{"id":312232,"date":"2024-02-20T03:00:00","date_gmt":"2024-02-20T02:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-padre-cosimino-fronzuto-juntos-en-la-parroquia-y-comprometiendose-con-la-ciudad\/"},"modified":"2024-05-15T20:54:19","modified_gmt":"2024-05-15T18:54:19","slug":"el-padre-cosimino-fronzuto-juntos-en-la-parroquia-y-comprometiendose-con-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-padre-cosimino-fronzuto-juntos-en-la-parroquia-y-comprometiendose-con-la-ciudad\/","title":{"rendered":"El Padre Cosimino Fronzuto: juntos en la parroquia y comprometi\u00e9ndose con la ciudad"},"content":{"rendered":"<p><em>Un sacerdote de la ciudad de Gaeta (Italia), que siendo p\u00e1rroco no s\u00f3lo se entreg\u00f3 completamente a sus parroquianos, sino que tambi\u00e9n los involucr\u00f3 en favor de la ciudad. <\/em>  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-261238\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/don-Cosimino-Fronzuto-696x387.jpg-e1708378642739-311x340.webp\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"317\" \/>El Padre Cosimino Fronzuto fue un sacerdote italiano que naci\u00f3 en Gaeta en el a\u00f1o 1939. Muri\u00f3 a los 49 a\u00f1os, en 1989, tras una intensa vida dedicada al servicio del pr\u00f3jimo, de los m\u00e1s necesitados y de la sociedad en su ciudad.\u00a0 Viv\u00eda cerca del mar, pero no le gustaba meterse al agua y ten\u00eda miedo de ir a la profundidad.\u00a0 Un d\u00eda, cuando era ni\u00f1o, quiso vencer esa dificultad, se larg\u00f3 al agua y, para demostrar que hab\u00eda llegado al fondo, puso la mano en la arena recogiendo, muy sorprendido, un peque\u00f1o crucifijo de hierro, que luego llev\u00f3 consigo toda la vida.\u00a0 En el a\u00f1o 1963 fue ordenado sacerdote y empez\u00f3 el servicio como vicerrector del Seminario diocesano local.\u00a0 Cuando conoci\u00f3 la espiritualidad de la unidad, se uni\u00f3 al Movimiento de los Focolares. En 1967 fue nombrado p\u00e1rroco de la parroquia San Pablo Ap\u00f3stol de Gaeta, cargo que desempe\u00f1\u00f3 hasta los \u00faltimos d\u00edas de su vida. En esos a\u00f1os, floreci\u00f3 el Movimiento Parroquial, expresi\u00f3n del Movimiento de los Focolares en la Iglesia local, que gener\u00f3 muchos frutos sobre todo en j\u00f3venes, que hoy se encuentran comprometidos en Gaeta, como sacerdotes, en la familia, en la vida pol\u00edtica y en varios \u00e1mbitos civiles y profesionales, en las diferentes realidades del Movimiento de los Focolares y que siguen siendo muy activos en la vida parroquial.  Durante el ministerio pastoral ejercido en la parroquia, con su estilo lleno de amor y de atenci\u00f3n para con todos, particularmente respecto de los \u00faltimos (madres solteras, ex presidiarios, drogadictos, gente en situaci\u00f3n de calle, personas sin rumbo), enfoc\u00f3 la comunidad apuntando con simplicidad, pero con fuerza y decisi\u00f3n, s\u00f3lo a vivir el Evangelio en todas las situaciones y en las realidades m\u00e1s distintas.\u00a0 A ra\u00edz de ello, no le faltaron ocasiones para tomar posici\u00f3n respecto de situaciones sociales alejadas de una dimensi\u00f3n realmente humana y cristiana.  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-261240\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/2024-01-21-Gaeta-Fronzuto-e1708378813525-292x340.