{"id":312140,"date":"2023-09-25T01:00:00","date_gmt":"2023-09-24T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-permanecer-contagiados\/"},"modified":"2024-05-15T20:54:02","modified_gmt":"2024-05-15T18:54:02","slug":"evangelio-vivido-permanecer-contagiados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-permanecer-contagiados\/","title":{"rendered":"Evangelio Vivido: permanecer contagiados"},"content":{"rendered":"<p><em>Mirar los gestos de amor que hacen los dem\u00e1s genera a veces una tensi\u00f3n que, como sucede con los imanes, nos atrae, nos ablanda el coraz\u00f3n y despierta en nosotros el deseo de \u201cadherir\u201d, de hacer lo mismo. Es algo que no pasa desapercibido, capaz de contagiar verdaderamente a muchos.<\/em>  <strong>Poes\u00edas para la madre<\/strong> Con mi madre nunca hab\u00eda habido una relaci\u00f3n f\u00e1cil. Criticaba mi fe, me consideraba ilusa. Despu\u00e9s de irme de casa, mantuve m\u00e1s la relaci\u00f3n con mi padre, que sab\u00eda equilibrar sabiamente la situaci\u00f3n. Un d\u00eda me llam\u00f3: mam\u00e1 estaba en el hospital con una enfermedad grave. Cuando fui a visitarla, pens\u00e9 en lo que podr\u00eda darle alegr\u00eda. Sab\u00eda que le encantaban los poemas de Attila J\u00f3zsef, as\u00ed que le compr\u00e9 un audiolibro suyo. Mam\u00e1 ya no era ella misma, transformada por el dolor. Pero en cuanto empez\u00f3 a escuchar aquellas poes\u00edas, sus ojos se volvieron tan brillantes como si estuviera so\u00f1ando. Mis visitas posteriores se convirtieron as\u00ed en un descubrimiento o redescubrimiento de nuestro poeta nacional, pero fue una gran alegr\u00eda para m\u00ed ver que ella tambi\u00e9n hab\u00eda implicado a otros enfermos en la lectura o escucha de los poemas. Gracias a este gesto de caridad hacia ellos, tuve la impresi\u00f3n de conocer a otra persona: \u201cMe ense\u00f1aste que hay que amar a todos\u201d, coment\u00f3. \u00bfY yo? Yo tom\u00e9 su \u00faltimo respiro sereno y confiado. (L.M.L. \u2013 Hungr\u00eda)  <strong>Tres veces al d\u00eda<\/strong> En los gastos habituales de nuestro presupuesto familiar, hab\u00edamos incluido una cantidad para ponerla a disposici\u00f3n de los necesitados. Solo que ese d\u00eda no pudimos sacarla porque hab\u00eda muchos gastos. Fue un verdadero disgusto para nosotros. En ese momento, nuestros dos hijos peque\u00f1os llegaron con sus monederos y, delante de nosotros, vertieron todo el contenido, todos sus ahorros, sobre la mesa. El episodio tuvo una secuela cuando la abuela vino a visitarnos y los ni\u00f1os le contaron lo que hab\u00edan hecho. Ella nos mir\u00f3 perpleja: \u201c\u00bfPero como, ayudan a los dem\u00e1s cuando ustedes tambi\u00e9n tienen problemas?\u201d. Antes de que pudi\u00e9ramos responder, fue el m\u00e1s peque\u00f1o quien desbloque\u00f3 la situaci\u00f3n: \u201c\u00a1Pero abuela, nosotros comemos tres veces al d\u00eda!\u201d. Con esa frase, volvi\u00f3 la serenidad y unos d\u00edas despu\u00e9s la abuela regres\u00f3 con un sobre en la mano: \u201cEsta es mi contribuci\u00f3n para juntar con la de ustedes&#8230; Despu\u00e9s de todo, \u00a1yo tambi\u00e9n como tres veces al d\u00eda!\u201d (L.R. \u2013 Italia) <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Editado por Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n<p> <em>(extra\u00eddo de Il Vangelo del Giorno, Citt\u00e0 Nuova, anno IX \u2013 n.1\u00b0 septiembre-octubre 2023)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirar los gestos de amor que hacen los dem\u00e1s genera a veces una tensi\u00f3n que, como sucede con los imanes, nos atrae, nos ablanda el coraz\u00f3n y despierta en nosotros el deseo de \u201cadherir\u201d, de hacer lo mismo. 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