, nuestro tema preferido en estas \u00faltimas semanas.  Existe una oraci\u00f3n muy breve, maravillosa.  El Esp\u00edritu la puso en labios de la Esposa, la Iglesia, y est\u00e1 dirigida al Esposo, a Jes\u00fas.  El Apocalipsis, el \u00faltimo de nuestros libros sagrados, termina con ella. Dice as\u00ed: \u00ab\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.  \u00ab\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u201d  Esta podr\u00eda ser nuestra oraci\u00f3n pensando, esperando, prepar\u00e1ndonos para la muerte.  S\u00ed, porque tenemos o debemos tener nuestro concepto exacto de la muerte: no es el final, sino el principio; el encuentro con Jes\u00fas. Es m\u00e1s, no es algo opcional, est\u00e1 en el programa de todos; un d\u00eda llegar\u00e1 para todos, es la voluntad de Dios para todos.  S\u00ed, es la voluntad de Dios para m\u00ed, para nosotros, para todos.  Hay que saber acogerla como tal, como voluntad de Dios.  En general, \u00bfc\u00f3mo aceptamos la voluntad de Dios? Hemos comprendido que la voluntad de Dios, cualquiera que sea, es la expresi\u00f3n del amor de Dios por nosotros.  Por tanto, no es l\u00f3gico ni justo aceptarla \u00fanicamente con resignaci\u00f3n, sino que conviene verla como lo mejor que nos puede suceder. Por ello, nos esforzamos en vivir de tal manera que la voluntad de Dios sea la nuestra.  Y nos empe\u00f1amos en vivirla no solo con todo el amor, sino con entusiasmo, porque sabemos que, mediante ella, estamos encaminados hacia una aventura divina, en parte conocida, en parte por descubrir, y as\u00ed cumplimos el designio de Dios sobre nosotros.  Precisamente por este modo de afrontar la voluntad de Dios, \u00a0es por lo que se distingue un focolarino, porque sobre este punto tuvo lugar la conversi\u00f3n que cambi\u00f3 de rumbo nuestra vida.  (\u2026)  \u00ab\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u201d  (\u2026)  Pero esta oraci\u00f3n tambi\u00e9n es adecuada para otras ocasiones.  Podemos decir: \u00ab\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u201d esperando la santa Comu\u00adni\u00f3n.  Podemos decirla antes de un encuentro con alguna persona o grupo mediante el cual queremos amarlo a \u00c9l por encima de todo. Y antes de realizar su voluntad, cualquiera que esta sea.  \u00ab\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u00bb Mir\u00e1ndote a ti, el amor, nuestra vocaci\u00f3n, no tendr\u00e1 temores.  Mientras esperamos tu venida, construiremos bien esta vida y, en cuanto comience la otra, nos lanzaremos en la aventura sin fin.  T\u00fa venciste la muerte. Con esta oraci\u00f3n, comprendemos que T\u00fa, desde ahora, tambi\u00e9n la has vencido en nosotros, en nuestros corazones.  \u00ab\u00a1Ven \u2500 por tanto\u2500 Se\u00f1or Jes\u00fas!\u00bb, siempre, a todos nosotros. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n<p> <em>(Chiara Lubich, Buscando las cosas de arriba, Ciudad Nueva Madrid, 1993, pp. 136-138)<\/em>  <em>\u00a0<\/em><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Ap <\/em>22, 20.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el centro de la Semana Santa publicamos este pensamiento de Chiara Lubich tomado de una conferencia telef\u00f3nica del Jueves Santo de 1989.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-312032","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=312032"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312032\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=312032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=312032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=312032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}