{"id":323346,"date":"2014-07-06T03:00:53","date_gmt":"2014-07-06T01:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/don-foresi-un-dios-perdidamente-enamorado\/"},"modified":"2024-05-16T14:47:28","modified_gmt":"2024-05-16T12:47:28","slug":"don-foresi-un-dios-perdidamente-enamorado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/don-foresi-un-dios-perdidamente-enamorado\/","title":{"rendered":"Don Foresi: \u00abUn Dios perdidamente enamorado\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-108114\" style=\"border: 0px;margin: 10px\" alt=\"LuceCheSiIncarna_Foresi\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/LuceCheSiIncarna_Foresi.jpg\" width=\"232\" height=\"350\" \/>  \u00ab<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/it\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/dio-amore\/\">Dios me ama inmensamente<\/a>\u00bb, \u00abDios nos ama inmensamente\u00bb. Decirlo, predicarlo en los a\u00f1os \u201960 del siglo pasado, ten\u00eda el <b>sabor de una novedad, que pod\u00eda parecer un poco subversiva.<\/b> En cierto modo se sab\u00eda, pero no estaba tan presente en la vida personal y comunitaria de los \u201cbuenos\u201d cristianos. El autor propone este descubrimiento, que caracteriza los inicios de la <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/\">espiritualidad de la unidad<\/a> y de la experiencia de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a> y de sus primeras compa\u00f1eras, como el mismo fundamento de la vida cristiana, en sus expresiones m\u00e1s t\u00edpicas de oraci\u00f3n y del seguimiento de Jes\u00fas en la vocaci\u00f3n a la cual las llam\u00f3.  Es una verdad que nutre y penetra tambi\u00e9n las relaciones sociales, el trabajo. Nos hace capaces de llevar a Dios al mundo, a todos los que encontramos.  \u00abRecuerdo la profunda impresi\u00f3n que suscit\u00f3 tambi\u00e9n en m\u00ed ese anuncio: percib\u00ed su importancia fundamental, la novedad absoluta para m\u00ed. Sin embargo, a distancia de a\u00f1os, surge la pregunta: \u00bfen qu\u00e9 medida soy realmente consciente? \u00bfHasta qu\u00e9 punto he comprendido su alcance?  <b>A menudo,<\/b><b> nuestra comprensi\u00f3n de Dios y de su forma de actuar <\/b>\u00a0nos vincula a las perspectivas que nos hemos estipulado; tiene la medida de nuestra limitada sensibilidad, la expresamos a trav\u00e9s de nuestras categor\u00edas de pensamiento parciales. Puede suceder entonces que, sinti\u00e9ndonos tan imperfectos y por lo tanto, tan poco dignos del amor de Dios, transferimos en cierto modo, esta percepci\u00f3n a Dios y terminamos creyendo que \u00c9l no puede amarnos, o, como m\u00e1ximo, puede amarnos s\u00f3lo en parte. En realidad no es as\u00ed. Dios nos ama siempre, infinitamente, Su amor est\u00e1 cerca nuestro y nos sostiene en cada instante de nuestro camino.  <b>Si queremos ilustrar mediante im\u00e1genes las caracter\u00edsticas del amor de Dios, <\/b>la primera que se manifiesta es una imagen familiar en la Sagrada Escritura que est\u00e1 presente en muchos autores espirituales: Dios nos ama como el esposo ama a su esposa. \u00c9l se asemeja a alguien perdidamente enamorado, ama m\u00e1s all\u00e1 del valor mismo de la persona amada; ama al punto de ver que en ella todo es bello, todo es positivo, todo es comprensible. Incluso ante las deficiencias, si bien las ve, las supera y sublima por el amor.  Pero hay otra imagen que, de forma igualmente eficaz, expresa el amor de Dios hacia nosotros. Es la imagen del amor de una madre la cual, cualquiera sea la situaci\u00f3n en la que el hijo se encuentra, incluso la m\u00e1s dolorosa y reprochable, siempre est\u00e1 dispuesta a esperarlo, a acogerlo, a olvidarlo todo. Porque as\u00ed es el amor materno: inextinguible, esencial. [\u2026]  Cuando se llega a experimentar, aunque sea por un s\u00f3lo instante, la realidad de un amor as\u00ed, todo se transforma. La vida que tenemos, el mundo que nos rodea, cualquier circunstancia alegre o triste, todo adquiere <b>la marca del don personal de Dios hacia m\u00ed <\/b>que quiere que sea santo como \u00c9l, que es santo (cf. 1<i>Pt<\/i> 1, 16). \u00c9ste es el fundamento de toda la vida cristiana: este amor de Dios por cada uno, de Dios a quien debemos donarnos respondi\u00e9ndole de manera total\u00bb.  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/pasquale-foresi\/\">Pasquale Foresi<\/a>, <a href=\"http:\/\/editrice.cittanuova.it\/s\/526991\/Luce_che_si_incarna.html\"><i>Luce che si incarna. Commento ai 12 punti della spiritualit\u00e0 dell\u2019unit\u00e0<\/i>,<\/a> Citt\u00e0 Nuova editrice, 2014 pp. 29-30<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el volumen \u201cLuz que se encarna\u201d, Pasquale Foresi, primer sacerdote y cofundador de los Focolares, explica los 12 puntos de la espiritualidad de la unidad. En este fragmento hace un comentario sobre el primer punto: Dios Amor.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-323346","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323346"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323346\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}