{"id":323876,"date":"2015-01-30T07:45:07","date_gmt":"2015-01-30T06:45:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/febrero-2015\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:05","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:05","slug":"febrero-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/febrero-2015\/","title":{"rendered":"Febrero 2015"},"content":{"rendered":"<p><p>Queriendo ir a Roma y, desde all\u00ed, proseguir hacia Espa\u00f1a, el ap\u00f3stol Pablo manda primero una carta suya a las comunidades cristianas presentes en aquella ciudad. En estas, que pronto testimoniar\u00e1n con innumerables m\u00e1rtires su sincera y profunda adhesi\u00f3n al Evangelio, no faltan, como en otros lugares, tensiones, incomprensiones y hasta rivalidades. En efecto, los cristianos de Roma son de diversa extracci\u00f3n social, cultural y religiosa. Los hay que proceden del juda\u00edsmo, del mundo hel\u00e9nico y de la antigua religi\u00f3n romana, tal vez del estoicismo o de otras corrientes filos\u00f3ficas, cada una con sus propias tradiciones de pensamiento y convicciones \u00e9ticas. A algunos se los llama <em>d\u00e9biles<\/em> porque tienen usanzas alimentarias peculiares \u2013son vegetarianos, por ejemplo\u2013 o se atienen a calendarios que se\u00f1alan d\u00edas especiales de ayuno; a otros se los llama <em>fuertes<\/em> porque, libres de estos condicionamientos, no est\u00e1n sujetos a tab\u00faes alimentarios o a rituales especiales. A todos les dirige Pablo una invitaci\u00f3n apremiante:<\/p>\n<p><strong>\u00ab<\/strong><strong>Por eso, ac\u00f3janse mutuamente, como Cristo los acogi\u00f3 para gloria de Dios\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>En esa misma carta ya antes hab\u00eda entrado en el tema dirigi\u00e9ndose primero a los <em>fuertes<\/em> para invitarlos a <em>acoger<\/em> a los <em>d\u00e9biles <\/em>\u00absin discutir sus razonamientos\u00bb; y luego a los <em>d\u00e9biles<\/em> para que acojan a su vez a los <em>fuertes<\/em> \u00absin juzgarlos, pues Dios los ha <em>acogido<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Pablo est\u00e1 convencido de que cada cual, aun en la diversidad de criterios y usanzas, act\u00faa por amor al Se\u00f1or. Por ello no hay motivo para juzgar a quien piensa distinto, y menos a\u00fan de escandalizarlo actuando con arrogancia y con sentido de superioridad. Lo que hay que tener m\u00e1s bien en el punto de mira es el bien de todos, la \u00abedificaci\u00f3n mutua\u00bb, o sea, el construir la comunidad, su unidad (cf. 14, 1-23).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este caso, se trata de aplicar la gran norma del vivir cristiano que Pablo hab\u00eda recordado poco antes en su carta: \u00abla plenitud de la ley es el amor\u00bb (13, 10). Al dejar de comportarse \u00abconforme al amor\u00bb (14, 15), se hab\u00eda debilitado en los cristianos de Roma el esp\u00edritu de fraternidad que debe mover a los miembros de toda comunidad.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol propone como modelo de acogida mutua a Jes\u00fas cuando, en su muerte, en lugar de \u00abbuscar su propio agrado\u00bb, carg\u00f3 con nuestras debilidades (cf. 15, 1-3). Desde lo alto de la cruz atrajo a todos a s\u00ed y acogi\u00f3 tanto al jud\u00edo Juan como al centuri\u00f3n romano, tanto a Mar\u00eda Magdalena como al malhechor crucificado junto a \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>\u00ab<\/strong><strong>Por eso, ac\u00f3janse mutuamente, como Cristo los acogi\u00f3 para gloria de Dios\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en nuestras comunidades cristianas, aunque todos somos \u00abamados de Dios, llamados santos\u00bb (1, 7), se dan, igual que en las de Roma, desacuerdos y choques entre diferentes modos de ver y culturas en muchos casos distantes unas de otras. A menudo se contraponen los tradicionalistas y los innovadores \u2013usando un lenguaje quiz\u00e1 un poco simplista pero f\u00e1cilmente comprensible\u2013, personas m\u00e1s abiertas y otras m\u00e1s cerradas, interesadas en un cristianismo m\u00e1s social o m\u00e1s espiritual; diversidades que son alimentadas por