{"id":323332,"date":"2014-06-29T03:00:12","date_gmt":"2014-06-29T01:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/las-obras-de-misericordia-un-corazon-en-accion\/"},"modified":"2024-05-16T14:47:26","modified_gmt":"2024-05-16T12:47:26","slug":"las-obras-de-misericordia-un-corazon-en-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/las-obras-de-misericordia-un-corazon-en-accion\/","title":{"rendered":"Las obras de misericordia, un coraz\u00f3n en acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-107798\" style=\"margin-right: 10px\" alt=\"IginoGiordani_01\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/IginoGiordani_01.jpg\" width=\"275\" height=\"183\" \/><strong>\u00abAmamos a Dios, al Padre, tambi\u00e9n dando de comer al hermano que tiene hambre.<\/strong> Todo el desarrollo de la literatura sobre este tema \u2013especialmente de la gran literatura patr\u00edstica- expresa una lucha contra el ego\u00edsmo de \u00a0unos que provoca la miseria de \u00a0otros, por lo tanto, una reconstituci\u00f3n de la humanidad violada y degradada debe comenzar por el principio: nutrir el est\u00f3mago, para reconstituir ese cuerpo f\u00edsico que tambi\u00e9n forma parte del Cuerpo m\u00edstico. Tambi\u00e9n \u00e9l es Cristo vivo [\u2026].  <strong>No todos pueden hacer milagros \u2013escrib\u00eda San Agust\u00edn- pero todos pueden nutrir a los pobres.<\/strong> \u201cNo todos pueden decirle al paral\u00edtico: \u00a1Lev\u00e1ntate y camina! Pero pueden decirle: Con la esperanza de que te puedas levantar, toma y come&#8230;\u201d.  Quien, pudiendo nutrir a los desnutridos, a los mal nutridos, a los hambrientos, no los ayuda, es, seg\u00fan el pensamiento de los Padres de la Iglesia, un homicida. Es m\u00e1s, es un deicida. Hace morir a Cristo.  <strong>Quien, durante los a\u00f1os de la guerra, condena a los prisioneros a morir de hambre,<\/strong> renueva, desde el punto de vista del Evangelio, la crucifixi\u00f3n. Es un asesino de Dios, por decirlo de alguna forma. Las hordas de deportados, en medio de la nieve y del bochorno del verano, dentro de vagones blindados o en embarcaciones solitarias, cuya monoton\u00eda se ve interrumpida s\u00f3lo por el colapso de los hambrientos, marcan el l\u00edmite con el ate\u00edsmo pr\u00e1ctico, aunque sea perpetrado en nombre de Dios.  <strong>Por eso San Vicente de Pa\u00fal sub\u00eda a las galeras de los cristian\u00edsimos reyes,<\/strong> donde \u00a0los galeotes ca\u00edan extenuados. De esta forma la obra de misericordia, reconstituyendo la justicia, se presenta no como mero suministro de alimentos o de dinero para comprarlos.  \u201cLas obras de misericordia no sirven de nada sin el amor\u201d, <strong>dice San Agust\u00edn.<\/strong> \u201cY aunque repartiera todos mis bienes a los pobres, y diera mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no sirve de nada\u201d (1 Cor 13, 3), dice san Paolo (\u2026). Las obras de asistencia social tienen poco significado para \u00a0la vida religiosa, si quien las realiza no dona tambi\u00e9n ese alimento divino, ese ardor del Esp\u00edritu Santo, que es la caridad [\u2026].  <strong>La obra de misericordia es un deber moral y material.<\/strong> Nutriendo al que sufre, me nutro a m\u00ed \u00a0mismo pues su hambre es m\u00eda y de todo el cuerpo social, del que somos parte org\u00e1nica. \u201cMuchos, somos un s\u00f3lo organismo\u201d: Y no se puede herir un \u00f3rgano para favorecer a otro. Actuando as\u00ed se paga con revoluciones, des\u00f3rdenes y epidemias, y despu\u00e9s con el infierno.  Tenemos la tentaci\u00f3n de pensar que este precepto es m\u00e1s bien superfluo en una \u00e9poca en la que los trabajadores han alcanzado un cierto bienestar. En cambio nunca ha sido tan actual y tan difundido como en esta \u00e9poca de racionamiento, de campos de concentraci\u00f3n, de deportaciones y de desocupaci\u00f3n generalizada, de guerra y de postguerra (\u2026) Una civilizaci\u00f3n que tolera al hambriento junto al Epul\u00f3n es una civilizaci\u00f3n en pecado mortal (\u2026). Si hay alguien que no tiene raci\u00f3n quiere decir que hay otro que tiene dos \u00a0[\u2026].  <strong>Las obras de misericordia las justifica la realidad de la naturaleza humana<\/strong> y realizan el milagro de poner en circulaci\u00f3n el amor haciendo circular el pan. El milagro que hace del don del pan una especie de sacramento social, a trav\u00e9s del cual se comunica, mediante el amor, a Dios, y se nutre, junta al cuerpo, el alma\u00bb.  <em>(de Igino Giordani, Il Fratello, Citt\u00e0 Nuova 2011, pp. 64-67)<\/em>  Para informaciones: <a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\/it\/igino-giordani\/dai-suoi-scritti.html?limitstart=0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro Igino Giordani<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada d\u00eda vemos flujos humanos obligados a huir debido a las guerras, la miseria material y moral. Las  palabras de Igino Giordani, escritas en 1954, son un fuerte llamado a un compromiso concreto.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-323332","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323332\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}