{"id":323494,"date":"2014-09-15T03:00:28","date_gmt":"2014-09-15T01:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-desolada\/"},"modified":"2024-05-16T14:47:55","modified_gmt":"2024-05-16T12:47:55","slug":"la-desolada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-desolada\/","title":{"rendered":"La Desolada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-111068 alignright\" style=\"margin-left: 10px\" alt=\"20140915-01\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/20140915-01.jpg\" width=\"210\" height=\"150\" \/>\u00ab<strong>Si la persona de Cristo y su ense\u00f1anza se injert\u00f3 en la historia<\/strong> dividi\u00e9ndola en dos y empujando a la humanidad al arrepentimiento, es decir al cambio, para renovarse y encarnar el hombre nuevo, en una ciudad nueva, dicha laceraci\u00f3n, m\u00e1s o menos conscientemente, se verific\u00f3 en el coraz\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/maria\/\">Maria<\/a>, coloc\u00e1ndola en el medio de las dos edades y de las dos mentalidades, a trav\u00e9s de un esfuerzo, a veces amargo, para comprender a Jes\u00fas, para seguir a Jes\u00fas, para ser una con Jes\u00fas.  La lecci\u00f3n y el dolor no terminaron all\u00ed. Durante la predicaci\u00f3n del Hijo lleg\u00f3 al punto en que, ya no pudo acerc\u00e1rsele: no fue admitida en su presencia. Mar\u00eda, en s\u00edntesis, se convirti\u00f3, como dijo la profec\u00eda de Sime\u00f3n, en la madre desolada.  Esa \u00abdesolada\u00bb pone el acento en la soledad, que ella padece sobre todo, cuando Jes\u00fas sale a vida p\u00fablica y la deja en Nazaret, siendo ya viuda, entre una parentela adversa, y tambi\u00e9n cuando m\u00e1s adelante Jes\u00fas la deja como madre y pone a Juan como su hijo sustituto. Sola entre todos, la bendita entre las mujeres, la madre del g\u00e9nero humano: la nueva Eva.  Con este sufrimiento suyo Maria dolorosa colabora con la generaci\u00f3n de la Iglesia;\u00a0 del pueblo de Dios, el que luego le ser\u00e1 dado por el mismo Cristo en la persona de Juan; es decir como su descendiente: el hijo que est\u00e1 en el lugar de Jes\u00fas, o mejor dicho, otro Jes\u00fas.  De ese modo, si \u00a0la profec\u00eda de Sime\u00f3n fue el comienzo del \u00abmartirio\u00bb de la Virgen, \u00e9ste culmin\u00f3 para ella en el Calvario. Cuando una lanza de hierro traspas\u00f3 el pecho de Jes\u00fas, esa lanza traspas\u00f3 el alma de Mar\u00eda. Bajo la cruz, Mar\u00eda result\u00f3 ser netamente la mujer del pueblo que participa de la vida\u00a0 de Dios.  Se puede decir, en cierto sentido, que Jes\u00fas tuvo necesidad de ella, no s\u00f3lo para nacer, sino tambi\u00e9n para morir. Hubo un momento en el que en la cruz, abandonado por los hombres en la tierra, se sinti\u00f3 abandonado tambi\u00e9n por el Padre en el cielo: entonces se dirigi\u00f3 a la madre, a los pies de la cruz: a la madre que no hab\u00eda desertado y que venc\u00eda la naturaleza para no caer en esa prueba bajo la cual cualquier mujer se habr\u00eda derrumbado. Luego, muerto el Hijo, la madre sigue sufriendo.  El muerto, es depositado en su regazo: m\u00e1s impotente de cuando era ni\u00f1o. \u00a1Un Dios muerto en el regazo de una madre viuda! Y es precisamente entonces que ella se convierte en reina. Pues Jes\u00fas recapitula la humanidad, no es una parte, sino la humanidad entera de todos los tiempos, la que custodia Mar\u00eda en su regazo, la que se hace presente en esa desolaci\u00f3n; es la madre y la reina de la familia humana que transita por las calles del dolor. Su grandeza es similar a su angustia: el dolor de una madre, que custodia la humanidad que se desangra, bajo la culpa, en el exilio de todos los tiempos.  Cuando la madre del Amor Hermoso se convierte tambi\u00e9n en madre del dolor, y los siete dones del Esposo se convierten en siete espadas, se abre en su coraz\u00f3n un trauma, que junto a la llaga del Hijo, conduce a toda la humanidad al Padre, volvi\u00e9ndola a llevar a la fuente. Ha sido la generaci\u00f3n \u2013 la regeneraci\u00f3n- con la sangre y las l\u00e1grimas. Es en ese momento que ella se convierte en la colaboradora del Redentor, precisamente es esa funci\u00f3n la que la hace m\u00e1s verdaderamente madre del Amor Hermoso. La une a nosotros, la ensimisma con nuestra suerte. As\u00ed la humanidad renace. Y as\u00ed nace la Iglesia\u00bb.  De: Igino Giordani,\u00a0<i>Maria modello perfetto,<\/i>\u00a0Citt\u00e0 Nuova, 2001, pp. 118-127<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Igino Giordani, en este texto, reflexiona sobre la vida de Maria como \u2018colaboradora\u2019 del Redentor, convertida, en su desolaci\u00f3n en la Madre de la familia humana<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-323494","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323494\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}