{"id":312134,"date":"2023-09-15T10:30:39","date_gmt":"2023-09-15T08:30:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-dia-tras-dia-te-bendecire-y-alabare-tu-nombre-sin-cesar-salmo-145-2\/"},"modified":"2024-05-15T20:54:01","modified_gmt":"2024-05-15T18:54:01","slug":"evangelio-vivido-dia-tras-dia-te-bendecire-y-alabare-tu-nombre-sin-cesar-salmo-145-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-dia-tras-dia-te-bendecire-y-alabare-tu-nombre-sin-cesar-salmo-145-2\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: \u201cD\u00eda tras d\u00eda te bendecir\u00e9, y alabar\u00e9 tu Nombre sin cesar\u201d (Salmo 145, 2)"},"content":{"rendered":"<p><em>Comportarse de manera que nuestra vida sea una continua alabanza a Dios, reconociendo su amor y la grandeza de sus obras en nuestra vida. Este salmo nos invita a ello y representa el fundamento de toda plegaria, particularmente cuando comprendemos la plenitud de la gratitud, amando a los hermanos y hermanas con quienes nos encontramos.<\/em>  <strong>Una ayuda concreta para personas cercanas y lejanas<\/strong> En nuestro pa\u00eds tambi\u00e9n, la guerra en Ucrania nos provocaba aprensi\u00f3n y miedo. Como respuesta a esa r\u00e1faga de viento mal\u00e9fica, durante el invierno pasado, algunos amigos y nosotros de la parroquia, nos hab\u00edamos comprometido a conseguir ropa de abrigo y \u2013para suplir a la falta de electricidad\u2013 generadores y linternas para enviar a nuestros vecinos de la frontera.\u00a0 Pero una cosa lleva a la otra, y mirando a nuestro alrededor, ampliamos esta acci\u00f3n solidaria tambi\u00e9n a los pobres de nuestra peque\u00f1a ciudad. No nos hab\u00edamos dado cuenta de que se hab\u00eda evidenciado una grieta en la sociedad a la que antes no le hab\u00edamos prestado mayor atenci\u00f3n. Alguien nos hizo ver que hab\u00eda sido necesaria la guerra en Ucrania para abrirnos los ojos. Hoy, adem\u00e1s de seguir con la recolecci\u00f3n de bienes para las v\u00edctimas de la guerra, nuestros brazos trabajan tambi\u00e9n para estos otros pr\u00f3jimos cercanos que lo necesitan. (J.M. \u2013 Hungr\u00eda)  <strong>Una esperanza<\/strong> En la sala de espera de una terminal de \u00f3mnibus, me doy cuenta de la presencia de una se\u00f1ora joven, bella, elegante. \u00a0En su rostro hay signos de un profundo sufrimiento. Subimos al mismo autob\u00fas. Luego, en la ventanilla de la estaci\u00f3n de trenes, compramos un billete para el mismo destino. Lanzo una frase de circunstancia, mientras nos encaminamos a nuestro and\u00e9n. Lamentablemente nuestro tren acaba de partir. Tenemos por delante dos horas de espera. Le propongo a la se\u00f1ora sentarnos en la sala de espera. Frente al rostro a\u00fan tenso de ella, dejo a un lado mis problemas y cansancio, y decido escucharla. Mientras me habla de la tragedia que est\u00e1 viviendo desde hace meses, descubro un drama que yo ya hab\u00eda vivido. Se lo cuento. M\u00e1s tarde, durante el viaje, la charla se hace tan intensa que no nos damos cuenta de que hemos llegado a nuestro destino. Empiezo a despedirme, pero ella quiere acompa\u00f1arme hasta el sitio adonde tengo que ir, con tal de no interrumpir la conversaci\u00f3n. Ahora su rostro est\u00e1 aliviado, su carga se ha alivianado. \u00a0Luego s\u00ed, nos depedimos. Tal vez no vuelva a verla nunca, pero estoy segura de que en ella ha quedado una esperanza. (R.A. \u2013 Inglaterra)  <strong>De sonrisas se vive<\/strong> Es gratificante para m\u00ed, m\u00e9dica en cuidados paliativos, que los pacientes que dej\u00e9 la noche anterior me reciban por la ma\u00f1ana con una sonrisa y con el rostro sereno. Son personas que tem\u00edan haber pasado una noche de dolor. S\u00ed, ha ido todo bien, y yo tambi\u00e9n me siento mejor. No hab\u00eda que darlo por descontado: los opi\u00e1ceos, de hecho, son f\u00e1rmacos que a\u00fan tememos porque son poco conocidos y fue necesario un di\u00e1logo abierto m\u00e9dico-paciente. Observo la postura de otra enferma, cuya m\u00edmica ha quedado reducida a pocos movimientos de sus ojos. \u201cSe\u00f1ora, \u00bfsiente mucho dolor?\u201d. Al cerrar los p\u00e1rpados de sus ojos me doy cuenta de que me dice que s\u00ed: \u00bfc\u00f3mo no me he dado cuenta antes?\u00a0 Le propongo la terapia y acepta, la expresi\u00f3n del ce\u00f1o fruncido que\u00a0 tiene siempre, se relaja y sus ojos sonr\u00eden. Al encontrarme todos los d\u00edas con mis limitaciones, a veces yo tampoco puedo sonre\u00edr. En esos momentos el otro (un colega, un familiar, un asistente) me hace de \u201cespejo\u201d y me ayuda a mirar hacia adentro. Necesito una buena dosis de humildad para aprender a aceptarme. Pero despu\u00e9s echo una sonrisa a mi humanidad y, tras la nube, veo la posibilidad de recomenzar a amar. (Paola \u2013 Italia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A cargo de Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <em>(extra\u00eddo de \u201cIl Vangelo del Giorno\u201d, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o IX \u2013 n\u00famero 1 \u2013 septiembre-octubre de 2023)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Allow our lives to be a continual praise of God by acknowledging His love and the greatness of His works in our lives. This is what this Psalm invites us to do. It is the foundation of every prayer, especially when, by loving the brothers and sisters we meet, we understand the fullness of gratitude.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-312134","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=312134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312134\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=312134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=312134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=312134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}