{"id":323778,"date":"2015-01-01T05:00:08","date_gmt":"2015-01-01T04:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/paz-no-esclavos-sino-hermanos\/"},"modified":"2024-05-16T14:48:47","modified_gmt":"2024-05-16T12:48:47","slug":"paz-no-esclavos-sino-hermanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/paz-no-esclavos-sino-hermanos\/","title":{"rendered":"Paz: no esclavos, sino hermanos"},"content":{"rendered":"<p><p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Francesco_immigranti_a.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-116850\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/Francesco_immigranti_a.jpg\" alt=\"Francesco_immigranti_a\" width=\"275\" height=\"183\" \/><\/a>\u00abHoy, como resultado de un desarrollo positivo de la conciencia de la humanidad, la esclavitud, crimen de lesa humanidad,\u00a0est\u00e1 oficialmente abolida en el mundo. El derecho de toda persona a no ser sometida a esclavitud ni a servidumbre est\u00e1 reconocido en el derecho internacional como norma inderogable.<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fen\u00f3meno, todav\u00eda hay millones de personas \u2013ni\u00f1os, hombres y mujeres de todas las edades\u2013 privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud\u00bb escribe el papa Francisco en su <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20141208_messaggio-xlviii-giornata-mondiale-pace-2015.html\">mensaje para la Jornada mundial de la Paz<\/a>, que se celebra el 1\u00b0 de enero, fiesta de la familia.<\/p>\n<p>Y mientras el Papa escribe, piensa en \u00abtantos trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores\u00bb. Y piensa tambi\u00e9n <strong>\u00aben las condiciones de vida de muchos emigrantes <\/strong>que, en su dram\u00e1tico viaje, sufren el hambre, se ven privados de la libertad, despojados de sus bienes o de los que se abusa f\u00edsica y sexualmente. En aqu\u00e9llos que, una vez llegados a su destino despu\u00e9s de un viaje dur\u00edsimo y con miedo e inseguridad, son detenidos en condiciones a veces inhumanas\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Mohamed proviene de Mali y sobrevivi\u00f3 a un naufragio en el mar<\/strong> y a una vida de pobreza y sufrimientos. Hoy, desea s\u00f3lo agradecer. Quien nos cuenta su historia, a trav\u00e9s de las p\u00e1ginas de Citt\u00e1 Nuova, es Flavia Cerino, abogada. \u00abMohamed ten\u00eda poco m\u00e1s de 15 a\u00f1os cuando decidi\u00f3 partir: Luego de un largo viaje por el desierto, de Libia (prisiones y abusos) y por fin lleg\u00f3 a Italia. Mare Nostrum lo salv\u00f3 del naufragio pero apenas desembarc\u00f3 lo esposaron: los compa\u00f1eros de viaje lo denunciaron como parte del grupo de traficantes de seres humanos que hab\u00edan organizado la traves\u00eda, aunque realmente \u00e9l no ten\u00eda nada que ver con estas personas. Efectivamente hab\u00eda repartido algo para comer y beber en el barco, pero si no lo hubiera hecho, los traficantes, los de verdad, lo hubieran tirado al mar.<\/p>\n<p>Como era s\u00f3lo un chico, no lo metieron en una verdadera c\u00e1rcel. Esper\u00f3 el juicio en el que se deber\u00eda confirmar la condena, en un espacio triste y angosto en el palacio del Tribunal de la gran ciudad, pero muchas personas se ocuparon de \u00e9l. Los polic\u00edas eran amables y las trabajadoras sociales se interesaron por su vida, su salud y su familia. Hac\u00eda meses que nadie lo trataba con tanta atenci\u00f3n. Estaba acostumbrado a recibir \u00f3rdenes, no a contestar preguntas. Adem\u00e1s, uno de los polic\u00edas hablaba franc\u00e9s y \u00e9l pudo explicar bien c\u00f3mo se dieron los hechos\u00bb. La audiencia para la confirmaci\u00f3n de la condena concluy\u00f3 bien: no fue a la c\u00e1rcel, sino a una comunidad.<\/p>\n<p><strong>\u00abNo era libre, pero sin duda estaba mejor que en la c\u00e1rcel.<\/strong> El lugar era bonito y estaba ubicado en una peque\u00f1a ciudad soleada a\u00fan m\u00e1s al sur. Mohamed se gan\u00f3 la estima y el amor: estando dispuesto a realizar los trabajos dom\u00e9sticos, a aprender nuevas palabras de italiano, ama el f\u00fatbol pero tambi\u00e9n el silencio y la soledad.<\/p>\n<p>Muchos meses despu\u00e9s lleg\u00f3 el momento de presentarse ante el Juzgado. Esto significaba volver a su pasado, a las cosas feas que hab\u00eda vivido y que quer\u00eda olvidar. A pesar del tiempo transcurrido, los recuerdos estaban todos all\u00ed, tambi\u00e9n los hermosos. De esta forma, una vez terminada la audiencia, hizo un \u00fanico pedido: volver al \u00faltimo piso, a aquellas habitaciones angostas, para decir s\u00f3lo \u201cgracias\u201d a ese polic\u00eda que habla franc\u00e9s y a aquellas se\u00f1oras tan amables. Nunca las olvidar\u00e1. Lamentablemente ninguno de los que \u00e9l conoci\u00f3 estaba en servicio. Pero ese \u201cgracias\u201d se los trasmitir\u00edan los colegas. Realmente fue un evento poco com\u00fan\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSabemos que Dios nos preguntar\u00e1 a cada uno de nosotros: \u00bfQu\u00e9 has hecho con tu hermano?\u00bb &#8211; concluye el papa Francisco. \u00abLa globalizaci\u00f3n de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos art\u00edfices de una globalizaci\u00f3n de la solidaridad y de la fraternidad, que les d\u00e9 esperanza y los haga reanudar con \u00e1nimo el camino, a trav\u00e9s de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo, y que Dios pone en nuestras manos\u00bb.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mensaje del  papa Francisco para la Jornada mundial de la Paz es m\u00e1s que nunca actual. Globalizar la fraternidad: un testimonio desde Mali.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-323778","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323778\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}