{"id":323862,"date":"2015-01-26T05:00:11","date_gmt":"2015-01-26T04:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/una-santidad-socializada\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:03","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:03","slug":"una-santidad-socializada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/una-santidad-socializada\/","title":{"rendered":"Una santidad \u201csocializada\u201d"},"content":{"rendered":"<p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-118400\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/IginoGiordaniChiaraLubich.jpg\" alt=\"IginoGiordaniChiaraLubich\" width=\"350\" height=\"195\" \/><strong>\u00abLo que hab\u00eda entendido, leyendo las hagiograf\u00edas, como el resultado de una ascesis fatigosa<\/strong>, reservada a pocos, se convert\u00eda en cambio en patrimonio com\u00fan. Comprend\u00eda por qu\u00e9 Jes\u00fas hab\u00eda podido invitar a todos los que lo segu\u00edan a ser perfectos como su Padre: \u00a1perfectos como Dios!<\/p>\n<p><strong>Era todo conocido y todo nuevo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Era un mecanismo nuevo, un nuevo esp\u00edritu.<\/strong> Hab\u00eda encontrado la llave del misterio: es decir, se le hab\u00eda dado paso al amor, demasiado a menudo atrincherado: y \u00e9ste irrump\u00eda, como una llama, dilat\u00e1ndose, creciendo, hasta convertirse en un incendio.<\/p>\n<p><strong>Esta ascensi\u00f3n a Dios, considerada inalcanzable, se ve\u00eda facilitada y abierta a todos,<\/strong> al reencontrar el camino a casa para todos, mediante el sentido de la fraternidad. Esta ascesis que parec\u00eda terror\u00edfica (cilicios, cadenas, noches oscuras, renuncias), se convert\u00eda en algo f\u00e1cil, porque el camino se recorr\u00eda en compa\u00f1\u00eda, con la ayuda de los hermanos, con el amor a Cristo.<\/p>\n<p><strong>Renac\u00eda una santidad colectiva, socializada<\/strong> (para usar dos vocablos que m\u00e1s adelante el Concilio Vaticano II populariz\u00f3), que eliminaba el individualismo, que en cambio impulsaba a cada uno a santificarse por s\u00ed solo, cultivando meticulosamente la propia alma, a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis sin medida, pero sin perderla. Era una piedad, una vida interior, que sal\u00eda de los reductos de las casas religiosas y del exclusivismo de clases privilegiadas \u2013 que se manten\u00edan separadas, e incluso afuera, cuando no era en contra, de la misma sociedad, que en su mayor\u00eda representaba a la Iglesia viva. Llevaba esta vida interior a las plazas, a los talleres y a las oficinas, a las casas y a los campos, y tambi\u00e9n a los conventos y a los c\u00edrculos de Acci\u00f3n cat\u00f3lica, dado que, en todos lados, donde hay personas, hay candidatos a la perfecci\u00f3n.<br \/> En s\u00edntesis, la ascesis se hab\u00eda convertido en una aventura universal del amor divino: y el amor genera luz\u00bb<\/p>\n<p><strong>\u00abLa vida es una ocasi\u00f3n \u00fanica que hay que aprovechar.<\/strong> Hay que aprovecharla aqu\u00ed en la tierra para prolongarla en la eternidad. Para hacer de la tierra un anticipo del cielo, integr\u00e1ndola en la vida de Dios tanto aqu\u00ed como all\u00e1. La vida no se debe arruinar con la obsesi\u00f3n de ambiciones y avaricias, ni embrutecer con rencores y hostilidades: sino divinizarla \u2013 prolongarla en el seno de lo Eterno \u2013 con el Amor. Y donde est\u00e1 el amor est\u00e1 Dios. Y cada momento ha de ser aprovechado por amor, es decir para donar a Dios: lo que significa absorber a Dios para s\u00ed mismos y para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>En este modo de vivir est\u00e1 la libertad de los hijos de Dios,<\/strong> en donde el esp\u00edritu no se ve inmovilizado por prejuicios. Las divisiones, las oposiciones, son obst\u00e1culos para el esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p><strong>\u00abEl que vive as\u00ed no piensa en santificarse, piensa en santificar. Se olvida de s\u00ed mismo: se desinteresa de s\u00ed mismo<\/strong>. Se santifica santificando: se ama amando, se sirve sirviendo.<\/p>\n<p><strong>De tal modo la misma obra de santificaci\u00f3n tiene una evoluci\u00f3n social<\/strong>: este donar continuo y donarse hace que la elevaci\u00f3n de las almas sea una obra comunitaria.<\/p>\n<p><strong>\u201cSean perfectos como mi Padre\u201d<\/strong> pidi\u00f3 Jes\u00fas: y nos hacemos perfectos en la voluntad del Padre unific\u00e1ndonos entre nosotros para unificarnos con \u00c9l, a trav\u00e9s de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\/\">Centro Igino Giordani<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 27 de enero se ha abierto la causa de canonizaci\u00f3n de Chiara Lubich. En estos escritos in\u00e9ditos con fecha 1974, Igino Giordani testimonia el fuerte impacto que tuvo en \u00e9l el encuentro con Chiara  y su carisma, en septiembre de 1948: a partir de este encuentro floreci\u00f3 en \u00e9l una idea totalmente nueva de la santidad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-323862","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323862"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323862\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}