{"id":323524,"date":"2014-09-28T03:14:20","date_gmt":"2014-09-28T01:14:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/octubre-2014\/"},"modified":"2024-05-16T14:48:02","modified_gmt":"2024-05-16T12:48:02","slug":"octubre-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/octubre-2014\/","title":{"rendered":"Octubre 2014"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #008080\"><b>\u00abYo soy el pan de vida. El que viene a m\u00ed no tendr\u00e1 hambre, y el que cree en m\u00ed no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u00bb<\/b><b>.<\/b><b><\/b><\/span>  Jes\u00fas se ve ya como pan. Ese es, pues, el motivo de su vida en esta tierra. Ser pan para ser comido. Y ser pan para comunicarnos su vida, para transformarnos en \u00e9l. Hasta aqu\u00ed est\u00e1 claro el significado espiritual de esta Palabra, con sus referencias al Antiguo Testamento. Pero el discurso se vuelve misterioso y peliagudo cuando, m\u00e1s adelante, Jes\u00fas dice de s\u00ed mismo: \u00abEl pan que yo dar\u00e9 es mi carne por la vida del mundo\u00bb (<i>Jn<\/i> 6, 51b) y \u00absi no com\u00e9is la carne del Hijo del hombre y no beb\u00e9is su sangre, no ten\u00e9is vida en vosotros\u00bb (<i>Jn<\/i> 6, 53).  Es el anuncio de la Eucarist\u00eda lo que escandaliza y aleja a muchos disc\u00edpulos. Pero es el regalo m\u00e1s grande que Jes\u00fas quiere hacer a la humanidad: su presencia en el sacramento de la Eucarist\u00eda, que da la saciedad al alma y al cuerpo, la plenitud de la alegr\u00eda, para la \u00edntima uni\u00f3n con Jes\u00fas. Alimentados por este pan, ninguna otra hambre tiene ya raz\u00f3n de existir. Cualquier deseo nuestro de amor y de verdad es saciado por quien es el Amor mismo, la Verdad misma.  <span style=\"color: #008080\"><b>\u00abYo soy el pan de vida. El que viene a m\u00ed no tendr\u00e1 hambre, y el que cree en m\u00ed no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u00bb<\/b><b>.<\/b><b><\/b><\/span>  As\u00ed pues, este pan nutre de \u00c9l ya en esta tierra, pero se nos da para que podamos a nuestra vez saciar el hambre espiritual y material de la humanidad que nos rodea. El mundo no recibe el anuncio de Cristo mediante la Eucarist\u00eda, sino m\u00e1s bien mediante la vida de los cristianos, alimentados por ella y por la Palabra, los cuales, predicando el Evangelio con su vida y con su voz, hacen presente a Cristo en medio de los hombres. Gracias a la Eucarist\u00eda, la vida de la comunidad cristiana se convierte en la vida de Jes\u00fas, una vida capaz de dar el amor y la vida de Dios a los dem\u00e1s.  <span style=\"color: #008080\"><b>\u00abYo soy el pan de vida. El que viene a m\u00ed no tendr\u00e1 hambre, y el que cree en m\u00ed no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u00bb<\/b><b>.<\/b><b><\/b><\/span>  Con la met\u00e1fora del pan, Jes\u00fas nos ense\u00f1a tambi\u00e9n el modo m\u00e1s verdadero y m\u00e1s \u00abcristiano\u00bb de amar a nuestro pr\u00f3jimo.  En realidad, \u00bfqu\u00e9 significa amar? Amar significa \u00abhacerse uno\u00bb con todos, hacerse uno en todo lo que los dem\u00e1s desean, en las cosas m\u00e1s peque\u00f1as e insignificantes y en esas que puede que a nosotros nos importen poco pero que interesan a los dem\u00e1s. Y Jes\u00fas ejemplific\u00f3 de manera estupenda este modo de amar haci\u00e9ndose pan para nosotros. \u00c9l se hace pan para entrar en todos, para hacerse comestible, para hacerse uno con todos, para servir, para amar a todos. As\u00ed pues, hag\u00e1monos uno tambi\u00e9n nosotros hasta dejarnos comer.  Esto es el amor, hacernos uno de modo que los dem\u00e1s se sientan alimentados por nuestro amor, reconfortados, aliviados y comprendidos. <\/p>\n<p align=\"right\">CHIARA LUBICH<\/p>\n<p> \u00a0<i>Palabra de vida<\/i> publicada en <i>Ciudad Nueva<\/i> n. 368 (8-9\/2000), p. 24.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abYo soy el pan de vida. El que viene a m\u00ed no tendr\u00e1 hambre, y el que cree en m\u00ed no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u00bb (Jn 6, 35).<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-323524","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323524","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323524"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323524\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323524"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323524"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323524"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}