{"id":323390,"date":"2014-07-29T03:00:11","date_gmt":"2014-07-29T01:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/agosto-2014\/"},"modified":"2024-05-16T14:47:36","modified_gmt":"2024-05-16T12:47:36","slug":"agosto-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/agosto-2014\/","title":{"rendered":"Agosto 2014"},"content":{"rendered":"<p><strong>Con frecuencia las familias se deshacen porque no sabemos perdonar.<\/strong> Viejos rencores mantienen la divisi\u00f3n entre familiares, entre grupos sociales, entre pueblos. Incluso hay quien ense\u00f1a a no olvidar las ofensas sufridas, a cultivar sentimientos de venganza\u2026 Y un rencor sordo envenena el alma y corroe el coraz\u00f3n. <strong> Hay quien piensa que el perd\u00f3n es una debilidad.<\/strong> No, es la expresi\u00f3n de una valent\u00eda extrema, es amor verdadero, el m\u00e1s aut\u00e9ntico porque es el m\u00e1s desinteresado. \u00abSi aman a los que los aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tienen? \u2013 dice Jes\u00fas\u2013. Esto lo saben hacer todos. Ustedes amen a sus enemigos\u00bb (cf. Mt 5, 42-47).  <strong>Tambi\u00e9n a nosotros se nos pide, aprendi\u00e9ndolo de \u00c9l, que tengamos un amor de padre, de madre,<\/strong> un amor de misericordia con todos aquellos que encontremos durante el d\u00eda, especialmente con los que se equivocan. Pero adem\u00e1s, a todos los que est\u00e1n llamados a vivir una espiritualidad de comuni\u00f3n, o sea, la espiritualidad cristiana, el Nuevo Testamento les pide a\u00fan m\u00e1s: \u00abPerd\u00f3nense mutuamente\u00bb (cf. Col 3, 13). El amor rec\u00edproco exige poco menos que un pacto entre nosotros: estar siempre dispuestos a perdonarnos unos a otros. Solo as\u00ed podremos contribuir a crear la fraternidad universal. <\/p>\n<h2><span style=\"color: #008080\"><span style=\"font-size: 14px;line-height: 1.5em\">\u00ab<\/span><span style=\"font-size: 14px;line-height: 1.5em\">Perdona la ofensa a tu pr\u00f3jimo y, cuando reces, tus pecados te ser\u00e1n perdonados<\/span><span style=\"font-size: 14px;line-height: 1.5em\">\u00ab<\/span><\/span><\/h2>\n<p> Estas palabras no solo nos invitan a perdonar, sino que nos recuerdan que el perd\u00f3n es la condici\u00f3n necesaria para que tambi\u00e9n a nosotros se nos pueda perdonar. Dios nos escucha y nos perdona en la medida en que sepamos perdonar. El propio Jes\u00fas nos advierte: \u00abLa medida que usen, la usar\u00e1n con ustedes\u00bb (Mt 7, 2). \u00abBienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5, 7). Pues si el coraz\u00f3n est\u00e1 endurecido por odio, ni siquiera es capaz de reconocer ni de acoger el amor misericordioso de Dios.  <strong>Entonces \u00bfc\u00f3mo vivir esta Palabra de vida?<\/strong> Ciertamente, perdonando inmediatamente si hubiera alguien con quien a\u00fan no estemos reconciliados. Pero no basta con eso. Ser\u00e1 necesario rebuscar por los rincones m\u00e1s rec\u00f3nditos de nuestro coraz\u00f3n y eliminar incluso la simple indiferencia, la falta de benevolencia, cualquier actitud de superioridad o de descuido con cualquiera que pase a nuestro lado.  <strong>Es m\u00e1s, hacen falta medidas preventivas.<\/strong> Por eso, cada ma\u00f1ana ver\u00e9 con una mirada nueva a todos aquellos con quienes me encuentre \u2013en la familia, en clase, en el trabajo, en la tienda\u2013, dispuesto a pasar por alto lo que no est\u00e9 bien en su modo de actuar, dispuesto a no juzgar, a darles confianza, a tener siempre esperanza, a creer siempre; me acercar\u00e9 a cada persona con esta amnist\u00eda completa en el coraz\u00f3n, con este perd\u00f3n universal; no recordar\u00e9 en absoluto sus defectos, lo cubrir\u00e9 todo con el amor. Y a lo largo del d\u00eda procurar\u00e9 reparar un desaire o una reacci\u00f3n de impaciencia pidiendo perd\u00f3n o con un gesto de amistad, sustituir una actitud de rechazo instintivo hacia el otro por una actitud de plena acogida, de misericordia sin l\u00edmites, de perd\u00f3n completo, de participaci\u00f3n y atenci\u00f3n a sus necesidades.  As\u00ed, cuando eleve mi oraci\u00f3n al Padre, y sobre todo cuando le pida perd\u00f3n por mis fallos, tambi\u00e9n yo ver\u00e9 atendida mi petici\u00f3n y podr\u00e9 decir con plena confianza: \u00abPerdona nuestras ofensas como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u00bb (Mt 6, 12).  <em>Chiara Lubich<\/em>  <em> Palabra de vida publicada en Ciudad Nueva n. 390 (8-9\/2002), p. 25.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPerdona la ofensa a tu pr\u00f3jimo y, cuando reces, tus pecados te ser\u00e1n perdonados\u00bb  (Si 28, 2)<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-323390","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323390"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323390\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}