convicciones pol\u00edticas y extracciones sociales diferentes. El fen\u00f3meno migratorio actual a\u00f1ade a nuestras asambleas lit\u00fargicas y a los distintos grupos eclesiales m\u00e1s elementos de diversificaci\u00f3n cultural y de procedencia geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>La misma din\u00e1mica puede surgir en las relaciones entre cristianos de Iglesias distintas, pero tambi\u00e9n en la familia, en el \u00e1mbito laboral o en el pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Entonces se insin\u00faa la tentaci\u00f3n de juzgar a quien no piensa como nosotros, o de considerarnos superiores, en una est\u00e9ril confrontaci\u00f3n y exclusi\u00f3n rec\u00edproca.<\/p>\n<p>El modelo que Pablo propone no es la uniformidad que despersonaliza, sino la comuni\u00f3n entre diversos que enriquece. No es casual que dos cap\u00edtulos antes, en la misma carta, hable de la unidad del cuerpo y de la diversidad de sus miembros, as\u00ed como de la variedad de carismas que enriquecen y animan la comunidad (cf. 12, 3-13). Usando una imagen del papa Francisco, \u00abel modelo no es la esfera\u2026, donde cada punto es equidistante del centro y no hay diferencias entre unos y otros. El modelo es el poliedro\u00bb, que tiene superficies distintas entre s\u00ed y una composici\u00f3n asim\u00e9trica donde \u00abtodas las parcialidades conservan su originalidad\u00bb. \u00abIncluso las personas que puedan ser cuestionadas por sus errores, tienen algo que aportar que no debe perderse. Es la conjunci\u00f3n de los pueblos que, en el orden universal, conservan su propia peculiaridad; es la totalidad de las personas en una sociedad que busca un bien com\u00fan que verdaderamente incorpora a todos\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p><strong>\u00ab<\/strong><strong>Por eso, ac\u00f3janse mutuamente, como Cristo los acogi\u00f3 para gloria de Dios\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>La palabra de vida es una invitaci\u00f3n apremiante a reconocer lo positivo del otro, al menos porque Cristo dio la vida tambi\u00e9n por esa persona a la que me dar\u00edan ganas de juzgar. Es una invitaci\u00f3n a escuchar desactivando los mecanismos defensivos, a permanecer abiertos al cambio, a acoger la diversidad con respeto y amor, para llegar a formar una comunidad plural y al mismo tiempo unida.<\/p>\n<p>Esta palabra ha sido elegida por la Iglesia Evang\u00e9lica en Alemania para que sus miembros la vivan y los ilumine durante todo 2015. El compartirla miembros de diferentes Iglesias, al menos este mes, muestra ya un signo de acogida rec\u00edproca.<\/p>\n<p>As\u00ed podr\u00edamos dar gloria a Dios \u00abun\u00e1nimes, a una voz\u00bb (15, 6), porque, como dijo Chiara Lubich en la catedral de la Iglesia Reformada de St. Pierre, en Ginebra, \u00abel tiempo presente [\u2026] requiere de cada uno de nosotros amor, requiere unidad, comuni\u00f3n, solidaridad. Y llama tambi\u00e9n a las Iglesias a recomponer la unidad rota desde hace siglos. Esta es la reforma de las reformas que el Cielo nos pide. Es el primer paso, y necesario, hacia la fraternidad universal con todos los hombres y las mujeres del mundo. Pues el mundo creer\u00e1 si estamos unidos\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong><em>Fabio Ciardi<\/p>\n<p><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Francisco, exhortaci\u00f3n pastoral <em>Evangelii gaudium<\/em>, 236.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> C. Lubich, <em>Il dialogo \u00e8 vita<\/em>, Roma 2007, pp. 43-44.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPor eso, ac\u00f3janse mutuamente, como Cristo los acogi\u00f3 para gloria de Dios\u00bb (Rm 15, 7).<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-323876","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323876","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323876"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323876\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323876"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323876"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323876"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}