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"338\" \/>Escrib\u00eda en su diario: \u201c<em>Hemos observado que en las horas de catequesis hab\u00eda chicos muy mal vestidos, desnutridos, y me acord\u00e9 que en esa misma familia los chicos mayores no hab\u00edan recibido ni la Confirmaci\u00f3n ni la Comuni\u00f3n, nada de nada. Est\u00e1bamos a mediados de marzo, y pens\u00e9: si no los traemos ahora, no los traeremos nunca m\u00e1s. <\/em><em>Entonces fui a esa casa y\u00a0 me di cuenta (eran las 12,30) de que estaban cocinando una simple pasta y que no hab\u00eda otra cosa que comer para todos ellos. <\/em><em>Me di cuenta de que a pesar de que el jefe de la familia era \u00a0un peque\u00f1o empresario, faltaba incluso un vidrio en la puerta que daba al balc\u00f3n y en esa habitaci\u00f3n, en donde faltaba el vidrio,\u00a0 dorm\u00edan algunos de los diez hijos. Enseguida me puse a hablar del catecismo, pero trataba de mirar a mi alrededor para percatarme de la situaci\u00f3n. Luego, por la noche, despu\u00e9s de la adoraci\u00f3n, habl\u00e9 con la comunidad sobre lo que hab\u00eda visto. A medida que me iba dando cuenta de las cosas, recog\u00eda todos los datos: indigencia, avisos de embargo, problemas de salud de los ni\u00f1os. Entonces, nos pas\u00e1bamos la ma\u00f1ana pensando solamente en esa familia, para ver seg\u00fan distintos aspectos c\u00f3mo era el cuadro, compartir el trabajo, asegurarnos de que tuvieran comida y, al mismo tiempo, atender a los grandes para que recibieran una verdadera catequesis. Una tarde me pareci\u00f3 que ten\u00eda que hacerles una propuesta a todos.\u00a0 Dentro de m\u00ed yo hab\u00eda decidido, pero \u00bfqu\u00e9 valor ten\u00eda mi decisi\u00f3n de p\u00e1rroco?\u00a0 Pod\u00eda ser valedera, sin duda, pero yo quer\u00eda que la decisi\u00f3n viniera de Dios y por lo tanto elegida en la unidad con la comunidad que me daba la garant\u00eda de que fuera Dios mismo quien realizara las cosas. Fue as\u00ed como les propuse poner a disposici\u00f3n de esa familia los alrededor de dos millones de liras que ten\u00edamos en la parroquia para resolver el caso hasta que pudieran regresar al trabajo. Debo decir que desde un primer momento todos se mostraron favorables.\u00a0 \u00c9se fue el comienzo, y luego esa situaci\u00f3n fue teniendo distintos desarrollos. Incluso ayer particip\u00e9 en una reuni\u00f3n de propietarios del edificio en la que hab\u00edan decidido quitarle al padre el trabajo que hab\u00eda empezado y no hab\u00eda terminado. Hice todo lo posible para que lo acabara y pudiera contar con ese dinero.\u00a0 El camino ser\u00e1 muy largo todav\u00eda, ya hace m\u00e1s de un mes que estamos acompa\u00f1\u00e1ndolos, estando al lado de ellos. En un momento el padre me dijo: \u201cMe est\u00e1n volviendo las ganas de vivir\u201d. Pero este trabajo no lo he hecho yo solamente, sino que ha sido algo colectivo; muchos van a llevarles lo que necesitan, y no nos preocupamos tanto por la falta de cosas materiales, sino que nos preocupa que no les falte el amor, porque son personas evidentemente que no han sido amadas; en realidad, de alguna manera, se han visto pisoteadas en ciertos derechos \u00a0(&#8230;)\u201d.<\/em>  <img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-261244\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-19-a-las-22.47.24_62c63667-2-1138x340.jpg\" alt=\"\" width=\"1138\" height=\"340\" \/>El domingo 21 de enero de 2024, el Arzobispo de Gaeta, Monse\u00f1or Luigi Vari en una catedral colmada de personalidades civiles, religiosas y de fieles, dio comienzo a la causa de beatificaci\u00f3n del Padre Cosimino Fronzuto. <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Carlos Mana <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un sacerdote de la ciudad de Gaeta (Italia), que siendo p\u00e1rroco no s\u00f3lo se entreg\u00f3 completamente a sus parroquianos, sino que tambi\u00e9n los involucr\u00f3 en favor de la ciudad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-312232","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=312232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/312232\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=312232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=312232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=312232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}